Lo que más me gusta de Ciudad Juárez, debo decirlo, es que tiene muchas áreas de oportunidad y entre más pasa el tiempo, más se acumulan.

Por ejemplo, una de ellas es mejorar el estado de las calles, porque si bien el gobierno del estado puede participar arreglando algunas, es al gobierno local al que le corresponde ponerse al día con ese tema. Se dice que ha arreglado cuatrocientas calles, aunque en realidad sería muy útil saber qué entender por calles; y hablando de calles con frecuencia se escuchan las quejas sobre baches: bueno, quizá por donde transitan no la tocado la suerte de que trabajen en ello: hace apenas unos meses, recordemos, el gobierno municipal obtuvo un premio por ser el segundo municipio a nivel nacional en cuanto al número de baches tapados… hay quienes piensan que sería mejor tener un lugar destacado en algún otro ámbito porque parchar baches no es muy buena inversión pues el siguiente año estarán abiertos nuevamente, listos para volver a consumir recursos.

Otra área de oportunidad es, sin duda, es la prevención de inundaciones. ¡Aquí sí que hay mucho que hacer! Se tienen plenamente localizadas muchas de las lagunas que se forman cuando llegan las tan esperadas, pero también temidas, lluvias que, por cierto, contribuyen en buena medida a abrir más baches. Vale la pena mencionar una propuesta que se implementó hace unos años: los jardines de lluvia, que se construyeron en varias localizaciones con mayor o menor éxito, para aminorar la acumulación de agua pluvial e inyectarla al subsuelo. Fueron poco valoradas y no se les dio mantenimiento para que funcionaran, tal como las vemos en Hermosillo, Sonora, con clima igual o más caliente que aquí. En Estados Unidos entre muchos casos exitosos tenemos a Phoenix… también castigada por el clima.

Además, tenemos otras soluciones que se puedan implementar para evitar o al menos aminorar inundaciones, pero se requieren estudios y sí, recursos: quizá debieran organizarse menos conciertos masivos. Habría que escoger entre un momento de diversión o construir infraestructura con beneficios a largo plazo.

Otro deseo es que no brotaran aguas negras de las alcantarillas, y aquí si hay responsabilidad tanto del gobierno como de los ciudadanos. Es muy común que las aguas pluviales se manden a la red sanitaria cuando eso no debe ser: cuando llueve la red, calculada solo para descargas sanitarias, colapsa cuando se le suma el aguas de lluvia… por eso brotan “manantiales” por doquier, aun en las coladeras de las casas. A ese problema colaboramos todos pues nos sentimos muy ufanos cuando evitamos hacer pozos de absorción en los jardines de las casas -cuando se pudiera- y se conectan las descargas particulares al drenaje sanitario. Hay que dejar en paz al drenaje: se deben separar las descargas de aguas negras y dar solución al tema pluvial.

Es muy bueno caminar por las banquetas niveladas y sin barreras, cruzar las calles de manera segura y encontrarnos con rampas que pueden ser utilizadas por usted, por mí y personas con discapacidad ¡de acceso universal!, con semáforos audibles, pasos peatonales a nivel, tipo “pompeyano” para decirlo pomposamente, pero, precisamente, esa es otra área de oportunidad que daría brillo a la ciudad y, por favor, que se comprenda que los puentes peatonales pueden ser aceptados solo en casos muy especiales, porque por su naturaleza -solo basta con verlos- son altamente excluyentes ¿a cuántas adultos mayores o personas que utilizan sillas de ruedas ha visto usted que los utilicen?

¿Ha visto usted banquetas destruidas, postes derribados, guarniciones desmoronadas, jardineras desbaratándose… todavía recuerdo cuando se anunció que el área de Las Misiones había quedado igualito a Catar después de una intervención en el camellón… hoy se ven trozos de barandal tirados y el escombro de las jardineras derruidas que tienen meses esperando ser retirado, entre otros “detalles” que afectan la imagen de la que se supone es una de las zonas “nice” de la ciudad.

Pero hay algo indiscutible y es lo que más me gusta de Juárez: esta ciudad es grande y ha sido noble para muchos que llegamos con un proyecto vida aquí: entre el sol, el polvo y la arena hemos aprendido a quererla y a construir instituciones y conocimiento como en pocos lugares del país sucede.

La lista de oportunidades es larga y sí, sabemos que los recursos son limitados, pero hay caminos: por un lado el que sean mejor administrados y que las decisiones que se tomen decisiones que impacten en la calidad de vida de los juarenses; otro, la gestión que debe hacerse ante dependencias estatales y federales, pues aunque el gobierno municipal es el que más contacto tiene con la población y sus problemas, es el que dispone de menos recursos. Por eso gestionar, es decir, hacer que las cosas sucedan, es el mayor reto para quienes se postulen y quieran llegar.