“A nivel estatal y local, han pasado diferentes circunstancias que para algunos son favorables y para otros no. Cuestiones políticas como la adelantada carrera por la gubernatura entre nuestro alcalde Cruz Pérez Cuellar y Marco Bonilla”

El fin de año nos invita a reflexionar sobre la importancia de compartir en familia y amigos; sin embargo, también traen consigo un fenómeno recurrente: centros comerciales llenos, gente bajo presión y deja a un lado la civilidad por cumplir con ciertas expectativas que muchas veces derivan en endeudamiento, y en consecuencia, estrés.

Los términos y comienzos de las etapas son momentos propicios para hacer una pausa y reflexionar sobre el camino recorrido, lo logrado, lo no logrado, los deseos y proyecciones. Es momento de agradecer por todo lo que hemos tenido, así como aquello que no.

Sí miramos hacia atrás, podemos ver como el contexto mundial, nacional y local ha cambiado; pasamos y algunos sobrevivimos a una pandemia que aún dejo secuelas en muchas personas. Es momento de reflexionar y agradecer.

A nivel estatal y local, han pasado diferentes circunstancias que para algunos son favorables y para otros no. Cuestiones políticas como la adelantada carrera por la gubernatura entre nuestro alcalde Cruz Pérez Cuellar y Marco Bonilla; como ciudadanos debemos analizar y reflexionar lo bueno o malo que han hecho en sus administraciones durante el tiempo que ha transcurrido y de ahí partir para hacer un buen juicio al momento de elegir a quien apoyar para que llegue al palacio de gobierno.

En el contexto internacional y con implicaciones para nuestra frontera, estamos a pocos días que tome posesión como presidente de los Estados Unidos Donald Trump, quien ha advertido que tomará decisiones que impactarán en México y principalmente en la zona fronteriza.

El fin de año no solo es una festividad, sino es momento de analizar y reflexionar sobre nuestra vida, entorno, familia, economía, política. De lo contrario, estaríamos cayendo en un círculo vicioso quedándonos solo en cuestiones superfluas.

Es momento también de agradecer a Dios por las bendiciones que hemos recibido en salud, bienes materiales. Como personas, siempre que se llega el fin de año aspiramos a tener deseos; tener un buen auto, una casa nueva, un mejor teléfono, viajes, pero muy pocas llevan esos deseos a la acción, ya que una cosa es desear algo y otra muy diferente ponerse a trabajar para lograrlo. Debemos ser responsables de nuestra vida y entorno familiar, ya que cada acción que llevamos a cabo tiene una consecuencia positiva o negativa.

Disfrutemos con moderación y responsabilidad la festividad de fin de año, y reflexionemos sobre lo bueno o malo que hicimos, pero sobre todo como mejoraremos para nuestro beneficio personal y el de nuestras familias.

¡Feliz año 2025!