La corrupción y una cultura en la que algunos niños prefieren la delincuencia sobre el balón alejan a México de las potencias futbolísticas, a juicio del próximo entrenador de la Selección Mexicana, Rafael Márquez Álvarez.
Leyenda del Barcelona y cinco veces mundialista con el Tricolor, el "Káiser" desarrolló los factores que anclan al futbol mexicano. "Se ha escuchado durante mucho tiempo un tema que creo que me duele decirlo, es hasta cultural aquí en México, el tema de la corrupción: 'oye, si quieres que juegue tu hijo, me tienes que dar (dinero)'. "Y sí lo quiero mencionar porque creo que al final es algo que tenemos que cambiar como sociedad y no manchar el máximo deporte que tenemos, que es el futbol", expresó.En un contexto sensible por la violencia que desató la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, el "Mencho", líder del CJNG, Márquez abordó el tema de la delincuencia.
"Le preguntas a 10 niños qué quieren hacer el día de mañana, lamentablemente... a lo mejor ocho te dicen 'ser futbolistas' y alguno que otro te dice pues 'vivir de lo malo, para tener más dinero rápido'. A lo mejor me estoy metiendo más allá de lo deportivo, pero es algo que es una realidad. "Y por eso decidí venir durante seis años, los primeros dos como auxiliar y si Dios quiere estar un poco más, no nada más para preocuparme de lo que hay arriba, quiero preocuparme de lo que hay abajo, para dejar un legado, hacer algo por mi País, para poder dejar algo importante en el desarrollo de los futbolistas", expresó.Rafa firmó como técnico del Tricolor desde el término del Mundial de 2026 hasta el de 2030. Él recogerá la cosecha de futbolistas, pero quizá la siembra no haya sido la mejor.
"Mucha gente ha dicho 'es que se hubiera quedado en Barcelona, ¿qué hace viniendo a México?', pero lo que me movió es tener la oportunidad de una vez más representar a México. "Tenemos que dar un paso adelante. Realmente si estamos convencidos y tenemos la pasión y queremos mejorar y estar en un top ten, todo empieza desde abajo, desde la formación, desde los que tienen la responsabilidad de tener a 10, 20 o 30 niños", comentó.Los agentes de jugadores no tienen que ser un enemigo de directivos y federativos.
El director de Selecciones Nacionales menores, Andrés Lillini, explicó cómo convive con los representantes, quienes a veces son más cercanos a los futbolistas que los propios familiares. "Los agentes son parte del negocio, el jugador los necesita, se han vuelto parte fundamental de su carrera, los acompañan y escuchan mucho, tiene mucha relación con ellos. "Varias veces, cuando me faltaba algo para terminar de convencer a un futbolista en algunas cosas fuera de campo, llamaba al agente para que me haga presión, porque si un agente está en contra seguramente el jugador termina haciéndole caso a él", dijo en el Congreso de Futbol Formativo de la FMF. La directora de Selecciones Nacionales Femeniles, Andrea Rodebaugh, agregó la importancia de enseñarle a las jugadoras lo que necesitan de un representante.