El planeta enfrenta un calentamiento global sin precedentes, y durante la Copa Mundial de la FIFA 2026 el calor extremo también será protagonista, no sólo para quienes jueguen en el campo o lo observen desde las gradas, sino para los aficionados que lo verán en todo el mundo, alertó la ONU Cambio Climático.

Mientras que dentro de la cancha el calor extremo podrá afectar la táctica y rendimiento de los jugadores, de acuerdo con la plataforma The Weather Channel, este jueves 11 de junio, cuando el árbitro silbe el inicio del partido de México contra Sudáfrica, tras la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el termómetro en Ciudad Juárez podría marcar los 35 grados centígrados (95 Fahrenheit) y aumentará a 37 grados (98.6 Fahrenheit) conforme transcurra el encuentro de futbol, mientras que el índice ultravioleta será de nivel 9, “muy alto”.

El Gobierno municipal convocó a disfrutar del programa “Distrito futbolero”, el cual tendrá como sedes la Plaza de la Mexicanidad y el Estadio 8 de Diciembre para ver los encuentros del Mundial, pero en juegos como el de la inauguración, que comenzará a la 1:00 de la tarde, la Organización de las Naciones Unidas destacó la necesidad de la hidratación, además de señalar la necesidad de detener el calentamiento global.

“No se trata sólo de tiempo caluroso. Es la combinación de calor, humedad, sol y viento que supone un verdadero estrés para los jugadores y los aficionados. La Copa del Mundo es el escenario más importante, pero en realidad se trata de toda la pirámide del futbol, desde las finales mundiales hasta los campos locales donde las y los jugadores se enamoran por primera vez de este deporte”, destacó.

ONU Cambio Climático prevé que el calor extremo afecte a algunos de los partidos más importantes del torneo. Los juegos en riesgo incluyen la final, dos cuartos de final y el enfrentamiento por el tercer puesto.

Algunos partidos podrían superar el límite de riesgo.

También explicó que el calor influye en la táctica y el rendimiento; puede afectar a la presión, las transiciones, el ritmo, las sustituciones, la recuperación, la concentración y la asunción de riesgos.

“Es probable que el público observe signos tangibles de cómo se ve afectado el juego: un ritmo más lento, jugadores que dosifican sus esfuerzos, cambios de táctica, sustituciones más tempranas, pausas para hidratarse, toallas refrescantes, chalecos de hielo, medidas de seguridad para los aficionados y posibles interrupciones y riesgos para la salud en las ciudades anfitrionas y sus alrededores”, informó.