La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, con una sólida historia y una presencia inquebrantable en la comunidad fronteriza, se encuentra hoy en un momento de reflexión y celebración. Antier, en el teatro Víctor Hugo Rascón Banda, el maestro Juan Ignacio Camargo Nassar presentó su sexto y último informe como rector de la UACJ, un cierre que marca el fin de una administración que ha dejado huellas positivas.

Desde que asumió la Rectoría en 2018, Camargo Nassar lideró una etapa de crecimiento impresionante, durante estos seis años, la matrícula estudiantil aumentó de 23 mil a más de 35 mil estudiantes, consolidando a la UACJ como una de las universidades más importantes del norte del país. Este crecimiento también se reflejó en la expansión de la oferta académica, que hoy cuenta con 124 programas, de los cuales más del 90% están acreditados por su calidad​.

Pero los logros del Mtro. Camargo Nassar no solo se miden en cifras, su administración priorizó la construcción de nuevos espacios que fortalecen la vida universitaria, tales como el Centro Universitario de Idiomas y el Centro de Entrenamiento Deportivo Universitario. También se inauguró el Bufete Jurídico, una obra de gran relevancia social que brinda asesoría legal gratuita a la comunidad. En total, se invirtieron más de 500 millones de pesos en infraestructura​.

A lo largo de su mandato, la UACJ también destacó por su compromiso con la sostenibilidad, tan es así que, se implementó un sistema de riego automatizado que ahorra millones de litros de agua potable al año, es solo un ejemplo de las innovaciones impulsadas. Además, se priorizó la inversión en tecnología educativa, con más de 56 millones de pesos destinados a la infraestructura tecnológica, asegurando que la Universidad esté a la vanguardia en herramientas educativas​.

El Maestro Camargo Nassar fue un firme defensor de que el crecimiento de nuestra Casa Máxima de Estudios no solo debía medirse en términos financieros, sino en su capacidad para transformar vidas, tanto dentro como fuera de cada uno de los Institutos, en este sentido, programas de vinculación con la comunidad, becas para estudiantes de bajos recursos y un enfoque constante en la formación integral fueron algunos de los pilares de su administración​.

El informe final no fue solo un recuento de logros, sino también una promesa de continuidad, así como destacó que el esfuerzo realizado en su gestión no era un fin en sí mismo, sino un inicio, una semilla plantada para las generaciones futuras. El rector enfatizó que las bases que se construyeron durante estos seis años perdurarán en el tiempo, beneficiando no solo a las y los estudiantes actuales, sino a aquellos que están por venir. Su mensaje final fue profundamente emotivo, recordando que el progreso institucional no se mide solo en edificios o números, sino en la calidad de la educación y en la transformación de vidas.

Por ello, no se tiene duda que, el legado del Mtro. Camargo Nassar quedará inscrito en la historia de la UACJ no solo como un líder que logró enfrentar tiempos de cambio y desafíos, sino como alguien que fortaleció a la Universidad y la proyectó hacia un futuro de excelencia. Por lo anterior, los aplausos que resonaron al final de su último informe fueron más que un reconocimiento a sus logros; fueron un homenaje a una gestión que deja una marca profunda e imborrable en el corazón de la Universidad.

Sin embargo, lo que distingue al Mtro. Camargo no son únicamente los logros visibles, sino el profundo amor que siempre mostró por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. A lo largo de su administración, quienes trabajaron a su lado destacan que si algo lo caracterizó fue su dedicación inquebrantable hacia la institución. Cada decisión que tomó, cada proyecto que impulsó, llevaba consigo una motivación más allá de las cifras, lo sostenía su amor por la Institución.

Este amor por la Universidad fue una fuente constante de inspiración para quienes colaboraron con él. Todos aquellos que tuvieron la oportunidad de trabajar a su lado coinciden en que la pasión del Maestro Camargo por la Universidad se manifestaba en su meticuloso compromiso por mejorar cada aspecto posible. Desde la expansión de la oferta educativa hasta la mejora en infraestructura y tecnología, cada logro llevaba la marca de su cariño.

Sin duda, su mayor legado es intangible: el orgullo que logró generar en toda la comunidad universitaria. Este rector no solo dirigió, sino que inspiró a la planta docente, a la comunidad estudiantil y al personal administrativo, todos y todas ellas, coinciden en que, bajo su liderazgo, se sintieron más identificados con la misión de la Universidad. Con su entrega y pasión, Camargo Nassar sembró un amor por la institución que continuará floreciendo mucho después de su partida.

En definitiva, el nombre del Mtro. Juan Ignacio Camargo Nassar quedará inscrito en la historia de la UACJ como un líder que supo navegar tiempos de cambio, fortaleciendo a la Universidad y proyectándola hacia el futuro, lo anterior, ponderando su amor hacia la Institución, por ello, la comunidad universitaria, unida en aplausos y gratitud, no solo reconoció sus logros tangibles, sino también el espíritu inspirador de una gestión que deja una huella imborrable en el corazón de todos los que forman parte de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.