Celebrar 100 años de vida no es tan común hoy en día, pero quien los cumple inspira respeto, amor y reconocimiento por esa sabiduría y experiencia acumulada a lo largo de esas 10 décadas. Don Andrés Saldaña, es ejemplo de esa distinción al llegar a la edad privilegiada del siglo.
Su familia, sus amigos y compañeros del Eastside Senior Center, ubicado en el 3200 Fierro Dr., y Departamento de Parques y Recreación de El Paso no dejaron pasar este acontecimiento y organizaron una fiesta en su honor para celebrar su cumpleaños.
Si bien este centro de atención a las personas de la tercera edad festeja mensualmente a los ‘cumpleañeros’ del mes, esta festividad fue diferente al reconocer la longevidad de su amigo que llegará al siglo de vida el próximo sábado 30 de noviembre.
“Muy contento y muy agradecido por darme el honor de festejar mi cumpleaños”, dijo visiblemente emocionado don Andrés, quien rodeado de sus dos hijas, su yerno y tres de sus nietas partió su pastel tras apagar las velas y pedir un deseo.
En su mensaje a las nuevas generaciones recomendó comer bien, dormir ocho horas y mantenerse ejercitado porque el cuerpo requiere estar activo y descansar.
“Estamos encantados de celebrar esta ocasión trascendental”, dijo el director del Departamento de Parques y Recreación, Pablo Caballero al referir que el señor Andrés es una verdadera inspiración al compartir su rica historia y sabiduría con todos los que lo rodean.
“Al mismo tiempo estamos orgullosos de que nuestro Programa para Personas Mayores le brinde oportunidades para mantenerse activo, comprometido y conectado con la comunidad”, dijo el funcionario.
Don Andrés, originario de La Unión, Nuevo México, forma parte del programa implementado por esta dependencia municipal que ofrece una gran variedad de actividades de manera gratuita.
Residente desde hace más de 20 años, este hombre hispano, con entusiasmo con sus camaradas todos los días con quienes charla, bromea y juega. Es hijo de padres mexicanos, Juanita y Guadalupe, originarios de Zacatecas, por lo que dice amar la cultura mexicana.
“Este ‘jovenazo’ como yo le digo de cariño ha sido un miembro valioso del Eastside Senior Center durante más de 20 años. Disfruta jugando bingo y pasando tiempo al aire libre”, dijo Jaqueline Wantroba, directora del centro, quien lo describe como una persona alegre, cariñosa, amable y formal.
“Cada vez que lo veo me recibe con una sonrisa y me saluda de mano, siempre viene muy bien vestido y con frecuencia les compra café a sus amigos”, expresó Wantroba.
Música de Mariachi, un cuadro de baile folclórico, pastel, champaña y regalos fueron entre otras las sorpresas que recibió en su singular onomástico al que asistieron más de 120 residentes para festejarlo. Del techo pendía un póster de gran tamaño en el que resaltaba su fotografía y un mensaje de cumpleaños.
Uno de esos regalos fue una tarjeta a la que le fue pegado un fajo de 100 billetes de un dólar, que al desplegarlos formaron una larga cadena simbolizando el centenario.
La representante de la Ciudad, Cassandra Hernández, quien convivió con el homenajeado, le entregó un reconocimiento especial a nombre de la Oficina del Distrito 3 que representa.
Sonriente y platicador durante todo el festejo don Andrés, quien desde su niñez tuvo que trabajar duro para contribuir a los gastos familiares, luego de la muerte de su padre, inició sus primeras jornadas laborales en el campo, en la pisca del algodón.
Después ingresó a una lechería y posteriormente adquirió un camión para transportar materiales de construcción utilizados para el mejoramiento de caminos vecinales.
En 1957 decidió salir de su terruño para radicar en El Paso, y de esta forma sacar adelante a su familia: su esposa Ernestina, quien falleció hace 12 años y a sus tres hijos: Irma, Isela y Miguel.
Muy pronto se colocó en un trabajo estable en el área de mantenimiento en el Aeropuerto Internacional de El Paso, donde después de 30 años de servicio solicitó su retiro, siendo su último puesto el área de refrigeración.
En su comparación de la frontera El Paso-Juárez de antaño a la actual don Andrés dijo que a lo largo de un siglo la diferencia es abismal y asombrado reconoce lo mucho que ha progresado. “En ese entonces, la vida era más difícil y había mucha pobreza. Hoy las cosas son diferentes, se tiene todo y se vive mejor”.
Expresó que ahora todo se ha modernizado, es más bonito, con toda la construcción de edificios y casas bonitas, pero en especial la gente fronteriza. “Vivo muy feliz rodeado de mi familia y mis amigos”, dijo sonriendo y alzando el puño en alto como símbolo de unidad y solidaridad con su comunidad.
“Mi padre siempre fue muy tranquilo, viendo a cada momento por su familia y pendiente de sus 6 nietos y 11 bisnietos para que nunca les faltara nada. siempre esta para apoyarlos”, dijo Isela, la hija mayor al rememorar el amor que le tenía su padre a su madre. “Fueron muy unidos, siempre tomados de la mano”.
Expresó que el que su padre acuda a este centro de atención a personas mayores le representa una segunda familia a la que visita todos los días para pasar momentos gratos y compartir los alimentos.
“En este día le doy las gracias y le digo que lo amo mucho. Que no tengo palabras para expresar lo que ha hecho por nosotros y lo duro que ha trabajado. Lo queremos muchísimo”, apuntó Irma, hija del festejado.
“Bendiciones que estamos muy contentos y que dios no los ha guardado muchos años así que estamos muy contentos de detenerlo con nosotros", expresó su yerno Daniel.
Tres de sus tres nietas: Cristina, Angela y Amelia agradecieron las muestras de amor y compasión por ser uno de los mejores abuelos que podrían pedir. “Gracias por ser el mejor abuelo del mundo entero y te amo mucho. Feliz cumpleaños número 100, abuelo”, fueron entre otras las palabras de felicitación.
Una de las pasiones de su vida es la jardinería, cuidar las plantas y sembrar árboles es su felicidad, pero también disfrutar de la buena comida mexicana y la música de mariachi. Las enchiladas montadas, los chiles rellenos y los frijoles son su delicia.
El Departamento de Parques y Recreación de la Ciudad de El Paso administra 11 Centros para Personas Mayores junto con una variedad de programas de entretenimiento y educación. Aquí hacen sus ejercicios, bailan y reciben clases de pintura, entre otras actividades.