En una de las giras por nuestra querida Sierra Tarahumara, tuve la oportunidad de compartir con su gente un bello relato sobre el origen de la creación y de los rarámuri. Una parte de la leyenda rarámuri narra que Rayénari, el sol, y Metzaka, la luna, crearon a las personas que establecieron su morada en la sierra. Pero antes de que los dioses iluminaran la tierra, los rarámuris se tomaban de las manos para no perderse ni tropezar en la oscuridad.

Esta leyenda ha sido motivo de reflexión para una servidora, porque más allá del relato mítico para explicar el inicio de los humanos, da cuenta de una práctica con un profundo significado. Las personas, para cuidarnos los unos a los otros, nos tomamos de las manos y caminamos juntos. No solo en tiempos difíciles, sino también para prosperar como comunidad y fortalecernos, como lo hace una gran familia.

Este Gobierno del Estado lleva prácticamente tres años reafirmando ese compromiso. Hemos caminado con quienes más nos necesitan, y de la misma forma, hemos extendido nuestro apoyo y trabajo para llevar esperanza a todos los rincones, y hacer realidad el Chihuahua que todos queremos.

En tiempos de incertidumbre y desafíos globales, tomarnos de las manos significa superar las diferencias estériles y en su lugar tener voluntad conjunta para ir en búsqueda de un mejor futuro para todas y todos.

Ha sido un trayecto de más de tres años, en los que hemos superado retos complejos, a la par que adquirimos aprendizajes y reafirmamos convicciones. La lección más valiosa que hemos confirmado es que ningún desafío puede superarse en solitario. Solo la solidaridad, el esfuerzo colectivo y la responsabilidad compartida pueden garantizar soluciones reales y sostenibles.

Nuestro compromiso es una consigna llena de significado y sentido. Es una filosofía de vida y de gobierno que nos ha llevado a cada rincón del Estado, a cada comunidad, municipio y colonia, con un mensaje simple pero poderoso: Cuenta conmigo.

Decir "cuenta conmigo" no es solo una expresión de buena voluntad que puede ser tomada a la ligera; es una acción concreta llena de compromiso. Es escuchar a quienes por años han sentido que su voz no es tomada en cuenta. Es tender la mano a quienes sienten que deben enfrentar sus problemas en soledad. Es garantizar que el

Gobierno del Estado no solo esté presente en los momentos de crisis, sino que sea un aliado constante en la vida de cada chihuahuense.

Hemos trabajado bajo esta premisa y los resultados están a la vista. No son cifras frías ni estadísticas sin rostro, son historias de vida transformadas, familias que han encontrado estabilidad y comunidades que hoy tienen nuevas oportunidades. La política no puede ni debe ser solo un ejercicio administrativo; debe ser un acto de empatía, de servicio y de compromiso genuino con la gente.

Por ello, con todos los logros queremos insistir en la necesidad de mirar al futuro con responsabilidad. Chihuahua no puede permitirse retroceder a tiempos de confrontación y parálisis, como los que hemos vivido en el pasado. La sociedad exige que todos, sin distinciones ni colores, pongamos a un lado los intereses particulares para construir un horizonte común. El llamado es claro: trabajemos juntos, sin distancias ni barreras, con la certeza de que el porvenir de nuestro Estado está en nuestras manos.

Este gobierno seguirá caminando por Chihuahua con el mismo compromiso, con la misma determinación y con la misma vocación de servicio. Porque el progreso no se edifica desde la indiferencia, sino desde la cercanía; no desde la confrontación, sino desde el diálogo. Es momento de asumir nuestra responsabilidad histórica con un solo mensaje en el corazón y en la acción: Cuenta conmigo.