Es incuestionable que tanto la gobernadora Maru Campos como el alcalde Cruz Pérez Cuéllar han mostrado voluntad política para sacar adelante el retrasado proyecto del Centro de Exposiciones y Convenciones para Ciudad Juárez.

Desafortunadamente, el tiempo sigue pasando y sigue sin conocerse la ubicación final de este postergado plan para dotar a esta frontera de un recinto para llevar a cabo exposiciones y convenciones. Tal vez les ha faltado a los integrantes del fideicomiso dar a conocer todos los beneficios que tendría esta ciudad si se lograra ejecutar esta obra arquitectónica.

La derrama económica que generaría este centro de exposiciones y convenciones puede impactar positivamente a varios sectores de la ciudad. El ramo hotelero fronterizo sería de los primeros en ser beneficiados con la llegada de muchas convenciones. Taxistas, restaurantes y muchos servicios y comercios verían incrementadas sus ventas si el centro de convenciones fuera una realidad.

Son casi 180 millones los que el Fideicomiso Paso del Norte ha logrado reunir en poco más de 20 años. Pero el avance ha sido tortuoso al proponer ubicaciones que fueron rechazadas para la construcción del Centro de Convenciones de Juárez. De infructuosos y de nulo avance podrían resumirse los logros de más de dos décadas de los integrantes del fideicomiso.

Con el rechazo, ya formal, del secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, Gabriel Valdés Juárez, para construir el centro de convenciones en la parte oriente del Parque Central, termina la controversia, pues tanto el alcalde Cruz Pérez Cuéllar como la gobernadora Maru Campos habían manifestado su voluntad de sacar adelante el proyecto, pero sin ir en contra de los intereses ciudadanos juarenses.

Esta negativa para que fuera en el Parque Central se viene a sumar al otro freno impuesto desde 2021, cuando la administración municipal pasada autorizó construir en Los Hoyos de El Chamizal, hasta que en junio de 2022 intervino para frenar el proyecto la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), por presión de grupos de ciudadanos inconformes con el proyecto.

La necesidad de adquirir un predio de grandes dimensiones, que cuente con una completa urbanización, es la parte medular de este embrollo. De hecho, el no contar con una ubicación adecuada ha sido la razón principal que ha impedido edificar este proyecto, que podría costar alrededor de 500 millones de pesos y que tiene más de 20 años detenido.

Como ha ocurrido desde su creación, el fideicomiso esta vez solo le apostó al Parque Central sin proponer otras alternativas para la evaluación de las autoridades municipales y estatales, en este caso, Desarrollo Urbano y Ecología; así, después del rotundo no recibido, quedó evidenciada, por parte del multicitado fideicomiso, la falta de otras opciones y de alternativas que realmente fueran viables. Situación que hasta este momento no ha ocurrido. Es incuestionable que las dos últimas administraciones del fideicomiso han sido las que mayores avances han logrado desde que en 2004 fue creado, pero sin duda les falta aterrizar los planes y los planos en terrenos y en concreto, literalmente.

El problema de fondo es que, mientras este proyecto siga percibiéndose por parte de los ciudadanos como un tema de interés exclusivo de algún grupo privado, y mientras no sea presentado y socializado como una necesidad de esta frontera y de su gente, seguirá siendo visto con desdén e indiferencia por parte de los juarenses.

Ya está demostrado por parte del alcalde juarense Cruz Pérez Cuéllar y de la gobernadora Maru Campos que voluntad política sí existe para finalmente consolidar este postergado proyecto. Inclusive, hasta se podría contar con el apoyo federal con recursos adicionales. Todo está en que por fin los indicados presenten un predio que realmente sea viable y termine siendo aceptado por todos. Ya son demasiados intentos fallidos a lo largo de tantos años como para que los integrantes del fideicomiso no hayan comprendido la raíz del problema.

El tiempo sigue avanzando y los interesados deberían aprovechar y valorar que en estos momentos cuentan con el apoyo de autoridades que sí respaldan este proyecto. Aprovechen ahora que existe toda la voluntad política, ya que no se sabe si en un futuro las cosas cambien y los próximos gobernantes dejen de interesarse en que Juárez cuente con un centro de exposiciones y convenciones. Así que, miembros del fideicomiso, a ponerse las pilas.