Así como cayeron con estrépito el miércoles los bloques de una barda recién construida para separar la Ciudad Judicial del Cereso estatal 3 así quedaron derrumbadas las aspiraciones de uno o dos administradores judiciales de esos que aspiraban, aspiran, a sobrevivir a la reforma en la materia que amenaza no dejar precisamente bloque sobre bloque del Poder Judicial de Chihuahua como ahora lo conocemos.

El administrador local del Tribunal Superior de Justicia es Israel Hernández, el mismo que fue titular de Comunicación Social del Poder Judicial en el estado durante varios años gracias al padrinazgo que tuvo del exgobernador, Javier Corral Jurado y del vocero de este, Manuel del Castillo.

El jefe de Israel en el Tribunal estatal es Carlos Lascurain Ochoa, administrador general y por lo tanto responsable directo de la barda, una de cuyas secciones cayó en pedazos sin siquiera haber sido inaugurada.

Según las fotos que presentamos en versión digital, es posible observar una sección completamente colapsada pero otras detenidas solo con troncos de madera. Son cerca de 150 metros en total.

Queda claro que los fiscalizadores del Poder Judicial, y la Auditoría Superior del Estado, deberán revisar escrupulosamente la construcción no solo para saber si fueron cubiertas las especificaciones técnicas necesarias sino también para evitar alguna desgracia mayor por la ocurrencia de mantener el resto del muro en pie, apuntalado con unos trozos de madera.

Puede sonar lo anterior a mero detalle aunque se trate de una suma superior al millón y medio de pesos utilizados para construir la barda.

También lo pudiéramos reducir al terreno de lo puramente anecdótico si no fuera justo porque sus responsables andan que se les cuecen las habas por continuar en la nómina judicial, por el sacudimiento que sufre ese poder del estado y porque, el mismo día que Israel culpaba a los vientos locos de febrero como responsables del colapso, -en toda la ciudad fue la única barda que cayó-, la presidenta del Tribunal de Justicia, Myriam Hernández, presentaba en la ciudad de Chihuahua su segundo...y último informe de trabajo.

Por fortuna el deja vu de la barda no alcanzó a la señora presidenta que, con aplomo, presteza y gran carácter, cuestionó las reformas judiciales que transformarán por completo a dicha institución del estado mexicano y acabarán de pasada con miles de proyectos de vida que, tras una, dos o más décadas de trabajo, no podrán aspirar a una pensión o jubilación digna; cuando mucho a un pago de haberes o indemnización que dependerá de múltiples factores.

Fue Myriam categórica: “...se ha suscitado a partir de una narrativa infundada que repetida con insistencia y reiteración, ha sido aceptada como una verdad artificial. En este contexto, las emociones y creencias han influido más en la opinión pública que los hechos verificables, evidenciando una campaña dirigida a desprestigiar y socavar la autonomía del Poder Judicial y de ese modo someterlo a intereses político electorales”.

Socavar de esa forma a una institución como la referida es una práctica “sumamente peligrosa para la democracia”, advirtió.

No podía ser de otra forma el discurso de la presidenta del Poder Judicial chihuahuense. Aunque al final del día insistió en asumir la realidad y prometió servir a la sociedad “hasta el último momento” dijo desear lo mejor para el estado en la materia a “pesar de mis reservas y preocupaciones” respecto al impacto de la reforma.

Fue un evento el de la presidenta que generó ríos de expectativas y hasta algunos puños de morbo porque el mismo miércoles surgía desde el Congreso del Estado el primer gran listado de cientos de candidatos a ocupar su lugar y el lugar de los actuales jueces y magistrados.

Fue abarrotado el Centro de Convenciones por muchísimos que asistieron a brindar un genuino aplauso de pie, encabezado por la gobernadora, Maru Campos, pero mezclados entre otros tantos aspirantes a relevar a quienes laboran en el Poder Judicial o a seguir en sus actuales o nuevos espacios. Al administrador de Juárez le evitaron la pena de asistir para no echar la sal al acto estelar, el informe.

