Los cuerpos de al menos cuatro migrantes de origen extranjero pasarán este 2 de noviembre, Día de Muertos, dentro de las cámaras de refrigeración del Servicio Médico Forense (Semefo) de Ciudad Juárez, en espera de que exista coordinación entre las autoridades mexicanas con sus países para realizar el protocolo de identificación oficial y su repatriación.

Desde la distancia, hoy cuatro familias pasarán en Ecuador el Día de los Difuntos; en Venezuela, el Día de los Muertos y Akaatompo, y en Haití la Fête Gede o Fiesta de los Gede, sin una fecha de reencuentro con los cuerpos de sus seres queridos, quienes un día salieron de sus hogares con la esperanza de poder llegar a Estados Unidos y lograr una mejor vida, pero en esta frontera mexicana se encontraron con la muerte.

Se trata de la ecuatoriana Aída Melissa Lluvisupa, de 26 años, quien fue asesinada el 19 de junio de este año y abandonada a las afueras de Samalayuca; el venezolano Víctor Manuel Martínez Méndez, de 32 años, quien el pasado 7 de octubre cumplió tres años bajo el resguardo de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua después de haber sido atropellado sobre el bulevar Juan Pablo II cuando intentaba llegar a Estados Unidos; y dos hombres de origen haitiano, quienes el próximo 20 de noviembre cumplirán cuatro años de haber muerto en dos viviendas de la Zona Centro por enfermedad y haber ingerido comida echada perder.

De acuerdo con el seguimiento de El Diario, la necropsia que le realizaron los médicos forenses reveló que Aida Melissa murió asesinada aproximadamente a las 9:15 de la noche del 19 de junio de 2026, por estrangulamiento y traumatismo craneoencefálico.

Su cuerpo fue encontrado durante la madrugada del día siguiente luego de que una persona llamara desde el Estado de México al número de Emergencias para informar que una mujer originaria de Ecuador había muerto a las afueras del poblado de Samalayuca.

Después de un operativo de búsqueda, su cuerpo fue encontrado en una brecha cercana al punto de revisión militar carretero conocido como “Precos”, y cuatro días después, el 24 de junio, las autoridades del municipio del Cantón Penipe, Ecuador dieron a conocer su muerte y sus condolencias a su familia; sin embargo, hasta ayer Aída Melissa permanecía en esta frontera, aunque las autoridades periciales ya cuentan con sus huellas dactilares y su nombre.

Mil 122 días

A más de 4 mil 600 kilómetros de distancia de su familia en Venezuela, hoy el cuerpo de Víctor Manuel cumple mil 122 días, entre el silencio del Ministerio Público y la Oficina de Comunicación de la FGE de Chihuahua en esta frontera, y la falta de respuesta de las autoridades sudamericanas a su familias, mientras las autoridades forenses resguardan los datos de sus tatuajes y la identificación oficial que llevaba el día de su muerte.

Víctor Manuel llegó a Ciudad Juárez dos días antes de su muerte y narró a El Diario que en su país trabajaba como publicista y estudiaba segundo semestre de ingeniería agroalimentaria, pero los bajos sueldos y el gobierno de entonces Nicolás Maduro lo hicieron dejar todo para migrar en busca de una mejor calidad de vida en Estados Unidos.

Él quería ingresar al vecino país de manera regular, por lo que esperó durante 40 días una cita para cruzar la frontera a través de la aplicación digital CBP One, pero la persecución del Instituto Nacional de Migración (INM) a lo largo del país hizo que su grupo decidiera viajar a Juárez para cruzar el río Bravo/Grande y entregarse a los agentes de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos (USBP, por sus siglas en inglés) en el Sector El Paso; sin embargo, al llegar a esta ciudad se topó con una frontera vigilada, de lado mexicano por la Guardia Nacional y el INM y de lado estadounidense por la Guardia Nacional de Texas y un muro de púas a la orilla del río.

Dos días después de vivir a la intemperie, la noche del 7 de octubre de 2023, el grupo con el que viajaba decidió correr sobre el bulevar Juan Pablo II, para volver a intentar llegar hasta la puerta del muro ubicada en el marcador fronterizo número 36 y entregarse a los agentes migratorios, pero una camioneta los arroyó a él y a la también venezolana Jexabeth Nataly Pérez Díaz, de 26 años, quien contaba con casi cuatro meses de embarazo.

El cadáver de Jexabeth permaneció 596 días en el Semefo, hasta que el 23 de mayo de 2025 fue inhumado en la Fosa Común de Ciudad Juárez. Así, más de tres años después, los cuerpos de ambos permanecen en esta frontera, aun en espera de que sus familias logren la identificación oficial de sus cuerpo viajando hasta esta ciudad o a través de la coordinación entre México y Venezuela.

Cuatro años en Semefo

Este mes, dos hombres haitianos que perdieron la vida el 20 de noviembre de 2022, en dos hechos distintos, en el Centro de Ciudad Juárez, cumplirán cuatro años resguardados en el Semefo, como “masculinos no identificados”.

El primero era un hombre de entre 40 a 45 años de edad, quien fue encontrado muerto esa mañana en un hotel ubicado en el callejón Unión y la avenida Juárez, de la colonia Centro; de acuerdo con las autoridades murió a causa de un colapso pulmonar y se determinó “muerte natural”.

Una mujer haitiana, quien viajaba con él y se identificó ante los Policías Municipales como Anabell les dijo que ella encontró el cuerpo, pero debido a que hablaba criollo y los agentes español, no pudieron comunicarse para obtener mayores datos.

Ese mismo día, pero por tarde, otro hombre haitiano de entre 20 a 25 años murió en una vivienda de la calle Mariano Abasolo número 132, de la colonia Bella Vista, a causa de una intoxicación, aparentemente después de comer pollo echado a perder.

Él también viajaba acompañado, según las autoridades municipales estaba con su pareja en esta frontera, pero al parecer ella también hablaba únicamente criollo y nunca reclamó su cuerpo ante la FGE, quizás debido también a la falta de recursos que había alargado durante años su anhelo de llegar a Estados Unidos.

Desde 2014 a la fecha, el Proyecto Migrantes Desaparecidos (MMP, por sus siglas en inglés) de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha documentado la muerte o desaparición de 11 mil 680 personas migrantes en las Américas, 428 en 2025 y 238 más durante 2026.

La mayoría han muerto o desaparecido en la ruta entre México y Estados Unidos, por lo que cruzar la frontera entre ambos países “conlleva riesgos adicionales y específicos”, de acuerdo con la agencia de las Naciones Unidas.

“El aumento de la vigilancia y el control migratorio en todo México ha empujado a las personas hacia rutas más clandestinas y remotas, ideadas para evadir los puestos de control estatales distribuidos por el interior del país.

Estas rutas a menudo implican el uso de medios de transporte sumamente inseguros y largas caminatas por terrenos desolados donde los migrantes suelen sufrir abusos sistemáticos, lesiones y extorsión”, señala el proyecto de la OIM.