-Desde ahora perciben a un Judas de cuarta
-Son 14 panistas y 2 morenistas para magistrados -Andrea y la presión en el magisterio federal -El Fobaproa y la caja de Pandora Es por demás conocida la historia política del exgobernador, Javier Corral, panista hasta que no le convino serlo, ahora morenista no aceptado como militante, pero puesto de tapete de la 4T por mera sobrevivencia y su adicción a ser mantenido del erario. Resulta ocioso reseñar la extensa lista de insultos que genera su mínima aparición pública, ya sea por contenido en redes sociales o en participaciones en la tribuna del Senado de la República, en los que abundan los adjetivos ganados a pulso por una trayectoria basada en la mentira y las traiciones. Bastan unos botones de muestra de los comentarios en su espacio personal de Facebook -pueden verse en la edición digital de La Columna- referentes a una de sus banderas pisoteadas, la posible reforma a la Ley de Telecomunicaciones, de accidentado tránsito entre Palacio Nacional y el Legislativo Federal. Pero eso se repite por montones, por decenas de personas, muchos panistas, a los que Corral Jurado traicionó no solo recientemente para incorporarse a Morena, sino desde tiempos antes, cuando jugaba a la política con el chantaje y la extorsión disfrazadas de palabras valientes en sus sobrevalorados discursos. El caso es que -según los morenistas no afines al exgobernador ni a su principal aliado en la Cámara Alta, el juarense excandidato a gobernador, Juan Carlos Loera de la Rosa- hay una razón de peso por la que el coordinador legislativo, Adán Augusto López, ha optado por mantenerlo bajo el tapete, como la basura que esconden quienes no son muy dados a la higiene y la limpieza. El líder morenista está advertido, quizás desde el sureste del país, que Corral es un Judas de cuarta -ahora de la Cuarta Transformación- y en sus largas disquisiciones con los cuates, generalmente al calor de unas copas en algún restaurante de Coyoacán o Polanco, ha revelado que en al menos dos ocasiones ha sentido la necesidad de rebelarse a los dictados morenistas. Suponemos, pero no lo sabemos de cierto, que tal vez cuando el Instituto Nacional de Acceso a la Información fue borrado de un plumazo y recientemente fue impulsada una confusa reforma en materia de telecomunicaciones, fueron momentos en que “sus principios” no pasaron la prueba del ácido. Esos principios doblegados, como sabemos, no los defendió rabiosamente como lo habría hecho desde el PAN o desde el extinto PRD, su otra casa en la que nunca militó de manera formal, pero sí de facto. Por ello, el rumor corre entre los morenistas del centro del país no como una señal de riesgo, debido a que, por ahora, sigue sobrada en tamaño la bancada de la 4T, sino porque conocen el historial traicionero del expanista. Con el ego en niveles psiquiátricos, como siempre lo ha tenido, dicen que tal vez está desesperado porque jala reflectores solamente por los escándalos que se arman cuando viene a Chihuahua y se topa con algún amigo o compadre dispuesto a recordarle el 10 de mayo o conectarle cuando menos una cachetada. Sin el poder de la nómina ya nomás le dicen sus verdades en redes, no hay para bots ni conciencias compradas que lo alaben; además, está limitado a temas intrascendentes y labores de cajón en el Senado, lo que posiblemente pegue en su soberbia más fuerte que los puñetazos recibidos cuando visita su tierra. Así, entre los morenos creen que la traición, la nueva traición del expanista, está más cerca de lo que pudiera pensarse, más que por supuestos principios, por la desesperación que le genera el protagonismo perdido. *** Mientras el Gobierno del Estado y el Gobierno de la República no encuentran la forma de atajar los llamados a la rebelión dentro de las estructuras formales y no formales del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, los legisladores de todos los partidos parecen no estar al tanto del hervidero. A finales de la semana pasada, en el Foro Transformación del Sistema Docente, realizado en la torre legislativa de la capital, senadores como Juan Carlos