La histórica elección del próximo primero de junio está siendo el pretexto perfecto para que los partidos políticos y los gobiernos federal, estatal y municipal pongan a prueba su maquinaria como un ejercicio previo a la elección del 2027.

Nada menos ayer estuvo la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, en el corazón de la sierra Tarahumara chihuahuense, en Baborigame, municipio de Guadalupe y Calvo; dedicó parte central de su discurso justo a invitar a los presentes a salir a votar el próximo primero de junio por los nuevos juzgadores.

Muchos son los grupos en cada partido político que se han volcado a acercarse a los candidatos a ministros, jueces y magistrados para utilizar a la ciudadanía como conejillo de indias en este experimento que ha ido de menos a más en la medida que se aproxima el día D.

A pesar de la cuenta regresiva, los candidatos mantienen cierto escepticismo porque están ingresando a un terreno desconocido que los sacó por completo de la zona de confort que les había garantizado un salario vitalicio en el Poder Judicial.

En Juárez, poco a poco los aspirantes se han dejado apapachar y han ido aceptando el apoyo de los grupos, aunque claro está, el respaldo es lo más discreto posible puesto que las reglas del juego prohíben la intromisión de las instituciones partidarias en este proceso.

Por el lado de Morena la tarea parece estar hecha por los tres grupos encabezados; por un lado, por la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel y su ejército de servidores de la nación; por el otro los aboyados senadores Andrea Chávez y Juan Carlos Loera; y finalmente por el alcalde, Cruz Pérez Cuéllar, con una respetable estructura estatal.

Y donde finalmente despertaron fue en el PAN, pero no en el municipal que encabeza Gabriel García Cantú. Junto con su secretaria general, la también candidata a magistrada al Tribunal de Disciplina Judicial, Flor Karina Cuevas Vásquez, se tomaron muy en serio la beca que les regalaron al ponerlos en esas posiciones. Se dedican a hacer de todo menos la talacha partidista que en estos momentos es urgente.

Aquí vale la pena hacer un paréntesis para destacar que la crisis institucional del PAN en Juárez es demasiado grave. Hay más grupos que militantes, y si a esto le sumamos que son cinco chícharos los que integran la dirigencia local y que de esos cinco, las principales cabezas solo se paran en el partido en las juntas de los miércoles, pues la verdad no se le pueden pedir peras al olmo. Sin duda ahí tendrá que hacer mucho trabajo la presidenta estatal, Daniela Álvarez, empezando por sacar la convocatoria para elegir nueva dirigencia y venga gente que sí entienda la necesidad de construir una oposición fuerte, frente a lo que se avecina en los próximos años.

Y regresando al tema, debemos hablar primero de quienes al final sí se aplicaron y atendieron la indicación, casi reclamo de la gobernadora Maru Campos de promover el proceso judicial para despertar votantes que vayan y participen.

Hablamos de la presidenta estatal del blanquiazul Daniela; el subsecretario de Gobierno y candidato a magistrado civil, Andrés Pérez Howlet y los responsables del reclutamiento de observadores electorales; el titular de Derechos Humanos de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal y candidato a magistrado penal, Ulises Pacheco; y la consejera de la Judicatura estatal, Minerva Correa.

Ellos empujaron a todos los funcionarios de gobierno en Juárez que habían permanecido de brazos caídos nomás viendo cómo los guindas de enfrente les comían el mandado.

Sabemos que, en el primer balance de resultados del llamado grupo impulsor encabezado por Álvarez, se revisaron los avances del reclutamiento de observadores electorales.

Los primeros que tronaron la prueba fueron los responsables de la Fiscalía de Distrito Zona Norte con Michel Rodarte en la operación; y la Subsecretaría de Educación Zona Norte que dirige Maurilio Fuentes Estrada, con cero registros.

Ante tal situación, fue planteado el objetivo de promover la participación ciudadana desde el gobierno a través de los burócratas, quienes deben reunir 10 votantes de aquí al primero de junio.

Esta tarea quedó encomendada al representante de la gobernadora en la frontera, Carlos Ortiz Villegas, quien ahora tiene trabajo extra, además de coordinar las interminables filas de usuarios en el Registro Civil de Pueblito Mexicano.

Además de Ortiz, quien ha decidido fortalecer el equipo estatal en Juárez, y desde luego, trabajar en equipo, fue asignado a esta tarea Simeón Esparza, enlace de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal en temas políticos y a la subsecretaria Desarrollo Humano y Bien Común, Austria Galindo, que ahora sí tiene con qué hacer las cosas. Es su oportunidad de demostrar que puede con el paquete y que los chalecos azules rendirán los frutos esperados.

También le entró a esta prioridad Sergio Nevárez Rodríguez, el director ejecutivo de la Junta Municipal de Aguas y Saneamiento de Juárez (JMAS), quien pidió que lo dejaran hacer su propia estrategia para registrar el mayor número de observadores electorales posibles del total de los 900 reportados por Daniela Álvarez.

La meta eran mil 200; sin embargo, con el número alcanzado esperan tener una cobertura efectiva de todas las casilla que habrán de instalarse.

Los que también aparecieron en el radar fueron los representantes no formales de la alianza prianista, los tricolores y también funcionarios del gabinete estatal; el exalcalde Enrique Serrado Escobar y los quemados exdiputados Laura Domínguez y Oscar René Nieto Burciaga.

Los tres deben estar echando mano de sus presumidos controles y experiencia de décadas tricolores, no sólo para reforzar las estrategias dictadas desde el PAN estatal, sino para tener la oportunidad de levantar la mano para alguna posición en el proceso electoral del 27 y así volver a revivir un partido que desde hace nueve años anda con respirador artificial. Se supone que han cumplido hasta el momento los objetivos.

Mención aparte merece César Navarrete, el súper asesor de la gobernadora Maru Campos y del alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla. Éste se ha encargado de generar cuanto material se requiere para capacitar a los promotores del voto y los votantes.

Ha preparado desde videos hasta panfletos de cómo votar no sólo en Juárez sino en todo lo largo y ancho del estado con el único interés de promover una elección que por primera vez se realiza en el estado, así que ningún funcionario tiene pretexto para no participar en el proceso.

Finalmente, es importante mencionar que la decisión de empatar la elección judicial estatal con la nacional en Chihuahua, resultó en una estrategia viable ante un panorama que mostraba a una entidad completamente perdida para el partido en el poder.

Quedó claro que la intervención decidida de la gobernadora, de entrarle a la competencia con miras al 27, está rindiendo sus frutos, ya que aún teniendo al enemigo en casa sigue adelante el proyecto.

El enemigo en casa se refiere a quienes no han hecho la tarea y a otros que hasta se dejan fotografiar con los aspirantes morenos, como el recaudador de rentas, Raúl García Ruiz, capturado en pleno chacoteo con la senadora Andrea Chávez.

El próximo primero de junio podrá medir fuerzas el PRIAN con los morenistas y de paso dejar figuras acomodadas pase lo que pase en el proceso electoral aludido, aunque algunos insistan en auto descartarse manteniéndose de brazos cruzados o dejándose llevar por el canto de las sirenas, que aún los hay, y no escondidos, muy públicos.