¿A qué dedican los juarenses su tiempo libre? Es un tema aparentemente sin importancia, pero a final de cuentas tiene un gran impacto mucho sobre la atractividad de la ciudad y su capacidad para atraer y retener el talento, y de eso depende el desarrollo.
Cada año Plan Estratégico hace una investigación que se llama Así Estamos Juárez, en la que mide la calidad de vida. Entre todas las preguntas que hacen, figura esta: ¿Qué actividades culturales y/o recreativas realizó en la ciudad en los últimos tres meses?
Los resultados sorprenden. Un 95% dijo que realizó actividades recreativas o culturales dentro del hogar; 83% dijo que visitó un centro comercial; 77% dijo que visitó las segundas o bazares, 75% dijo que fue a un parque o estuvo en contacto con la naturaleza, el 45% se fue al cine, 28% hizo ejercicio, 28% fue a una feria o kermés y 25%, la cuarta parte, dijo se divirtió en una cantina bar o antro. Los encuestados podían elegir varias respuestas por eso no suma un 100%.
Esas son las actividades recreativas y culturales de los juarenses. Esta lista me dice que Juárez no es una ciudad con una oferta de esparcimiento, diversión o cultura. Es algo alarmante por dos cosas: por un lado, esta situación empuja a la gente a los bebederos de alcohol de la ciudad y por otro no se difunde cultura ni se genera arraigo. No somos una ciudad sexy, ni atractiva para vivir.
Ya no me quiero comparar con Chihuahua porque nos quedamos muy muy lejos de parecernos a ellos en cuanto a oferta de esparcimiento. El tema tiene mucha importancia en cuanto a desarrollo porque para atraer inversión a una ciudad, lo primero que tienes que hacer es crear, atraer y retener al talento.
Un ingeniero top mundial, el mejor en su ramo, ¿querrá quedarse en Juárez? Por eso, entre otras cosas, no se viene TESLA. Porque su gente no quiere vivir en una ciudad así. Si a un ingeniero de Juárez le ofrecen un puesto en la Ciudad de México, en la Ciudad de Chihuahua, en Monterrey o en Guadalajara, pues lo más natural es que se vaya.
¿Por qué? Pues porque Juárez no se ha encargado de desarrollar toda esta infraestructura cultural y de esparcimiento que otras ciudades sí han estado desarrollando intencionalmente.
Y si la mejor gente no se quiere quedar en Juárez, cómo le vamos a hacer para lograr desarrollo. Si los mismos estudiantes juarenses ya están buscando la forma de migrar a Querétaro o a Guadalajara, ¿cómo vamos a desarrollar a Juárez sin talentos?
Sí existen espacios culturales y deportivos, pero muchos están abandonados. Ahí tienen todo El Chamizal y sus hoyos, en comodato y abandonados. Desde hace años se fueron abandonando las actividades culturales en la ciudad y nomás se quedó el gasto. La Secretaría de Cultura del estado tiene un presupuesto de 284 millones de pesos para este año. De ahí al menos la tercera parte debería ser para Juárez. El año pasado Instituto para la Cultura del Municipio de Juárez tuvo un presupuesto de 31 millones de pesos.
¿Cuánto hace que no hay inversión privada en cultura y esparcimiento, fuera de restaurantes y bares? ¿Cómo aumentamos esa atractividad cultural y de esparcimiento de la ciudad?
Ese es un foco rojo que también como empresariado nos debemos plantear, no sólo como una debilidad y una obligación, sino como una oportunidad de negocios. Y los gobiernos deberían facilitar todo tipo de actividades deportivas, culturales y de esparcimiento, aparte de cumplir con su obligación de tener los parques como verdaderas áreas verdes y no como esos basureros y ruinas que tienen por toda la ciudad.
Por eso es difícil atraer talento, es prácticamente imposible. Y vuelvo al tema que he estado mencionando varias veces. ¿Qué tipo de empresarios tenemos en la ciudad? Necesitamos sacar ese empresario que vaya más allá. Empresarios creativos que dejen de pensar en hacer negocios egoístas y que piensen más en comunidad. Empresarios que piensen más en qué negocios poner para fortalecer la ciudad.
Y vuelvo a la necesidad de integrarnos como empresarios, no dentro de los actuales esquemas de cámaras, que ya están obsoletas, la mayoría de ellas tomadas por líderes que nomás están buscando beneficios personales. Necesitamos crear nuevas agrupaciones empresariales que sirvan para esto, para crear proyectos privados, para dialogar con el gobierno de competitividad, y crear desarrollo.
Las cámaras no pueden estar pidiendo un puente aquí y una camarita acá. Eso es cosa del pasado y es cosa que la autoridad debe resolver según un plan de desarrollo. Los organismos empresariales deberían estar creando esta visión de economía que no tenemos como ciudad. Grandes proyectos que detonen la economía.