“Empresarios y líderes del sector de ambos lados de la frontera, dijeron recientemente a la cadena CNN que su enemigo número uno ahora, es no saber qué es lo que va a pasar”
Detrás de la estrategia para exigir que México haga algo para combatir a las organizaciones criminales, presionando con la imposición de aranceles, podría estar también el objetivo de repatriar empresas hacia los Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sabe muy bien que, con tanta piedra en el camino, y la incertidumbre que se genera, muchas empresas están en “stand by” para determinar qué pasos dar.
La amenaza de aranceles, pende como una espada de Damocles sobre las operaciones de empresas exportadoras de todo tipo.
Empresarios y líderes del sector de ambos lados de la frontera, dijeron recientemente a la cadena CNN que su enemigo número uno ahora, es no saber qué es lo que va a pasar.
Según Alan Rusell, director ejecutivo de Tecma Group, con plantas en Ciudad Juárez y El Paso, afirmó en dicha entrevista, que “Si estas sentado en una sala de juntas tratando de tomar una decisión y no sabes cuales van a ser los costos , va a aplazar la decisión. Eso es lo que está ocurriendo ahora, la incertidumbre es el enemigo del comercio”, dijo.
Así es precisamente como Trump los quiere tener, está aplicando la terapia de shock.
El caso más emblemático de esta obsesión de Trump de llevarse empresas propias y ajenas a su país, es quizá Deere & Co. En campaña, el ahora presidente los amenazó con un arancel del 200 por ciento si trasladaba parte de su producción a México.
Evidentemente que Trump no va estar presionando a uno por uno, así que la estrategia es sembrar un miedo generalizado y esperar respuestas positivas.
En ese sentido, estas son algunas de las respuestas de Jennifer Hartmann, directora global de relaciones públicas estratégicas de John Deere:
“En los años fiscales 2023 y 2024, menos del 5 % de las ventas en Estados Unidos se fabricaron en México. Más del 75 % de las ventas en Estados Unidos se fabrican en Estados Unidos”.
“No estamos ‘trasladando la producción’ a México como se sigue informando, sino que hemos aprovechado estratégicamente nuestra presencia en México para la producción de cabinas (esa transición se anunció en 2022 y se completará este año) y ahora minicargadoras de tamaño mediano y CTLS, para 2026.
“Hemos estado presentes en [México] desde 1952. No es inusual que Deere considere una serie de factores cuando se trata de aprovechar nuestra presencia global, como empresa global, mientras fabrica nuevos productos en fábricas estadounidenses”.
John Deere ha tomado varias decisiones a medida que los ingresos agrícolas han caído durante los últimos dos años. Desde marzo, la empresa ha despedido a 1 mil 600 empleados. También ha comenzado a trasladar parte de su producción a México.
Pero Trump no quitaba el dedo del renglón en plena campaña:
"De modo que, si gano, John Deere pagará un 200%. Todavía no lo han hecho –refiriéndose a llevarse producción a México-,. Tal vez ni siquiera hayan tomado la decisión final todavía. Pero creo que están en eso. John Deere lo hará y cualquier otra persona que decida irse está perjudicando a nuestros agricultores. Está perjudicando nuestra fabricación".
Es muy obvio, Trump amenaza parejo, genera miedo, los paraliza y sigue presionando para obtener lo que quiere: doblarlos y obligarlos a regresar operaciones y mantener aquellas que pudieran estar en proceso de salida.
Lo hizo con John Deere, como se vio, pero es complicado estar nombrando empresa por empresa, así que mejor, se siembra el miedo parejo.
Aunque es un hecho que México enfrenta un grave problema de violencia, y como ejemplo más destacable es Sinaloa, llevar el tema de los aranceles a la mesa, tiene no uno, sino varios objetivos, tanto políticos como económicos, de eso que no quede duda.
El gobierno mexicano tiene mucha tarea por enfrente, e igual, tanto en materia de seguridad, como de promoción económica e impulso a la productividad nacional.
Ambos temas, requieren, por cierto, respuestas técnicas y estrategias. Eso no se resolverá cantando el himno nacional ni haciendo llamadas al “nacionalismo per se”.