-Hincados, desarmados...golpeados, los policías
-Un millón 500 mil kilos de coca... ¿y cuántos de fentanilo? -Jala Cruz algunos puntos porcentuales en Chihuas -Se requieren dos para sostener un hogar Una decena de policías estatales que se dirigían el domingo casi a las tres de la tarde de Parral hacia Guadalupe y Calvo, fueron interceptados por integrantes de un grupo delictivo en el lugar conocido como Catedral, muy cerca ya de la cabecera municipal . Sufrieron las siguientes vejaciones: 1.- Los golpearon en cara y cuerpo. 2.- Los desarmaron. 3.- Los pusieron de rodillas y de “cúbito abdominal”. 4.- Los amenazaron de muerte. 5.- Los esposaron. 6.- Fueron videograbados “públicamente”. 7.- Fueron llevados esposados a espaldas de un aserradero llamado San Pedro Chinatú. 8.- Les quitaron todas sus pertenencias personales. Uniformes, radios, teléfonos celulares, dinero en efectivo. 9.- En la brecha los volvieron a golpear. 10.- Les propusieron trabajar para ellos. 11.- Finalmente les aseguraron que no quieren pleito con el gobierno y los regresaron a los vehículos oficiales. 12.- Al final les entregaron “solo parte” de todo lo que les despojaron. 13.- Los regresaron a las camionetas oficiales. 14.- Algunos kilómetros más adelante, en un lugar llamado Turuachi, fueron detenidos de nuevo por otro grupo de la misma facción que solo los intimidó nuevamente. 15.- Llegaron a Guadalupe y Calvo casi a las siete de la tarde, donde pudieron “dar parte de lo acontecido”. El resto de las corporaciones de seguridad –policías y militares- ahora buscan al grupo agresor, al que identificaron con centro de operaciones en Balleza aunque del mismo Cártel de Sinaloa y de la facción Gente de Nueva que mantiene poder hasta Guadalupe y Calvo. Ubicaron como jefe de los agresores, y boletinaron sus datos, a Ventura Corral Félix, alias “El 35”. De ese tamaño sigue la problemática de inseguridad en aquella región. Es imposible que las decenas de miles de habitantes que deben transitar cotidianamente por aquella zona de la llamada Alta Tarahumara, lo hagan con tranquilidad. No hay respeto para la policía, menos para la población. *** Según información del periódico Reforma difundida ayer, el jefe de jefes del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, se declaró culpable de haber transportado y vendido en los Estados Unidos un millón 500 mil kilos de cocaína entre 1980 y 2024. Por ese delito, o delitos, Zambada se declaró culpable; deberá pagar una “multa” por 15 mil millones de dólares y la sentencia respectiva será dictada en enero del 2026. De antemano, está dicho que será cadena perpetua. La nota de Reforma fue armada con datos obtenidos de las agencias informativas AP y AFP, y enfocada por los sobornos a políticos y policías mexicanos –sin detalles de nada- más que al resto del contenido del juicio y/o juicios que van conduciendo al desenlace de la sentencia. Suena a infinito el millón 500 mil kilos “transportados y vendidos” en los Estados Unidos tanto como su entramado para pasar la droga por parte de Sudamérica, Centroamérica, México, venderla en el país del norte, repartir todo ese dinero y lavar la estratosférica cantidad a lo largo de los casi 45 años señalados. Entre los grandes datos debe aparecer la región de Juárez como uno de los lugares de tránsito de esa cocaína con todo y plaza local manejada por los Carrillo Fuentes, su Cártel de Juárez y ahora Nuevo Cártel de Juárez. Pero debemos esperar de todas esas comparecencias y audiencias judiciales inclusive más que la coca y la mariguana traficada todo esto tiempo, las drogas sintéticas, el cristal y el fentanilo, que tomaron auge en el 2013 y fueran adoptadas por el Cártel de Sinaloa como su principal y más fabulosa fuentes de ingresos. Ese es el dato que, presumimos, le debe interesar inclusive más al presidente, Donald Trump, cuya guerra “a muerte” contra los cárteles “terroristas” es precisamente por el tráfico de drogas sintéticas por tantas toneladas como adictos y fallecidos ha sufrido el país vecinos en la última década. Es posible que pronto la incógnita sea despejada, entre otras muchísimas... *** La reunión de liderazgos que encabezó el alcalde Cruz Pérez Cuéllar el pasado fin de semana en la capital estuvo lejos de ser un encuentro político más. En un solo evento se sumaron de manera abierta al proyecto del edil morenista los excandidatos a la presidencia municipal de Chihuahua que, en su momento, compitieron por su cuenta: Rosario Montoya, quien contendió por el PVEM; Daniel Quezada, del Partido Pueblo, y Guillermo Monárrez, candidato a síndico. Semanas antes, en un acto similar, ya había dado su respaldo la excandidata a la alcaldía por México Republicano, Hilda Sánchez, quien se apostó con todo el equipo que la llevó a la competencia por la alcaldía. Con estas adhesiones, el proyecto de Pérez Cuéllar estaría acumulando un capital electoral significativo: en conjunto, dichos candidatos representan alrededor del 16 por ciento de los votos obtenidos en la capital. Sumados a los sufragios de Morena y el PT, colocan a la oposición en una situación mucho más competitiva frente a los azules rumbo a 2027, en una ciudad que hasta hace poco parecía un bastión imbatible para el panismo. *** Cuando se ponen sobre la mesa los datos del costo de vida en esta frontera, se entiende mejor por qué a los juarenses les aprieta más el bolsillo, pero si se hace en pareja las cosas mejoran. Según estimaciones de Livingcost, el gasto promedio mensual en la ciudad ronda los 924 dólares (unos 17 mil 182 pesos por persona ocupando vivienda) pero con un salario medio que no cubre al 100 por ciento los gastos del mes. Lo que más pesa en la canasta de los hogares fronterizos es la renta y la comida. Y no es sorpresa: vivir en Juárez sale más caro que en buena parte del país, en parte por la prima de vida cara, esa compensación que tienen los salarios mínimos en la frontera norte, pero que de todas formas no alcanza a cubrir las presiones inflacionarias. Suponiendo un ingreso de poco más de 1.5 salarios mínimos (unos 16 mil 870 pesos) por trabajador, el panorama individual es complicado. Pero el escenario cambia cuando en casa hay dos ingresos idénticos: la cobertura de gastos sube hasta casi 183 por ciento, dejando un excedente para ahorrar algo u otras compras. En términos simples: sobrevivir en Juárez es mucho más llevadero en pareja. Así que, aunque Juárez se ubica como la décima mejor ciudad para vivir en México, y la octava más grande por población, la ecuación económica local tiene truco: Con un solo ingreso la vida se siente cuesta arriba, pero con dos sueldos se convierte en una ciudad donde el costo es alto, sí, pero también manejable. En la frontera, la vida es más cara… pero también más soportable si se camina acompañado. Una obviedad que parece no serlo.
Opinión
Martes 26 Ago 2025, 06:10
OPINIÓN
Hincados, desarmados...golpeados, los policías
Una decena de policías estatales que se dirigían el domingo casi a las tres de la tarde de Parral hacia Guadalupe y Calvo, fueron interceptados por integrantes de un grupo delictivo
La Columna de El Diario