Cuando se habla de “detalles” lo primero que se viene a la mente es que nos estamos refiriendo a insignificancias: pequeñas cosas, pequeños gestos, ¡vamos! a cuestiones no esenciales que vienen a complementar algo mayor y que si se omiten o pasan de largo nada sucede.

Pero también podemos pensar completamente diferente cuando hablar de “detalles” se trata: delicadeza, minuciosidad, profundidad, pormenores… y a ambos significados nos referiremos hoy.

Y es que a través de los años nos hemos acostumbrado a que en nuestra ciudad las cosas están hechas al “ahí se va”, sin detalle, mal hechas. Digo, solo basta con darnos un paseíto para comprobarlo.

Por ejemplo: los bolardos, esos pequeños postes que se instalaron en las estaciones del BRT son tan delgados que con cualquier empujoncito se derriban ¡Y a los juarenses les encanta ese deporte! Pero el tema es que pasan los días, los meses y años… y así permanecen.

Otro de los deportes favoritos de los juarenses incluyendo los camiones de carga y de pasajeros es subirse a los camellones principalmente por dos razones: porque se desesperan y juegan a ganar tiempo rebasando por donde no deben, y porque andan por toda la ciudad y los radios de giro no se calcularon para dar cabida a semejantes vehículos. Resultado: adiós guarniciones que, además, solo estaban sobrepuestas sobre la carpeta asfáltica y construidas con concreto de baja resistencia. Pero eso no es lo peor, eventualmente aparecerán brigadas de empleados municipales que se “acomiden” a subirlas a las banquetas y camellones donde esperarán a que un día oro acomedido las recoja, si es que ese día llega, o bien hacen trabajo de “reconstrucción” alineando los pedazos que ya pintados de amarillo aspiran a “verse como nuevos”. Falta de detalle.

Mire, pase usted por el puente que un día se llamó “Puente arrugado”, construido hace casi cuatro décadas en el cruce de Av. Tecnológico y Ejército Nacional, ¿Ve usted cómo están los jardines que resultan? ¿Y las placas que cubren los muros de contención? … Siendo una imagen que presenta a nuestra ciudad ¿Se siente orgulloso de verlos en ese estado? Concreto desalineado y cacarizo, árboles sobrevivientes entre hierbas, piedras… Falta de cuidado en el detalle.

Y los postes derrumbados que permanecen meses, años, tirados sobre las banquetas… también.

También hay grandes faltas que se hacen pasa por detalles, como lo sucedido con dos agencias de ventas de automóviles que se construyeron sobre la Av. Teófilo Borunda cerca del cruce con Paseo de la Victoria sin cuidar el “detalle” de seguir el Reglamento de Construcción ¿Lo cree Usted? En una ciudad en la que para hacernos sentir importantes con frecuencia algunos insisten en recordarnos que es una metrópoli, las decisiones y autorizaciones de proyectos hablan de un pueblo olvidado, edificios que no tienen ni un año ni siquiera siguen el más mínimo sentido común. Primero: en ambas agencias de lujosos automóviles ponen cajones de estacionamiento insuficientes y con acceso/salida directa sobre la vía de alta velocidad, o sea, interrumpiendo el tráfico o arriesgando a sus clientes a tener un accidente, y los cajones, además, no tienen la dimensión requerida de manera tal que invaden la banqueta. Resultado: personas caminando sobre la calle y autos estacionados en doble fila ¡Hermoso! ¿Verdad? Y pensar que los propietarios de esas empresas se dicen “responsables” y que las obras fueron aprobadas por las autoridades municipales juarenses y tuvieron un Director Responsable de Obra juarense. ¡Qué falta de detalle! ¿Verdad?

Y en temas como estos podemos ver el “detalle” con el que se están edificando varios centros comerciales en toda la ciudad en donde el diseño es en verdad agradable, muy de vanguardia, pero que lastimosamente no se cuida a detalle el acceso y salida de los autos hacia las avenidas donde se circula a la velocidad. Las entradas están perpendiculares a la avenida y para entrar a estacionamiento se debe caso frenar… consecuencia: probables choques. Igual para la salida: se necesita cierta pericia para salir sin invadir el segundo carril y la probable consecuencia es la misma. ¿Será que desconocen que existen los carriles de desaceleración, y que es en el propio terreno donde se deben tomar las medidas necesarias para la seguridad de los clientes?

Se dice que en los detalles está la diferencia ¡Imagine una ciudad cuidada al detalle! como cierto es también que tanto descuido en los detalles altera el ánimo: circulamos y vivimos en la ciudad porque tenemos necesidad de hacerlo, no tenemos de otra. Bien se dijo ayer en un espacio como este “Juárez está enojada… y perdió la paciencia”, por César Calandrelly, que Ciudad Juárez se está volviendo un ring improvisado, y podemos añadir que pasan tantas cosas, tristemente, por tanta falta de detalle.