La presidenta ha dicho que no le gustan los plurinominales y que buscará ponerles fin. En efecto, en su discurso del nueve de enero afirmó que en los próximos meses enviará una iniciativa de reforma electoral para reducir el financiamiento a los partidos políticos, bajar el costo de las elecciones, así como la eliminación de plurinominales. Más allá de la mala fama que tienen, este tipo de candidaturas son esenciales para obtener mayor representatividad y evitar la concentración de todo el poder en un solo grupo o partido político. Ahora bien ¿qué son los plurinominales y por qué son importantes?
De manera coloquial se denomina pluris o plurinominales a las personas que ocupan un lugar en la Cámara de Diputados o de Senadores y que fueron elegidas por el principio de representación proporcional. Es decir, la asignación se hace tomando en cuenta el porcentaje de votos recibido por un partido político en determinada región geográfica denominada circunscripción. Dicho de otra manera, en los sistemas de representación proporcional, los partidos políticos obtienen puestos de poder en proporción a sus votos y la victoria es compartida. A diferencia del principio de mayoría relativa, donde el que gana se lleva todo, acá las segundas o terceras fuerzas políticas también tienen representación en el Congreso. Aunque un partido político no se alce con la mayoría de los votos en determinada circunscripción, esto no le impedirá acceder a un número determinado de escaños en proporción con la votación obtenida.
En la actualidad, 200 diputaciones y 32 senadurías son seleccionadas a través del sistema de representación proporcional. ¿Esto qué implica? ¿Cuáles son sus ventajas y desventajas? En primer lugar, es necesario mencionar que la proporcionalidad correcta en la integración del poder legislativo forma parte de los principios necesarios para un régimen democrático. Luego, la forma en la que se confieren los lugares en el Congreso influye en aspectos tan trascendentes como la gobernabilidad, la representatividad, el pluralismo e incluso la rendición de cuentas. Además, es gracias a la distribución proporcional de asientos que se consigue facilitar la representación de las minorías, se desperdician menos votos y se asegura una mayor continuidad de las políticas públicas. Todas estas son solo algunas de las ventajas que tiene este tipo de sistemas. Con esto, queda claro la importancia que tiene la representación proporcional en una democracia.
Por el contrario, una de las principales críticas hacia esta manera de elegir es, efectivamente, las listas de las candidaturas. El orden de las candidaturas y las candidaturas mismas, son determinadas de manera esencial por los dirigentes de los partidos políticos. De este modo, la ciudadanía solo se encuentra posibilitada a elegir un partido o programa de gobierno más que a un candidato o candidata específica. Con esto, el vínculo representado-representante queda disuelto. En otras palabras, al momento de acudir a las urnas, lo único por lo que se puede votar es por un partido político y no por una candidatura. Los dirigentes de los partidos políticos confeccionan y ordenan las listas de acuerdo con sus intereses, muchas veces poniéndose ellos mismos en primer lugar para asegurar un lugar en el Congreso. Eso tiene como resultado que las personas en las listas plurinominales no tengan la necesidad de hacer campaña ni de ser bien vistas por los votantes potenciales. De esta forma, en ocasiones se cuelan personajes impresentables que ni cuentan con el apoyo del electorado ni representan a nadie, solo cuentan con la anuencia del dirigente partidista en turno.
En regiones como el estado de Chihuahua, los cuestionamientos hacia las listas plurinominales han sido igualmente relevantes. Esto se debe a que, en diversas ocasiones, los candidatos plurinominales designados por las cúpulas partidistas no necesariamente representan las necesidades ni intereses de la población local. A pesar de ello, es gracias a este sistema que partidos han logrado que sus propuestas sean escuchadas, manteniendo un equilibrio importante en un entorno político muchas veces dominado por grandes fuerzas.
En definitiva, la presidenta y su equipo necesitan hacer un trabajo exhaustivo para eliminar los vicios contenidos en las listas plurinominales y modificar nuestro sistema electoral. Eso sí, es crucial seguir garantizando una adecuada representación de la ciudadanía en los órganos de gobierno y buscar, como ella misma lo dijo “un esquema en donde las minorías puedan tener representación”.