Las ventas del llamado Viernes Negro (Black Friday) nuevamente atrajeron la visita de miles de compradores a las diversas tiendas y centros comerciales de la localidad, quienes aprovecharon los descuentos de hasta el 75 por ciento en las diferentes mercancías, no obstante la afluencia de consumidores mexicanos disminuyó de acuerdo a un sondeo entre empleados de las negociaciones.
La inusitada revalorización del dólar, el cual se cotiza en 20.36 pesos, desanimó a los compradores del otro lado del río para realizar sus compras como era costumbre y durante todo el día los cruces por los puentes internacionales lucieron con poco tráfico. Otro factor fue la gran venta del Buen Fin, en la que miles de juarenses adquirieron sus artículos a bajo costo para esta Navidad.
“Se nos hizo raro no ver a nuestra clientela mexicana aquí como en el pasado”, dijo una dependiente de la tienda JCPenney, situada en el complejo comercial Cielo Vista mientras acomodaba unos paquetes de camisas. “Platiqué con algunos juarenses y me dijeron que a diferencia de otros años se sorprendieron de que los puentes lucieron semi-desiertos”, dijo la empleada.
El profesor Tom Fullerton, maestro en Economía de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), dijo que otra causa es que la mayoría de las compras navideñas se han trasladado a plataformas de comercio electrónico. “En particular, este año, con la fecha relativamente tardía del Día de Acción de Gracias, hay menos días de compras antes de Navidad”.
El catedrático de UTEP aseguró que entre 8 y 14% de todas las ventas minoristas en El Paso en un momento dado se realizan a visitantes del Norte de México.
“Yo sí quise aprovechar las ventas aquí porque a pesar de que ahora el dólar está más caro considero que aun así muchos de los artículos están más baratos que en México”, dijo el juarense Sebastián, quien al igual que otros de sus connacionales aprovechó las ofertas del Buen Fin, la semana antepasada.
Antes del amanecer cientos de parroquianos arribaron a las diferentes tiendas minoristas como Walmart, Target, Marshalls, Ross, Macy’s, Best Buy, entre otras para ser los primeros en aprovechar las ofertas y llevarse los artículos publicitados días antes de la gran venta masiva que se da a nivel nacional.
“Casi de madrugada vimos cómo la gente se iba formando para ser los primeros”, dijo una empleada de Academy Sports, situada en el 201 South Americas Avenue, quien afirmó que no se dio abasto, al igual que sus compañeros, hasta que ya entrada la tarde bajó la multitud.
Televisores, computadoras, aparatos eléctricos, electrodomésticos, artículos para el hogar, muebles, dispositivos tecnológicos, juguetes, ropa, bicicletas, perfumería, joyería y productos de belleza, entre otros, fueron los artículos adquiridos durante la gran temporada de compras navideñas.
Y es que familias enteras de ambos lados de la frontera esperaban ansiosas esta fecha, la más esperada del año, para comenzar las compras de la temporada.
El evento comercial, considerado como un fenómeno que trasciende fronteras, se ha convertido en un evento de alcance global gracias a la expansión del comercio digital, aseguraron los expertos que prevén buenas ganancias al final del día.
“Ahora sí estuvieron buenas las ofertas”, manifestaron los esposos Meny y Norma al salir de la tienda deportiva al afirmar que los descuentos eran superiores al 50 por ciento, lo que significaba una atractiva compra.
Mena expresó que desde hace días se puso de acuerdo con su mujer para iniciar el recorrido de compras en base a las ofertas publicitadas con anterioridad. “Salimos desde muy temprano para visitar tiendas y aprovechar los descuentos”, dijo visiblemente contento por la compra de ropa deportiva y un balón para jugar soccer.
Jaime e Isabel, fueron otra de las parejas paseñas que también disfrutaron las ventas del Viernes Negro. “Sí, nos gastamos como mil dólares”, dijo tras manifestar que ya estaban listos para entregar los regalos de Navidad a sus hijos.
De acuerdo a los comerciantes, la popular venta anual se llevó a cabo con normalidad y sin sobresalto, en comparación a como se daba en el pasado, cuando los clientes se peleaban por los artículos en oferta. “Sí, ya no es igual, creo que tanto nosotros –empresas– como los clientes hemos aprendido a hacer las cosas diferentes y llevar ventas en orden sin que nadie salga lastimado”, dijo un empleado de Best Buy.
Manifestó que después de la pandemia ya no se ven aquellas filas enormes que rodeaban el edificio y en donde la gente arribaba días previos a la venta para instalar sus carpas. “Esa imagen ya no se ve. Era común ver a la gente dormir aquí, unas en sus carpas, otras en sus autos o a la intemperie, pero eso sí, bien abrigados y con varias cobijas y sus termos de café”.
A lo largo del día cientos de clientes salieron de las tiendas con una gran cara de satisfacción cargando y viendo los artículos comprados en señal de haber hecho una buena compra. Otros cargaban televisores de gran tamaño para llevarlos a sus carros.
En el interior de las tiendas era difícil caminar por los pasillos debido a la aglomeración de los clientes, pero aun así eran orientados por los empleados. Sin embargo a la hora de pagar los consumidores tuvieron que hacer largas filas para poder salir del establecimiento e irse a otro de los locales para continuar las compras.
Los espacios destinados para recoger mercancía adquirida por línea también estuvieron saturados. “A mí me gusta comprar en línea y recoger los artículos aquí. Es mejor y los muchachos de la tienda te los traen para que uno los coloque en la cajuela”, dijo Gustavo, quien recogió un par de computadoras portátiles.
Durante todo el día los estacionamientos de los centros comerciales estuvieron abarrotados y muchos de los automovilistas tuvieron que bajar a sus pasajeros en las puertas de las tiendas para luego ir en busca de un espacio dónde parquear su vehículo. “Ya me cansé de dar vueltas y vueltas y nomás no se desocupa ninguno. La gente tarda mucho en comprar”, expresó Juan, residente del Noreste de la ciudad, con un dejo de desesperación.
Otro sector comercial que tuvo buenas ventas fue el del giro restaurantero, que logró mantener abarrotados sus comedores. Se observaron también largas filas para poder ingresar.
Para garantizar la seguridad de los consumidores y de los comerciantes el Departamento de Policía de El Paso (EPPD) implementó un dispositivo de seguridad en los diferentes estacionamientos de los centros comerciales. Fue común ver a los agentes en las puertas de las tiendas y dirigiendo el tráfico. Hasta el cierre de esta edición no se reportaron incidentes qué lamentar.