En agosto de 2022 despertaron las aspiraciones. El doctor Francisco Llera comenzó a hacer pública su intención de competir por la Rectoría de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).

Su estrategia inicial fue apoyarse en sus contactos cercanos al Palacio de Gobierno, buscando hacerse notar por el Gobierno estatal.

Al principio, su movimiento fue bien recibido. De manera inesperada animó a otros académicos con afinidad política al PAN a sumarse a la contienda.

Uno de los primeros en manifestar interés fue Juan Hernández Paz, director del Instituto de Ingeniería y Tecnología (IIT), quien ya llevaba tiempo tejiendo su red de influencias dentro de su instituto.

No obstante, saltó otro contendiente en la figura de Óscar Ibáñez, también del IIT y representante de la gobernadora en Ciudad Juárez.

Para finales de 2022, la competencia por la Rectoría se perfilaba con tres académicos, todos con vínculos al Gobierno estatal y con claras intenciones de ocupar la silla rectoral.

2023: El juego político se intensifica

El 2023 trajo consigo un creciente interés en determinar quién sería el candidato preferido de la administración universitaria.

Daniel Constandse, secretario general de la Autónoma, fue señalado como el sucesor natural de Juan Camargo. Sin embargo, en la primera mitad del año, no hubo señales claras que confirmaran esta posibilidad.

Mientras tanto, Francisco Llera decidió adoptar una postura crítica hacia la normatividad y las prácticas administrativas vigentes en la UACJ.

Su estrategia era posicionarse como una alternativa de cambio, despertando oposición hacia la administración de Camargo y denunciando una posible imposición de continuidad. Aunque inicialmente logró captar atención, a lo largo del año su influencia fue disminuyendo.

Por otro lado, Óscar Ibáñez aprovechó su posición como representante gubernamental para acercarse a personajes clave de la administración universitaria. Utilizó con algo de manipulación el nombre de Palacio de Gobierno y el nombre de su jefa, la gobernadora Maru Campos.

Su intención era conocer más a fondo la gestión interna y sumar aliados a su causa.

Académicos afines al PAN comenzaron a agruparse en torno a su candidatura, mientras algunos funcionarios de la Universidad Tecnológica de Ciudad Juárez (UTCJ) establecieron estrategias para acercarse a profesores y estudiantes, buscando influir en la elección de consejeros. El Dhiac empezó a operar.

Simultáneamente, Juan Hernández Paz consolidaba su dominio en el IIT, estableciendo alianzas con otros institutos y fortaleciendo sus vínculos con el Gobierno estatal.

Su experiencia en procesos electorales le otorgaba una ventaja significativa sobre sus competidores.

En medio de estas maniobras, el nombre de Guadalupe Gaytán, directora del Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte (IADA), comenzó a sonar con fuerza.

Cercana a la gobernadora y bien vista por la comunidad universitaria, Gaytán parecía ser una opción viable, aunque su lealtad a la administración de Camargo la mantuvo al margen de la contienda.

Verano de 2023: agrupaciones y estrategias

El verano de 2023 vio el surgimiento de agrupaciones estudiantiles que, bajo una apariencia pro-universitaria, buscaban reclutar estudiantes con fines políticos.

Dos grupos destacaron: uno con tintes panistas, aportados por los hermanos García Ruíz y un enfoque elitista; y otro de izquierda muy decente, liderado por Deirdré Bazán, exadministradora de la Aduana, quien comenzaba a posicionarse como una alternativa femenina para la rectoría.

En el segundo semestre de 2023, el ambiente político en la UACJ se mantuvo sorprendentemente tranquilo.

La administración central no mostraba señales claras de haber establecido una línea sucesoria, lo que mantenía a la comunidad universitaria en un estado de incertidumbre.

Fue hasta noviembre, cuando se publicó la convocatoria para la elección de consejeros, que las diversas fuerzas comenzaron a movilizarse abiertamente.

