Ciudad Juárez.- Durante más de una década, las remesas marcaron un ritmo constante en la economía mexicana. Año tras año crecieron hasta convertirse en uno de los principales soportes financieros para cientos de miles de hogares. En 2025, ese flujo se redujo. México recibió 61 mil 719 millones de dólares en remesas, una caída anual de 4.56 por ciento, la más profunda registrada en 16 años, de acuerdo con cifras del Banco de México. El dato cerró un ciclo de once años de expansión ininterrumpida.

El retroceso ocurrió en un entorno dominado por el endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos y por una narrativa de persecución impulsada por Donald Trump. En ese contexto, el número de operaciones descendió 5.48 por ciento, el primer ajuste a la baja en más de una década y media. Aunque el monto promedio por envío aumentó 1 por ciento y alcanzó los 397 dólares, el nivel más alto del que se tenga registro, el impacto general fue una menor captación de recursos.

Especialistas señalan que el temor a la deportación modificó las dinámicas laborales de la población migrante. La reducción de jornadas, la menor movilidad y la cautela frente a los operativos migratorios afectaron los ingresos de los trabajadores y, con ello, la capacidad de enviar dinero a México. Gabriela Siller, analista de Grupo Financiero Base, explicó que el deterioro del mercado laboral estadounidense y el clima de incertidumbre influyeron directamente en la contracción de las remesas durante 2025.

De acuerdo con publicaciones periodísticas, en diciembre, los envíos alcanzaron 5 mil 322 millones de dólares, con un incremento anual de 1.9 por ciento, de acuerdo con Banxico. Aun así, el número de operaciones registró una nueva disminución, la novena consecutiva, lo que confirmó una tendencia sostenida a lo largo del año. Las previsiones apuntan a que el consumo privado seguirá resintiendo este ajuste.

Si la política migratoria se traduce en menos ingresos para quienes sostienen economías familiares a distancia, ¿qué responsabilidad asume un gobierno que basa su estrategia en el temor? ¿Cuántos hogares más deberán resentir sus efectos antes de que se reconozca el alcance real de este impacto?