El expresidente del Consejo de Directores del Club Campestre pasó de ser denunciante a denunciado por administración fraudulenta por un caso en que se desfalcó a la asociación por más de 21 millones de pesos y por el que Alberto M. M. fue vinculado a proceso en diciembre de 2025.

Además, fue denunciado un auditor externo que encontró en una auditoría la irregularidad del monto faltante, pues no informó directamente a los directivos desde enero sino hasta febrero de 2025, y en ese período, M. M. realizó presuntamente más operaciones por cerca de seis millones de pesos.

El pasado 20 de enero El Diario tuvo acceso a una ampliación de querella bajo la carpeta de investigación 4534/2025, ahora realizada por Jorge Emilio Yáñez Arroyo como gerente general de Campestre Juárez, para señalar a Guzmán Castañeda, Merín Carranza y Mandujano Ham como partícipes en la comisión del delito de administración fraudulenta.

De acuerdo con la formulación de imputación del 22 de diciembre de 2025, a M. M. se le acusa de administración fraudulenta cometida contra la persona moral Campestre Juárez A. C. (Club Campestre), pues hay pruebas de que entre el 1 de abril de 2024 y el 28 de febrero de 2025 en las oficinas administrativas de la asociación, en el fraccionamiento homónimo, y con motivo de sus funciones laborales como gerente administrativo para administrar bienes ajenos perjudicó al club a sabiendas de que sus operaciones eran perjudiciales, pues realizó transferencias bancarias de tres cuentas de BanBajío de la asociación a una cuenta personal suya, por un detrimento total de 21 millones 323 mil 487 pesos, sin justificar una posible adquisición de bienes o servicios.

El hecho fue denunciado en febrero de 2025 por Sergio Guzmán Castañeda, entonces presidente del Consejo de Directores, una vez que Edgar Mandujano Ham –auditor externo– le informó de las irregularidades, al igual que a Jaime Merín Carranza, entonces tesorero.

Presuntamente Mandujano, a través de Auren Juárez Border Services, notificó de los hallazgos en enero de 2025 al vinculado a proceso, y este le dijo que lo arreglaría, pero no sucedió así, por lo que el 20 de febrero se dio vista a los titulares del Consejo.

Para el denunciante, Guzmán y Merín “fueron omisos en impedir el desfalco, teniendo el deber jurídico de evitarlo, al ser garantes del bien jurídico que consistió en el patrimonio (fondos Sociales), por aceptar su custodia, desde el momento de aceptar los cargos de presidente y tesorero, respectivamente”.

De acuerdo con los estatutos del Club, el tesorero tiene facultades para disponer adecuadamente de los fondos sociales, pero debe tener la firma mancomunada del presidente u otra persona designada por el Consejo, lo que no ocurrió, pues las trasferencias fueron realizadas con la sola firma de M. M. pues él manejaba los tókens que permitieron los movimientos bancarios.

Por su parte, Mandujano Ham, titular del órgano auditor externo, es señalado por no haber dado vista del 17 de enero al 20 de febrero de lo ocurrido a Guzmán o Merín. En ese tiempo, M. M. presuntamente realizó ocho de las 53 transferencias por las que es acusado, por una suma de seis millones 439 mil pesos.

Los depósitos, según una pericial contable, tenían como concepto “préstamo”, y según personal jerárquicamente inferior a Alberto el club sí realizaba préstamos, aunque la declaración del propio M. M. permitió ver que este no era el caso.

De acuerdo con su declaración del mismo 20 de febrero de 2025, entre mayo y junio de 2024 hizo una inversión de un millón de pesos a un grupo de inversión FX (foreign exchange), en el que vio una “atractiva oportunidad de invertir”. Sin embargo, no hubo retornos de inversión, por lo que después supuestamente pagó a otra empresa para que le recuperara su dinero, y a esa depositó una y otra vez a diferentes cuentas a nombre de Mariana Roldán Álvarez, Sandra Catalina Roldán e Irving Rafael Sandoval hasta que terminó sus recursos y empezó a usar los de Campestre Juárez, específicamente de dos de tres cuentas de las que tenía tókens del Banco del Bajío para realizar los movimientos desde su computadora personal.

Reconoció, además, entregar información adulterada a Auren Juárez cuando realizaron una primera auditoría en agosto de 2024, pero fue imposible de ocultar en enero de 2025. Siempre creyó que podría devolver el dinero, pero no fue así.

M. M. se encuentra vinculado a proceso. La Fiscalía General del Estado (FGE) no ha informado sobre audiencias próximas contra los demás señalados.