Ciudad de México.- El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA tendrá combustible para operar durante al menos 22 años, más del doble de los 10 años que se tenían previstos originalmente como límite máximo.

Este enorme incremento en su esperanza de vida útil se confirmó a mediados de septiembre de 2026 tras analizar el éxito de su lanzamiento y sus primeras maniobras.

La extensión de la autonomía del telescopio se debe principalmente a tres "golpes de suerte" técnicos y de ingeniería:

Menor peso de fabricación: El diseño original estimaba una masa máxima de 9,800 kg. Sin embargo, al finalizar su construcción, el telescopio pesó solo 8,056 kg. Esto permitió llenar los tanques a su máxima capacidad con combustible extra en lugar de llevar solo lo justo.

Precisión extrema en el lanzamiento: El cohete Falcon Heavy de SpaceX colocó al telescopio en una trayectoria tan sumamente perfecta el pasado 30 de agosto que la primera corrección de rumbo requirió apenas 18 kg de combustible de los 200 kg presupuestados (menos del 10%).

Eficiencia en el trayecto: Al haber ahorrado tanto propelente en el arranque, se proyecta que la inserción final en su órbita óptima en diciembre de 2026 gastará una cantidad mínima, dejando intactas las reservas a largo plazo.

El futuro de la misión

Ubicado en el punto de Lagrange L2 (a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra), el telescopio Roman solo necesitará encender sus motores brevemente cada 28 días para mantener su posición.

Aunque su misión principal está financiada inicialmente por 5 años, contar con reservas para más de dos décadas garantiza que los científicos puedan mapear miles de millones de galaxias, estudiar la energía oscura y buscar exoplanetas de forma masiva sin la presión de que el observatorio se quede sin propulsión de manera prematura. Además, el telescopio fue diseñado para ser repostado en el espacio mediante misiones robóticas en el futuro si fuera necesario.

Con información de agencias.