Luego del operativo de la Subsecretaría de Transporte para retirar las luces LED y otros aditamentos considerados fuera de reglamento en las unidades de transporte público, concesionarios señalaron que algunos de estos dispositivos son utilizados como una alternativa ante la dificultad para conseguir las luces originales de las unidades antiguas.
Uno de los concesionarios consultados, quien solicitó reservar su identidad por temor a posibles represalias, explicó que en su caso no ha recibido multas, aunque reconoció que existe preocupación entre los transportistas luego de que 19 unidades fueran sancionadas durante el operativo.
Destacó que en camiones con varios años de antigüedad conseguir las piezas originales puede resultar complicado y costoso, por lo que algunos propietarios optan por instalar la iluminación LED para evitar que las unidades circulen con luces deterioradas. “Muchas veces no lo hace uno por andar fuera de la legalidad, sino más bien por solucionar el problema, que es que los vehículos anden sin luces”, explicó. El concesionario dijo que cuenta con 14 unidades a su cargo y afirmó que únicamente ha colocado luces LED en aquellas que presentan un mayor desgaste en su sistema de iluminación, mientras que en sus unidades más nuevas se mantienen los focos originales. Aun así, reconoció que existen casos en los que los operadores colocan una cantidad excesiva de luces, por lo que consideró necesario establecer una regulación que permita diferenciar entre los aditamentos instalados por estética y aquellos que responden a una necesidad de seguridad. Aseguró que los concesionarios están conscientes de que deben acatar las disposiciones vigentes y pagar las sanciones correspondientes cuando incurren en una falta, pero consideró que también debería contemplarse la situación de las unidades antiguas. Dijo que la noticia ha generado preocupación entre algunos integrantes del sector, particularmente entre quienes cuentan con unidades que tienen múltiples luces instaladas, ante la posibilidad de recibir sanciones o incluso que sus vehículos sean retirados de circulación. Utilizar o circular con faros distintos a los de fábrica o de colores no autorizados (diferentes al blanco o ámbar) se sanciona con multas que van desde los 2 mil 048 pesos. Las luces de color rojo o azul están reservadas de forma única y exclusiva para los vehículos de emergencia y seguridad pública, como patrullas, ambulancias o bomberos. Mientras el operativo continúa, los transportistas plantean que, además de aplicar las disposiciones, se analicen alternativas para aquellos casos en los que la sustitución de las luces originales represente un problema por disponibilidad o costo, sin dejar de garantizar que las unidades cuenten con iluminación adecuada para circular con seguridad. (Estrella Montaño / El Diario) [email protected]