Hace unos días Daniela Álvarez dirigente estatal de Acción Nacional hizo algo detestable: asegurar que el IMSS y nada es lo mismo. Entonces, podríamos inferir los ciudadanos que MediChihuahua también es lo mismo, pero más barato.
Meras opiniones y usted puede pensar que la mía hoy tampoco abona, y que puede que llegue a cuatro lectores, pero no es la intención de su servidora ni tener razón, ni menos tomar un tema tan sensible como las instituciones y la salud para dañar la percepción en la ciudadanía en un mero afán político. Solo haremos algunas inferencias con lo que públicamente leemos en prensa, no de la contaminación visual que distrae al ir manejando.
Para empezar, recordemos, Chihuahua es de los primeros lugares en empleo formal y la seguridad social depende en un importante porcentaje del sector obrero y patronal, cubre aproximadamente el 80 por ciento de la población, entre asegurados y beneficiarios y que hoy por hoy al entrar a un Sistema de Salud Universal, es factible que cualquier mexicano se atienda en esas instalaciones. La cobija IMSS se ha hecho más grande. Tal vez de ahí la insistencia federal de afiliar el estado grande al IMSS Bienestar, pero no al programa existente, sino a la institución no sectorizada de Servicios de Salud que ya opera en 23 estados.
En la página de Medichihuahua, lanzado con bombo y platillo, aparecía una estructura de servicios, en febrero de 2024, con 23 hospitales además de 211 espacios como clínicas y centros de salud, impulsando un garante de salud en la población que no tenía acceso a algún servicio. Pero bueno, era la misma red de clínicas y hospitales del anterior Sistema Estatal de Salud del Ichisal, y se declaró que la creación era por la desaparición del Seguro Popular. Hoy ha logrado entregar cerca de 600 mil tarjetas, y 4 millones de atenciones totales, -¡ojo!, totales-.
La condición es que no sea usted beneficiario IMSS/ISSSTE. Es decir, no es para todos. Palabras más, palabras menos no puede asegurarse que fortalece servicios de la Seguridad Social, porque aunque tiene política de no rechazo, lo hace con un cobro estimado a las personas que no son MediChihuahua, un porcentaje pequeño de su labor diaria.
Sigamos comparando, el Hospital de Ginecobstetricia de Parral a cargo de Gobierno del Estado está en la lista de hospitales desde que arrancó MediChihuahua, pero la primera piedra la puso el exgobernador Duarte hace 10 años. Aparecía como parte de la red hospitalaria existente, aunque según publicaciones no estaban funcionando las áreas básicas. En fin, la inversión: 320 millones de pesos, que benefician a 200 mil personas -incluidas del estado de Durango-, con 250 empleados. En contraste, una de las varias obras locales terminadas del IMSS, inició con el expresidente López Obrador y terminó en 2024: el Hospital Regional General 2, que por cierto también sufrió abandono neoliberal diez años atrás, con primeras piedras, en 2014, se rescató y sobreviviendo finanzas post-pandemia se consolidó; beneficia a cerca de medio millón de personas, y tiene más de 2 mil empleados, una super-inversión de 3 mil 500 millones de pesos, para equipos y áreas ejemplares, como un tomógrafo con inteligencia artificial y sala de hemodinamia.
Y sí, hay que mencionar acciones de gran alcance MediChihuahua, como remodelaciones y equipamiento en el Hospital General “Salvador Zubirán”, al Hospital General en Cuauhtémoc, o nuevos aceleradores lineales en atención oncológica en Ciudad Juárez, es decir, atención al cáncer, un acierto muy importante.
Finalmente, el reclamo azul es falta de insumos o medicamentos, pero el MediChihuahua también ha transitado con falta de insumos y sobrecarga de trabajo, así como deterioro en las condiciones de trabajo, según sus propios trabajadores que han manifestado en algún que otro posicionamiento sindical, haciendo llamados al ejecutivo estatal a dialogar.
¿Será simple cuestión de presupuestos entonces? Obviamente no, así que demeritar instituciones al todo o nada, de poco sirve a las problemáticas, caro o barato es relativo, así que al final tampoco yo tengo razón. Mejor que se construyan sinergias para nosotros, los ciudadanos; hospitales a la capital y dejarle a los expertos y encargados cada asunto. Al final la mejor opinión incluso política, la tendrá usted.