Claudia Sheinbaum ya es presidenta de México. Portando un vestido color marfil, fabricado por una artesana mexicana durante toda la logística del 1 de octubre, tomó posesión como la primera presidenta de México. La administración de Andrés Manuel López Obrador ya ha terminado. 

El equipo de la primera mujer en dirigir el país, informó que el vestido fue creado por Claudia Vázquez Aquino, artesana de Santa María Xadani, Oaxaca. Fue elaborado a mano con aguja y el tejido con ganchillo, técnicas que reflejan la cultura ancestral mexicana. Con este atuendo la doctora Sheinbaum inició el día en el Congreso de la Unión, donde tomó posesión como presidenta de México, y dio un mensaje de aproximadamente una hora y 20 minutos.

Posteriormente, se trasladó a Palacio Nacional, de donde salió más tarde para dar un mensaje de casi dos horas en el Zócalo, frente a simpatizantes.

El emblema del Gobierno de Claudia Sheinbaum será una mujer con la bandera de México. La propia Sheinbaum fue quien mostró la imagen que contiene a una joven mexicana, en blanco y negro, portando el lábaro Patrio con la mano izquierda; la silueta de la mujer tapa el escudo de la Bandera.

Asimismo, aparece el Escudo en color dorado, la frase "Gobierno de" en negro, y la palabra "México" está escrita en color guinda, el color del partido oficial.  Claudia Sheinbaum decidió cambiar la tipografía y el emblema que usó Andrés Manuel López Obrador. Hasta el 30 de septiembre, el emblema del presidente López Obrador era con letras blancas, fondo guinda y el Escudo también dorado.

Claudia Sheinbaum Pardo asumió ayer como la primera jefa del Ejecutivo en México y enfrentará el reto de imprimir su propio sello y garantizar la gobernabilidad del país ante presiones financieras, reorganización administrativa, el número más alto de homicidios y las implicaciones de reformas constitucionales, incluida la judicial.

El mayor desafío de Sheinbaum en materia económica será dar certeza, reduciendo la gran incertidumbre económica reinante y convencer de que el poder acumulado, con pocos contrapesos, no implicará políticas públicas hostiles a la economía de libre mercado, consideraron instituciones y analistas privados.

Sheinbaum, de 62 años de edad, seguramente dará continuidad a los proyectos de AMLO y tomará como base las políticas que implementó en la CDMX. Y ha perfilado un conjunto de 100 compromisos y acciones prioritarias en su Gobierno, tal y como lo hizo el tabasqueño al inicio de su sexenio.

La primera mujer en gobernar México ha estado en varias ocasiones en Ciudad Juárez. Siendo jefa del Gobierno de la Ciudad de México estuvo de visita invitada por el alcalde Cruz Pérez Cuéllar. Como candidata volvió a visitar esta frontera encabezando eventos de campaña que congregaron una cantidad importante de militantes y simpatizantes del partido que impulso su carrera política.

Ya como presidenta electa regresó a Ciudad Juárez recientemente acompañando a AMLO en su última gira de trabajo por estas tierras. La nueva presidenta de México conoce la problemática fronteriza y los grandes retos bastante bien. Por medio del alcalde juarense y del diputado federal Alejandro Pérez Cuéllar se ha enterado de los retos y de las enormes oportunidades que tiene esta urbe.

En estos tres años el alcalde Pérez Cuéllar cultivó una muy buena relación con la entonces jefa del Gobierno capitalino.

Como es ampliamente conocido, el alcalde juarense logró su reelección con amplios márgenes de victoria y estará al frente del Municipio tres años más. Así que esa buena relación que se ha visto recientemente entre la presidenta de México y el alcalde de Juárez se tiene que aprovechar para mejorar las condiciones de vida de los fronterizos. Seguramente así será.