El Instituto de Ciencias Sociales y Administración (ICSA) se convirtió en el principal campo de batalla, con varias planillas compitiendo ferozmente por los puestos de consejeros. En el IIT, Hernández Paz tuvo que lidiar con la inscripción de planillas disidentes, lo que complicó su dominio.

El desenlace: la ascendencia de Daniel Constandse

El proceso de elección de consejeros, aunque con algunos contratiempos, se desarrolló como un ejemplo de civilidad y cuidado institucional.

Los resultados finales confirmaron que Daniel Constandse se había convertido en el candidato más fuerte para la Rectoría 2024-2030.

La dupla formada por Camargo y su secretario general construyó su camino con paciencia, prudencia y discreción, logrando una abrumadora mayoría sobre cualquier otra fuerza política.

Los resultados finales mostraron claramente cómo se perfilaba el proceso para 2024: el bloque de directores afines a la administración, que apoyaban a Constandse, se alzó con 27 consejeros; Hernández Paz conservó sus 10 consejeros en el IIT; mientras que los afines a Ernesto Morán-Llera obtuvieron dos consejeros; y el loerismo de izquierda, uno.

Es destacable que Óscar Ibáñez, pese a sus intrigas, no logró obtener ningún consejero, ya que dejó toda la carga de su “operación” a sus jefes en Palacio. Creyó que con eso tendría.

Con estos resultados tan claros, al inicio de 2024, el trabajo de Camargo se concentró en sumar a Hernández Paz al grupo mayoritario.

Como el hijo pródigo, Hernández Paz volvió a casa con sus 10 votos, reforzando la mayoría. Mientras tanto, Constandse se movía discretamente, asegurando lazos de confianza dentro y fuera de la universidad.

El rector Camargo, por su parte, fue cauto al tejer relaciones con el gobierno estatal, pero la situación se complicó tras las elecciones de junio.

Los pobres resultados del PAN en Juárez, responsabilidad de Ibáñez, sepultaron sus posibilidades de recibir apoyo superior.

La llegada de morenistas cercanos a la UACJ, como Andrea Chávez y Juan Carlos Loera, puso en alerta a Palacio. De inmediato, estos actores comenzaron a mover sus piezas, resucitando a figuras como al académico Adrián Rodríguez, con el claro apoyo de Nora Yu, para competir en la contienda.

Los morenistas no tardaron en movilizar recursos y, aprovechando los lazos de Manuel Loera, hermano de Juan Carlos, intentaron acercarse a los consejeros.

Se toparon con una barrera firme. Era demasiado tarde y los directores de instituto mantuvieron sus filas bien disciplinadas.

La situación y la rigidez estratégica de la dupla Camargo/Constandse terminaron por inclinar definitivamente la balanza en favor de una transición completamente autónoma.

La recta final: Consolidación de la candidatura del secretario

Con el semestre en marcha y la convocatoria para la elección de rector publicada, Daniel Constandse se registró como candidato, seguido por Francisco Llera, Daniela Véliz, y Sergio Villalobos.

Los registros se completaron sin sorpresas, con la mayoría de la burocracia universitaria volcada en apoyar a Constandse, y algunos detractores convirtiéndose en "Danylovers" de la noche a la mañana.

Finalmente, el viernes 9 de agosto, llegó el día de la elección.

En la primera ronda, Llera quedó eliminado con solo 10 votos, Constandse obtuvo 43, Véliz 40, y Villalobos 39. En la segunda ronda, Daniel se alzó con 40 votos, consolidándose como el nuevo rector de la UACJ para el periodo 2024-2030, con la mayor cantidad de votos en la historia de la universidad.

Constandse, ahora legitimado como rector, culminó un proceso que se distinguió por su discreción, prudencia y la habilidad de tejer alianzas con paciencia y firmeza, dejando en claro un liderazgo indiscutible para guiar a la UACJ en los próximos años.

Con operación puramente doméstica sostuvo el equipo la autonomía en esa máxima casa de estudios juarense.