***

Es evidente que a nivel nacional trabaja con intensidad la Cuarta Transformación por obtener el control total del Poder Judicial en el país pero, según los análisis desprendidos de actores participantes en la elaboración de la primera gran lista, es altamente posible que la gobernadora del estado, Maru Campos, y su equipo logren hacer los movimientos político-electorales necesarios para obtener una gran cantidad de juzgados y magistraturas a nivel estatal.

Desde luego, el equipo de Palacio de Gobierno deberá tener operación y/o acuerdos, sí en el Congreso del Estado con Morena, pero también con quienes sin duda desplegarán a los votantes, los alcaldes de Chihuahua, Marco Bonilla; y de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar.

E inclusive operar directamente con la estructura estatal, aceitándola para lo que se va a ofrecer en el 2027, motivo por el cual no es nada extraño ver colocados perfiles políticos en instituciones educativas, como acaba de suceder en Conalep con Omar Bazán o Cristopher James Barousse en la Universidad Politécnica, a donde llegó pese a su antecedente penal inmediato.

La Universidad Autónoma de Chihuahua, las universidades tecnológicas, etcétera deberán hacer su parte en un fuera máscaras de operación electoral, que cuidará ciertas formas pero que al final colocará a todo mundo en la carrera por las posiciones. Pausa a la Antigua Paz, el Kentucky y otros relajantes lugares (de Chihuahua y Juárez).

En esta etapa quedaron las listas aún con necesidad de mucha depuración, porque de los dos mil y poco más registros, cerca de mil estaban duplicados; vendrá la revisión curricular con ponderación en perfil académico, experiencia y el quisquilloso rubro de honestidad, y de ahí a la tómbola.

Solo pasarán tres postulados por cada Poder para cada magistratura y dos postulados para juzgados, de ahí a las boletas para el voto ciudadano, y aún después el nuevo filtro, la paridad de género, que dejará fuera a varones más votados.

Será necesario no solo el palomeo, sino la suerte.

El Tribunal de Disciplina va para ser manejado por alguna Yadira Gramer (la consejera jurídica de la gobernadora) , o un Paco Acosta y hasta Angélica Mendoza, esposa del secretario del ayuntamiento de Juárez, Héctor Ortiz. Luis Villegas sigue a la cabeza.

Estará ahí en el manejo de ese súper tribunal de disciplina el verdadero poder dentro del Tribunal Superior de Justicia, porque será el chicote y espada para ir contra magistrados y jueces incomodos.

No vendrán tiempos fáciles para quienes resulten electos, porque el rompecabezas en que quedará el Poder Judicial será difícil de controlar, sin una fuerza predominante y magistrados que no faltará consideren que son independientes hasta de la ley, no se diga de las riendas políticas que los pondrán ahí.

Faltará ver qué intereses confesables e inconfesables intervendrán en los comicios judiciales, como ya anticipó la misma presidenta del TSJ, previo a su informe de labores; gremios organizados, sindicatos, los mismos partidos, y porque no, el crimen, como ya hizo descaradamente en Sinaloa en las elecciones pasadas o las anulaciones en Ocampo y Belisario Domínguez, con robo de paquetes.

Así de esta manera con tantos actores en tierra operando, una vez certificadas las votaciones y concluidas las impugnaciones, habrá que recoger bloque por bloque para ir reconstruyendo el Tribunal con nuevas fichas, desde las magistraturas, hasta juzgados menores en los pueblos, y no se diga, nuevo entramado técnico operativo en responsabilidades administrativas, que sepa cuando menos si no construir bardas, sí tomar las providencias necesarias para que no se caigan.

El más votado o la más votada será quien presida al “nuevo” Tribunal de Justicia, y ahí los mandones serán Juárez, Chihuahua y Palacio. El horno no quedará para bollos hacia la elección por la gubernatura del 2027.