El sistema de alquiler de viviendas que opera bajo plataformas digitales, como Airbnb, se ha convertido en la nueva tendencia de uso para las organizaciones criminales como casas de seguridad, para resguardar a los migrantes que trafican desde México a los Estados Unidos, informaron las autoridades de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en la localidad.

Agentes de la Patrulla Fronteriza y del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) y miembros del Grupo de Trabajo de Seguridad Fronteriza (BEST) dirigido por HSI, participaron en la operación de rescate de 13 extranjeros que se encontraban en una casa de seguridad, ubicada en la cuadra 600 de Cebada Street, en la zona Central.

“Las casas de seguridad de Airbnb son una nueva tendencia. Se han convertido en la alternativa popular a los moteles u hoteles porque los contrabandistas pueden reservarlas en línea en su país de origen y registrarse de forma remota sin tener que reunirse con el propietario en persona” afirmó Jason T. Stevens, agente especial interino de HSI El Paso.

Para las autoridades este tipo de prácticas conlleva también a la destrucción de la propiedad de Airbnb lo que resulta en un delito adicional cometido por los contratantes por los daños a la propiedad privada.

Por segunda vez en esta semana y en menos de 48 horas agentes especiales de HSI en El Paso arrestaron a 69 inmigrantes indocumentados que se encontraban en dos casas de seguridad en la ciudad, lo que representa que los delincuentes continúan desafiando a las autoridades encargadas de vigilar la frontera.

Apenas el martes por la tarde HSI informaba del arresto de 56 extranjeros indocumentados en una casa, ubicada en el oeste de El Paso.

Todos los inmigrantes, entregados a la Patrulla Fronteriza para su procesamiento, eran adultos: 49 de México, cinco de Guatemala y dos de El Salvador, entre el grupo había 15 mujeres.

De acuerdo con la agencia federal los agentes especiales de HSI hicieron el descubrimiento después de ejecutar una orden de allanamiento en una casa, situada en la cuadra 1500 de Murchison.

Casi dos días después se detuvo a 13 inmigrantes y se arrestó a un presunto contrabandista en una casa en el centro de El Paso alquilada a través de la aplicación Airbnb.

La agencia federal informó que el grupo estaba formado por 10 hombres, dos mujeres y un menor de edad. Las edades de los migrantes oscilaban entre los 16 y los 44 años. Todos fueron entregados a la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos para su procesamiento.

Airbnb es una compañía que ofrece una plataforma digital dedicada a la oferta de alojamientos a particulares y turísticos mediante la cual los anfitriones pueden publicitar y contratar el arriendo.

En este último operativo se dijo que los agentes especiales llegaron a una vivienda de la calle Cebada después de que la dueña de la propiedad se comunicara con HSI para informar que sospechaba que su casa estaba siendo utilizada para albergar inmigrantes. El grupo dentro de la casa estaba formado por nueve ciudadanos indocumentados de México y cuatro de Guatemala, dijo HSI.

La propietaria dijo a los agentes federales que los extranjeros habían ocupado la casa de seguridad durante un día.

"Y aunque las condiciones dentro de la casa eran mejores que la mayoría que suelen ocupar, los migrantes estaban hacinados en espacios reducidos", dijo HSI.

“Los contrabandistas de personas se aprovechan de la desesperación de los extranjeros con la esperanza de venir a los Estados Unidos para perseguir el sueño americano”, dijo Stevens, sin embargo agregó que lo que encuentran es la pesadilla en manos de organizaciones criminales transnacionales insensibles que los ven como nada más que una mercancía.

Con frecuencia los migrantes son retenidos contra su voluntad, golpeados, torturados, agredidos sexualmente y extorsionados para obtener tarifas adicionales.

Tal es el caso de los 13 migrantes retenidos contra su voluntad en una casa donde fueron golpeados, torturados, agredidos sexualmente y extorsionados para obtener más dinero del que pagaron a los miembros de una organización criminal transnacional por internarlos de contrabando, y que fueron rescatados por agentes federales el pasado 11 de junio.

Agentes especiales de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) asignados a Las Cruces, Nuevo México, y Ciudad Juárez, México, en coordinación con las autoridades mexicanas, obtuvieron información que condujo al rescate de los extranjeros.

En el grupo había gente de Guatemala y Honduras; sufrieron hematomas por golpes, quemaduras, costillas rotas y marcas de ligaduras. Además, las investigaciones preliminares revelaron que algunas de las mujeres migrantes fueron agredidas sexualmente.

Los agentes especiales de HSI asignados a Las Cruces y la oficina del agregado en Ciudad Juárez desarrollaron información que compartieron con la Policía Estatal de Chihuahua y la Secretaría de Defensa Nacional de México que ayudó a localizar la casa de seguridad en Anapra, colonia de Ciudad Juárez, donde lograron arrestar a seis ciudadanos mexicanos —cuatro hombres y dos mujeres— por cargos de secuestro, asalto, agresión sexual, armas y drogas.

El jefe del sector de El Paso, Anthony Scott Good, dijo: “En el año fiscal 24, los agentes de la Patrulla Fronteriza en conjunto con nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley han rescatado a aproximadamente a 2 mil 300 migrantes de casas de seguridad que por lo regular suelen ser insalubres, estar abarrotadas, ser inseguras y, a veces, tener poca o ninguna agua corriente.

La misión principal del BEST de HSI es combatir las Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO) emergentes y existentes empleando toda la gama de autoridades policiales federales, estatales, locales, tribales e internacionales, y recursos en la lucha para identificar, investigar, interrumpir y desmantelar estas organizaciones en todos los niveles de operación.

El modelo de investigación BEST es una respuesta integral a la creciente amenaza a la seguridad fronteriza, la seguridad pública y la seguridad nacional. Los BEST eliminan las barreras entre las investigaciones federales y locales (acceso a fiscales federales y estatales) y cierran la brecha con los socios internacionales en las investigaciones criminales multinacionales.

El funcionario federal afirmó que HSI se compromete a seguir trabajando con sus socios encargados de hacer cumplir la ley para buscar agresivamente a quienes socavan las leyes de inmigración de la nación y victimizan a las personas para obtener ganancias.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos agradeció la ayuda de la comunidad al tiempo que animó a los ciudadanos a denunciar actividades sospechosas a la Patrulla Fronteriza manteniendo el anonimato. Las personas pueden hablar al teléfono 1-800-635-2509. Para reportar actividades de contrabando puede hacerlo a la línea de información de HSI al 1-877-4-HSI-TIP (1-877-447-4847).