Difícilmente podríamos decir que por solo ondear la bandera o pegarla en los cofres de los autos, inclusive ponerlas fuera de los hogares, ya se denomina una persona patriota. Tampoco es solo celebrar cada año el grito de independencia. El patriotismo es mucho más que eso, es fortalecer los buenos hábitos como mexicano para enriquecer los actos ciudadanos que mejoran el entorno que a cada uno rodea, entre otras acciones.

Por ello, los juarenses, recordamos a grandes rasgos el origen de esta fecha, donde pasaron 289 años desde que inicio el virreinato español en México, partiendo del año 1521, cuando los peninsulares tomaron Tenochtitlan hasta el 16 de septiembre del 1810 con el grito de Dolores. Hasta hoy suman 216 años que la nación mexicana es libre de España, motivo de la celebración cada 15 del mes patrio al filo de la media noche.

En las enseñanzas de la escuela laica siempre nos dijeron que la conquista fue un aspecto negativo de nuestra historia afirmando el robo de oro y la imposición una religión católica, además de traer enfermedades nuevas a la región, entre otros datos que aseguraban.

Ha sido una pugna constante en esta frontera, hasta nuestros días los mismos dirigentes nacionales vuelven a contraponer a estas culturas en una pelea que no sirve de nada. Hasta da risa el contrapunteo, ya que, regularmente quienes están en contra de la conquista son políticos con ascendencia española y otros hasta con hijos estudiando en la península ibérica.

Por lo pronto, son varias problemáticas que enfrenta la nación de los cuales debemos realmente debemos independizarnos. Sacar de los libros las ideas que han hecho tanto mal a los estudiantes fronterizos, la nueva educación que genera una ideología comunista y conformista, que ya vimos los resultados que se obtuvieron a nivel mundial, reprobados en matemáticas.

Ser independientes como nación de lo que digan otras repúblicas, no depender de la economía externas, generar finanzas sólidas y empleos para que las personas no tengan que salir de su patria arriesgando su vida para prosperar.

Independizarnos de malos gobierno que engañan y corrompen a la ciudadanía, lucrando con la pobreza de muchos y creando falsas esperanzas, es una irrealidad decir que ya no hay pobres por dar becas, que pasará cuando ese recurso se termine, esas personas quedarán igual o peor que antes.

Independizarnos del conformismo, de las sobras, de la corrupción y malos tratos hacía los ciudadanos por quienes dirigen los rumbos de la nación y comunidades. Exigirles cuentas claras, no solo números cerrados.

Independizarnos de los malos jueces y magistrados tanto de los corruptos como de los que fueron elegidos, pero no saben la o por lo redondo. Y los otros que dejan salir a los delincuentes por amistad o arreglos económicos y olvidan meses o años a personas de manera injusta, por no tener recursos para contratar un abogado.

Por eso este día no basta con ponerse la playera de la selección de futbol, tampoco el portar el escudo nacional, mucho menos el tronar cuetes o “ponerse cuete”. Todo ello no es sinónimo de ser muy mexicano.

La nación y nuestra querida ciudad Juárez, no necesita patrioteros de una sola noche de júbilo y gritos desbordados, requiere ciudadanos comprometidos los 365 días del año, para conformar una nación con arraigo y prosperidad en beneficio de todos y no solo de uno.