Claudia Sheinbaum visitará Juárez este viernes 26 de septiembre para dar cuenta a los juarenses y Chihuahuenses de la administración del país, replicando el informe de Gobierno dado en Palacio Nacional apenas el pasado 01 de septiembre, al cumplir su primer año de Gobierno, y como parte de la gira que se encuentra realizando y que cerrará en el corazón del país: el Zócalo de la Ciudad de México el próximo domingo 05 de octubre.
Al igual que AMLO, Claudia le tiene un especial cariño a la frontera, la conoce muy bien y aquí empezó prácticamente su campaña rumbo a la Presidencia de la República, el 02 de marzo de 2024, un día después del inicio de las campañas presidenciales, regresando ya como Presidenta de la República el 21 de diciembre de 2024, para la inauguración del Hospital Regional número 2 del IMSS, en nuestra frontera.
Políticamente la Presidenta tiene muy bien identificado a Chihuahua, teniendo como referentes de Morena nacional a Juan Carlos Loera de la Rosa y Andrea Chávez, ambos Senadores electos al igual que ella el pasado dos de junio de 2024 por amplia mayoría, y quienes en sus dos visitas en 2024, una en enero como precandidata, y otra en marzo ya como candidata, la acompañaron en su gira por el Estado de Chihuahua.
También ubica ya a Cruz Pérez Cuellar, pero más como Presidente Municipal de Juárez que como Morenista, pues antes de que fuera alcalde de la frontera Claudia había tenido muy poca relación y referencias con Cruz, y a quien tiene como referente de Presidente Municipal, precisamente por la importancia y cariño que le tiene a Juárez y porque el alcalde ha sabido aprovechar esto y ha apoyado, con oficio, los proyectos de la Presidenta.
Por eso conoce muy bien la problemática Chihuahuense y juarense, y a sus principales actores políticos, cercanía y lejanía entre ellos y ellas. Sabe muy bien que el principal problema en nuestro Estado es la inseguridad, producto de la delincuencia organizada, y por esa misma razón hace apenas algunas semanas en este mismo mes mandó a llamar a Maru Campos y a Cruz, para afrontar la problemática de una manera más eficiente y coordinada.
Lleva buena relación con la Gobernadora y Maru a su vez ha entendido que no le conviene pelearse con ella como lo hizo con AMLO, sobre todo cuando en sólo dos años tendrá que entregar su Gobierno y empezar a rendir cuentas, donde probablemente se lo entregue a un gobierno morenista (donde preferiría que fuera Cruz, por el pasado que los une y el entendimiento que hay).
La visita, como todas las anteriores visitas presidenciales, las está coordinando la Delegación de Bienestar en Chihuahua, dirigida desde la Ciudad de México por Ariadna Montiel y quien ya tiene experiencia en esta logística por venirlo haciendo desde 2021 que asentó su poder político en el Estado, controlando a la bancada de Morena y la más importante Delegación en el Estado.
Llegará a un Estado donde el morenismo se encuentra muy dividido por los cotos de poder que detentan cada actor político y su grupo, teniendo por un lado a Cruz Pérez Cuellar y los ex priistas (varios aún priistas) controlando el municipio de Juárez con su equipo político, a Ariadna Montiel con el control de la bancada de Morena en el Congreso del Estado, la Delegación de Bienestar y sus oficinas regionales así como parte del partido, a Andrea Chávez y Juan Carlos Loera, con sus respectivos equipos políticos y seguidores, y finalmente a la Presidenta del Partido Briguite Granados, con parte del partido político bajo su control (otra parte la controla la Secretaria del Bienestar).
Todos divididos, sin posibilidad de hacer equipo, cuidando cada quien su coto de poder y siendo celosos de su “parcela”, sin dejar entrar al otro y sin permitir que “se junten” los equipos, a riesgo de ser despedidos del equipo, y más aún, de la nómina, como ha sucedido con varios servidores de la nación que desconocen esta situación y “se juntan” con otro equipo morenista.
Ojalá y la Presidenta meta orden en el grupo político morenista de Chihuahua para contar con un morenismo que camine hacia el mismo objetivo, de manera coordinada y unificada, pasando por revisar lo que están haciendo las cabezas de los grupos, a quiénes están incluyendo y excluyendo en sus equipos, y cómo están haciendo las cosas, pues de esta manera evitará mayores agravios, pero sobre todo limitará la tentación de los excesos que se han dado y que sólo desprestigian al partido y al Gobierno.
Porque el morenismo, ese que iniciamos en la lucha con AMLO desde 2006 y que apoyamos en la construcción de un proyecto de nación, llevando a Andrés Manuel y a Claudia a la Presidencia, estamos avergonzados de algunas prácticas y excesos en que han incurrido algunos que tienen el poder político de Morena en Chihuahua, pareciendo que a nadie del centro del país le importa el desprestigio del partido, el gobierno, la Presidencia, el movimiento, el legado de AMLO, y lo que es peor, la esperanza del pueblo en seguir construyendo un mejor país.