El Paso.- Juan Montellano, un residente de El Paso, fue sentenciado a un total de 198 años de prisión tras ser hallado culpable de múltiples delitos relacionados con el abuso sexual de dos niñas menores de 14 años, informó el fiscal de distrito Bill Hicks.

El jurado dictó una pena de 99 años por cada uno de los dos cargos de abuso sexual continuo de menores, además de 20 años por cuatro cargos de indecencia con un menor. Montellano también deberá pagar multas que suman $60,000.

El juez Marcos Lizárraga, del Tribunal de Distrito 168, ordenó que las sentencias por los dos cargos principales se cumplan consecutivamente, mientras que las relacionadas con los actos indecentes se cumplirán al mismo tiempo que una de las sentencias principales.

El fiscal Hicks resaltó la gravedad de la sentencia: “Este es el castigo más severo que hemos conseguido en mi administración en los últimos dos años. Si alguien daña a los niños en esta comunidad, enfrentará consecuencias severas y pasará el resto de su vida en prisión”.

Los hechos del caso

De acuerdo con la acusación, los abusos comenzaron en 2015, cuando las niñas tenían 5 y 6 años, y continuaron hasta 2020. Las víctimas conocían a Montellano, pero los detalles de la relación no fueron revelados para proteger su identidad.

El juicio, que se extendió por dos semanas, incluyó testimonios de las víctimas y de un experto en abuso infantil, quien explicó cómo los niños suelen procesar el trauma y relatar los hechos con el tiempo.

Montellano fue absuelto de un cargo adicional de indecencia con un menor.

Casos similares y precedentes legales

El caso de Juan Montellano no es el único en el que los tribunales del Distrito Judicial 34 han emitido sentencias ejemplares contra abusadores de menores. En septiembre de este año, Edward Alvarado fue condenado a 170 años de prisión por abusar sexualmente de tres niños de 4, 7 y 10 años.

En ese juicio, Alvarado recibió 75 años por un cargo de abuso sexual continuo de un menor, 50 años por otro cargo similar, y 45 años por un tercer cargo. El juez Marcos Lizárraga, quien también presidió este caso, ordenó que las sentencias se cumplieran de forma consecutiva, reafirmando el mensaje de que estos crímenes no serán tolerados.

El fiscal Bill Hicks agradeció el compromiso de los jueces y jurados al imponer castigos severos:

“Estas sentencias envían un mensaje contundente: el abuso sexual de nuestros niños no será ignorado ni minimizado. Los perpetradores enfrentarán la justicia y pasarán el resto de sus vidas en prisión”.