La Policía Cibernética alertó sobre casos de “robocalling” (llamadas automatizadas), “wangiri” (la estafa de la llamada perdida) y clonación de voz con inteligencia artificial y recomendó no devolver llamadas ni contestar a números con algunos prefijos internacionales.
Se trata de llamadas con ladas o prefijos +91 (India), +27 (Sudáfrica), +234 (Nigeria), +233 (Ghana), +44 (Reino Unido), + 355 (Albania), +212 (Marruecos) y +216 (Túnez).
Si decides contestar un número desconocido, la recomendación técnica es guardar silencio por unos segundos. Muchos sistemas de marcación automática necesitan detectar una voz para enlazar con un operador humano; si no escucha nada, cuelga. En caso de ser abordado por un estafador, decir firmemente “no estoy interesado” y colgar es la mejor forma de que su número sea eliminado de las bases de datos de spam. Bloquear el número inmediatamente y reportarlo en aplicaciones de seguridad ayudará a proteger a otros usuarios de la red, indicó la corporación.
El “robocalling” es una técnica que utiliza sistemas automáticos para realizar llamadas telefónicas masivas. Dependiendo de su propósito, estas llamadas pueden presentar dos variantes principales: llamadas con mensaje pregrabado que, al contestar, se escucha una grabación en lugar de una persona real. Pueden ser legítimas (recordatorios de citas, alertas de aerolíneas) o, más frecuentemente, intentos de venta y estafas y llamadas silenciosas o de “verificación”, la forma más común de fraude actual. Llaman, el usuario contesta y cuelgan inmediatamente.
El “wangiri” (del japonés wankiri, que significa “llamar y cortar”) es una estafa telefónica diseñada para que el usuario devuelva la llamada a un número internacional de tarifa especial. A diferencia del “robocalling” estándar, el “wangiri” explota la curiosidad o preocupación al ver una llamada perdida.
La clonación de voz con inteligencia artificial es una técnica avanzada de fraude donde delincuentes usan software para replicar de forma casi idéntica la voz de una persona específica. Este proceso, a menudo llamado “vishing” con deepfake, se utiliza principalmente para realizar extorsiones o estafas financieras muy convincentes.
Para no caer en las redes de estos estafadores, la clave es una mezcla de tecnología y sentido: silenciar desconocidos, en iPhone y Android se puede activar la opción para que las llamadas de números que no se tienen guardados no suenen y se vayan directo al buzón; utilizar herramientas como Truecaller o Hiya, que tienen bases de datos actualizadas con números reportados como spam o fraude; si se usa Android, el Filtro de llamadas de Google puede contestar por el usuario para preguntar quién es y por qué llama antes de tomar el teléfono.