Las tormentas del fin de semana afectaron mayormente el norponiente de la ciudad, además de la zona de Las Torres, Águilas de Zaragoza y Riberas del Bravo, sectores donde se registró el arrastre de vehículos e inundaciones en calles y viviendas.

Aparte hubo fraccionamientos como Gardeno Residencial, ubicado en el cruce del bulevar Teófilo Borunda y Francisco Villarreal Torres, que quedaron bajo el agua por la ruptura de un dique aledaño.

Hasta ayer el recuento del Municipio era de tres casas con daños considerables y 50 con inundaciones, pero seguía el censo, afirmó el director general de Protección Civil, Sergio Rodríguez.

El alcalde Héctor Ortiz Orpinel dijo que con las lluvias del sábado hubo el arrastre de ocho vehículos y 40 inundados en la zona de la colonia Fronteriza.

Debido a las lluvias del domingo, ayer se cerraron cuatro cruceros: Paseo de la Victoria y avenida De las Torres; avenida De las Torres y calle Sorgo, Porvenir y bulevar Independencia, y Juan Pablo II a la altura del puente Zaragoza.

“No hubo una afectación tan complicada como la hubo en otras ocasiones, directamente en los domicilios; sí hubo ciertas inundaciones que se han estado atendiendo para el apoyo directo a la población”, aseguró.

Desde el viernes que se registró granizo en el centro y norte de la ciudad, hasta ayer lunes se proporcionaron 442 servicios de auxilio vial a autos varados y 67 de grúa, dio a conocer la Coordinación de Seguridad Vial.

Aunque el Municipio no ha recibido respuesta del Gobierno estatal por la declaratoria de emergencia a causa de las lluvias de septiembre, con las tormentas de este fin de semana se ampliará la declaratoria, afirmó ayer el director de Protección Civil.

Ortiz detalló que el sábado se presentaron los incidentes más complicados en la colonia Fronteriza, donde ocho vehículos fueron arrastrados por la corriente y alrededor de 40 automóviles resultaron afectados por las inundaciones.

Añadió que durante la contingencia de ese día en el norponiente se ofreció a las familias la posibilidad de trasladarse al albergue de la colonia Felipe Ángeles, pero decidieron permanecer con familiares para mantenerse al pendiente de sus propiedades.

El alcalde aseguró que el problema de inundaciones es resultado de décadas de rezago en infraestructura, por lo que su atención requiere continuidad, coordinación entre dependencias y gestión de recursos para desarrollar las obras que necesita la ciudad.