China.- Un equipo de científicos de la Academia de Ciencias de China ha descubierto seis nuevas estructuras geológicas desconocidas a unos 2.900 kilómetros de profundidad, justo en el límite donde el manto terrestre se encuentra con el núcleo líquido del planeta. Este hallazgo, publicado a finales de agosto de 2026 en la revista Journal of Geophysical Research: Solid Earth, reescribe de forma radical lo que sabemos sobre las entrañas de nuestro mundo.
Para lograrlo, los investigadores recurrieron a un algoritmo de inteligencia artificial y aprendizaje profundo. Analizaron más de dos millones de registros sísmicos acumulados durante tres décadas y media, logrando aislar cerca de 175.000 señales ultra débiles conocidas como "precursoras PKP". Estas esquivas ondas se ralentizan y dispersan al chocar con irregularidades densas y profundas, funcionando como una colosal tomografía médica de la Tierra.
Detalles del hallazgo
Ubicaciones clave: Las seis nuevas regiones con grandes anomalías o "heterogeneidades" se detectaron debajo de Eurasia en altas latitudes, Asia Central y toda la cuenca del Atlántico Sur.
No son parches aislados: Históricamente se creía que estas anomalías eran masas caóticas y dispersas. El nuevo mapa demostró que están interconectadas y forman gigantescos cinturones termoquímicos alrededor del núcleo.
Qué son exactamente: Los geofísicos barajan dos grandes hipótesis. Podrían ser restos antiguos de placas oceánicas hundidas por la tectónica durante miles de millones de años, o bien fragmentos enterrados de Theia, el protoplaneta que chocó contra la Tierra primitiva dando origen a la Luna.
Comprender estas masas es vital porque actúan como el verdadero "motor" térmico de la Tierra: controlan cómo fluye el calor hacia la corteza, regulan la actividad de los volcanes más peligrosos y estabilizan el campo magnético que nos protege de la radiación espacial.
Con información de agencias.