Loera y Andrea Chávez, así como los diputados Noel Chávez y Óscar Avitia, entre otros, atendieron un llamado a su participación por parte del líder de la Sección Octava del SNTE, Eduardo Zendejas Amparán. Notablemente, a juicio de algunos maestros participantes, ni al tanto estaban que el magisterio federal, a través de su ala más rebelde y radical, está organizándose para parar el próximo 15 de mayo si no es suprimida la reforma educativa que viene desde 2007. A nivel estatal, el ultimátum es para el 19 de mayo, si Pensiones Civiles del Estado no resuelve al menos en parte su crisis financiera y de servicio, del que son derechohabientes todos los profesores de este subsistema. Tal vez por ese desconocimiento es que la senadora juarense dirigió un mensaje en el que reconoció que los maestros, especialmente los federales, tributan al doble cuando, además de sus cuotas al ISSSTE, deben buscar atención médica particular, ante la falta de medicinas, médicos y cirugías. No solo eso, los llamó a la rebelión, como si les hiciera falta, para defender sus derechos. “Así es que, magisterio, no dejen de hacer política, no dejen de tomar las calles, no dejen de tomar las plazas públicas y no dejen de invitarnos a estos foros conversatorios, no solamente para decirles cuánto los admiramos, sino también para exigirnos a las y los tomadores de decisiones”, les dijo. El tic-tac del reloj en cuenta regresiva de la amenaza magisterial sigue su marcha; más que gasolina le hacen falta soluciones a ese incendio político que está lejos de apagarse y menos con puros discursos desde la ignorancia. *** El expresidente, Ernesto Zedillo Ponce de León, abrió la caja de Pandora y no precisamente por la carta donde critica el retroceso de la justicia en México con la mal llamada reforma judicial, sino porque trajo a cuenta el polémico caso del Fobaproa, que destinó millonadas para el rescate bancario, que ha tenido rebotes para todos lados. La presidenta, Claudia Sheinbaum, recogió el guante y se le lanzó con todo con el tema del Fobaproa, por encima de otros asuntos polémicos en el aquel aciago sexenio, como la fuga de capitales en 1994, la matanza en Acteal, la crisis política tras la detención de Raúl Salinas de Gortari, la derrota del PRI en el 2000. El caso es que el viernes en La Mañanera reconoció que no es viable dejar de pagar el Fobaproa y se tendrán que terminar los bonos hasta 2050 de una deuda que le costó a México algo así como tres billones de pesos de los cuales se han pagado dos billones, que a decir de la 4T generó millones de pobres y que desde la oposición, de no haberse hecho, habría sido más costoso para México. El jueves ocho, la presidenta inauguró la 88 Convención Bancaria y para nada menciono el tema del Fobaproa, solo les pidió que aumenten el acceso a los créditos, que solo alcanzan para el 33% de los mexicanos. Un protagonista de aquel entonces fue justo el ahora morenista Javier Corral, que a finales de los 90 iniciaba su carrera política como diputado federal. Fue uno de los que aprobó el Fobaproa desde la bancada panista y que también se apareció en la Convención Bancaria. Lo curioso es que en 2003, como senador de la República, hizo un pronunciamiento fuerte sobre el Fobaproa y exigió que se realizara una auditoría a fondo al rescate bancario para eliminar los créditos irregulares a los bancos, y descontarles los pagos indebidos. Se puede consultar en la liga https://javiercorral.org/archivo/?p=14796. ¿Por qué no ha dicho nada ahora si esto incluso iría en apoyo de la postura de la Presidenta? Porque sacaría a luz que antes estuvo con Dios y ahora con el diablo, o viceversa, como se quiera ver, y ya de por sí lo traen como el gato y el ratón con lo de la “Ley Censura”.
Opinión
Lunes 12 May 2025, 06:10
OPINIÓN
Desde ahora perciben a un Judas de cuarta
Es por demás conocida la historia política del exgobernador, Javier Corral, panista hasta que no le convino serlo, ahora morenista no aceptado como militante, pero puesto de tapete de la 4T por mera sobrevivencia y su adicción a ser mantenido del erario
La Columna de El Diario