La Ciudad de El Paso ha decidido adoptar una postura firme en su lucha contra el negocio orientado al sexo (SOB) conocido como ‘Chicas Locas’, anteriormente llamado Jaguars Gold Club.

Este establecimiento, que ha sido un foco de atención por su presunta relación con actividades delictivas, ahora enfrenta serias acusaciones que ponen en entredicho su operación y cumplimiento de las normativas urbanas.

Las autoridades municipales se unen a las del Condado para buscar el cierre del negocio y sostienen que ‘Chicas Locas’ es culpable de violaciones a las leyes que rigen los negocios orientados al sexo y las normativas estatales. La Ciudad ha presentado una petición enmendada solicitando tanto una orden de restricción temporal como permanente contra RCI Holdings, propietaria del club.

La petición destaca un “historial claro de desprecio por la ley y de ser fuente de actividad criminal significativa”, lo que pone en evidencia el peligro que representa para la comunidad.

Los problemas no se limitan a las actividades ilegales. La Ciudad también ha encontrado múltiples violaciones a los códigos urbanos, particularmente en lo que respecta a la seguridad contra incendios. Según las declaraciones oficiales, ‘Chicas Locas’ no ha presentado las solicitudes necesarias para la instalación de sistemas de alarmas contra incendios ni de rociadores, además de no contar con licencias adecuadas para operar. Esto se suma a la falta de solicitudes para reparaciones de sistemas eléctricos o de plomería, lo cual pone en riesgo la seguridad del establecimiento y sus clientes.

Ofrecen ‘privado’ a detective encubierto

La situación se agravó tras una investigación encubierta realizada por un detective del Departamento de Policía de El Paso (EPPD). En su testimonio, el oficial describe cómo fue abordado por una empleada del club que le ofreció un baile privado, lo que claramente indica la naturaleza de las actividades en el interior.

El informe menciona detalles inquietantes, como la provocación sexual explícita, lo que refuerza la sospecha de que ‘Chicas Locas’ no opera simplemente como un club, sino como un establecimiento que promueve la prostitución y otras actividades ilícitas.

RCI Holdings, a través de su abogado principal, Casey Wallace, ha argumentado que el litigio es infundado y que ‘Chicas Locas’ se comporta como un club normal, no como un negocio orientado al sexo. Wallace sostiene que sus clientes desean colaborar con las autoridades para ser buenos ciudadanos corporativos, pero su historial no refleja este compromiso.

La Ciudad ha dejado claro que, hasta el momento, ‘Chicas Locas’ no ha solicitado una licencia de SOB, a pesar de las implicaciones de sus operaciones. La situación está lejos de resolverse, ya que RCI Holdings enfrenta audiencias separadas con las entidades gubernamentales: la primera con la Ciudad el 15 de octubre y la segunda con el Condado el 16 de octubre.

A medida que avanza esta batalla legal, la comunidad de El Paso observa de cerca cómo se desarrollarán los eventos. Las autoridades están decididas a cerrar un establecimiento que consideran un peligro, tanto por su conexión con la criminalidad como por sus violaciones a las normativas de seguridad urbana.

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