Legislatura local dejó para después la Ley de Proveeduría, privando a Juárez de más empresas y mejores salarios
Cuando llegué a la presidencia de Canacintra en febrero del 2020 una de mis metas más importantes fue lograr mecanismos para lograr más ventas locales a la industria maquiladora.
Tras mucho cabildeo y arrastrar el lápiz, hicimos una Ley de Proveeduría y el 11 de noviembre del 2021, Benjamín Carrera la presenta en el Congreso y luego la someten a un muy lento proceso de consultas y al final nunca la votan.
Desde el principio la ley enfrentó cierto desdén por parte de los diputados del PAN, en su mayoría de Chihuahua Capital. Ellos no alcanzan a entender la importancia y la trascendencia de una Ley de Proveeduría. Obviamente, estos diputados capitalinos tampoco quieren entender la economía de Ciudad Juárez y, como siempre, se guían más por sus intereses partidistas. Este mes termina la legislatura y la ley se queda ahí, congelada.
¿Por qué es importante para Juárez y para el estado? Porque representa mucho dinero que debería quedarse en la región, mejorando nuestros propios empleos, nuestros salarios y la calidad de vida.
En febrero del 2023 se alcanzaron varios récords en proveeduría. El gasto anualizado que la maquiladora del estado hizo en insumos entre importados y nacionales alcanzó la cifra de un billón 171 mil 611 millones de pesos.
Eso quiere decir que en un año, la maquiladora instalada en el estado usó insumos con valor de más de un millón de millones de pesos. De ese tamaño es el valor del mercado que no estamos aprovechando. Para que se dé usted una idea, querido lector, en esa cifra cabe 11 veces el presupuesto anual del gobierno estatal, que es de 100 mil millones de pesos.
Lo detallo: en un año, la maquiladora ubicada en el estado utiliza insumos con un valor que equivale a 11 años del presupuesto del Gobierno estatal y más de 130 años del presupuesto del gobierno municipal.
Más del 90% de ese billón de pesos en insumos le corresponden a las maquilas de Juárez. Lo malo es que de todo ese dinero, aprovechamos muy poquito. El último dato registrado, que es hasta mayo de este año, la maquiladora del estado compró apenas el 5.6% de sus insumos en el estado y en Juárez apenas el 3.6%.
El porcentaje de insumos locales ha venido “creciendo” muy rápido con el famoso nearshoring. En el estado, en los últimos dos años la proveeduría local aumentó del 3.5% al 5.6% y en Juárez subió del 1.8% al 3.5%. Es un dato que puede ser muy real para el INEGI pero que no checa con la realidad.
No hay nuevas empresas mexicanas, ni firmas juarenses aumentando sus ventas a la maquiladora. Por el contrario, cada vez somos menos empresas locales proveyendo y cada vez tenemos menos contratos.
Lo que pasa es que viene una empresa China proveedora muy tecnificada y se instala en México, y el INEGI toma sus insumos como locales. Pero la ganancia de producir ese insumo se va del país, igual que la ganancia de la maquiladora que se lo compra.
¿Qué nos dicen estos datos de INEGI entonces? Que el famoso nearshoring sólo significa que más extranjeros están viniendo a comerse el mercado que podría ser nuestro. ¿Y sabe por qué se está dando esto? Porque no tenemos las políticas económicas ni la visión económica adecuada.
La visión que mantenemos es la de atraer inversión extranjera directa, en lugar de crear empresas mexicanas que le puedan vender insumos a estas maquiladoras y que puedan crear una riqueza para desparramar entre más empresas mexicanas y sus empleados.
Y para eso es esta Ley de Proveeduría, que otorga estímulos a todas las maquiladoras que quieran desarrollar proveedores mexicanos. Pero el Congreso decidió congelarla.
¿Qué sigue para esta ley? No vamos a ceder en el tema. Desde el Bloque Empresarial Fronterizo (BEF), que ahora tiene apoyo por toda la frontera, desde Tijuana hasta Matamoros, vamos a seguir buscando detonar la proveeduría con dos estrategias:
La primera es a través de la influencia de las personas adheridas al BEF en otras fronteras. Vamos a buscar la manera de que Hacienda y Economía federal hagan adecuaciones en el Decreto IMMEX para estimular a las maquilas que desarrollen proveedores mexicanos.
La segunda estrategia es lograr una ley federal de desarrollo de proveedores, que vamos a trabajar con diputados federales y senadores, ya sean de Juárez o de otra de las ciudades fronterizas.
Cuando hablamos de esta ley de proveeduría estamos hablando de una ley que busca mejorar la calidad de vida de TODOS LOS HABITANTES DEL ESTADO. Creo que a los diputados les interesó más su política y su partido.