El panorama económico en la frontera sigue siendo de pronóstico reservado y los indicadores son cada día más inquietantes. Por ejemplo, está cayendo a su nivel más bajo en cinco años el número de patrones en Ciudad Juárez. Esta urbe cuenta actualmente con 11 mil 178 patrones activos ante el IMSS. Una de las causas es que las maquiladoras están siendo afectadas por el aumento arancelario, entre muchos otros factores.
El número de empresas formales en esta ciudad mantiene una tendencia descendente y alcanzó en julio su nivel más bajo de los últimos cinco años, situación que encendió las alertas del sector empresarial ante el debilitamiento de la actividad productiva en la frontera. Los recientes indicadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reflejan un escenario que requiere atención, debido a la pérdida constante de registros patronales.
El reporte correspondiente a julio indica que Ciudad Juárez cuenta actualmente con 11 mil 178 patrones activos ante el IMSS, cifra que representa una disminución de 58 empresas formales durante el último mes y acumula 827 bajas patronales en un periodo de 33 meses.
La reducción se observa con mayor claridad al comparar la cifra actual con el máximo histórico registrado en octubre de 2023, cuando la ciudad llegó a contabilizar 12 mil 5 patrones. Desde entonces, el comportamiento ha sido descendente y se ha mantenido de manera constante.
La pérdida de empresas no se concentra únicamente en la industria, sino que alcanza a prácticamente todos los sectores productivos de la localidad. El comercio encabeza las bajas, con 218 patrones menos, seguido por los servicios para empresas, con 211 registros eliminados.
El sector de transformación acumula una reducción de 173 patrones, mientras que la construcción registra 147 bajas. También se reportan disminuciones en transportes y comunicaciones, con 38 empresas menos; servicios sociales y comunales, con 34, y otros sectores, con 10 registros menos.
Esta situación representa una señal de preocupación debido a que la desaceleración del sector maquilador, considerado históricamente como uno de los principales motores económicos de Ciudad Juárez, comienza a tener efectos en otras actividades productivas y comerciales.
Conseguir empleo en Juárez se ha vuelto cada día más complicado. Recientemente más de 200 personas pasaron la noche afuera de una maquiladora del Parque Industrial Bermúdez. Llevaron documentos, mucha paciencia y la esperanza de conseguir uno de los puestos anunciados. La fila de aspirantes comenzó desde un día antes. Para muchos desempleados de esta frontera, encontrar trabajo dejó de ser cuestión de recorrer plantas durante una mañana. Ahora se requiere dedicarle más días a esta labor. En febrero, una feria de empleo reunió a miles de solicitantes para poco más de 2 mil vacantes. Algunos llegaron desde la noche anterior. Ahora ocurre nuevamente esta situación, pero frente a una sola empresa maquiladora.
Los números explican parte de la presión. La maquiladora juarense perdió más de 72 mil puestos desde su máximo de 2023. En junio de 2026 apareció finalmente un respiro, cuando el empleo subió de 251 mil 246 a 253 mil 863 trabajadores, según cifras del Inegi.
Esta crisis no es exclusivamente del sector maquilador. Los registros del IMSS muestran que Juárez cerró julio con 474 mil 781 empleos formales, 13 mil 587 menos que un año antes. La transformación perdió 696 plazas ese mes, aunque comercio y servicios recuperaron parte del terreno.
Esta larga fila en esta planta retrata un mercado laboral bajo presión. La maquiladora comienza a mostrar señales de recuperación, sin embargo, todavía son débiles frente a tres años de pérdidas. Para las familias juarenses que necesitan pagar comida, renta y recibos de agua y luz, esperar esa ansiada recuperación laboral y económica puede resultar demasiado tiempo.