San Elizario— En su más reciente visita al condado de El Paso, el jueves pasado, el congresista estatal Tony Gonzales, arremetió una vez más contra la administración Biden, al culparla de alentar la inmigración ilegal y de no detener la marea de personas que ingresan al país al tiempo de que se pronunció por una migración ordenada y segura.

Reunido con agentes del orden, y a un costado de la malla fronteriza, en San Elizario, el congresista republicano discutió los esfuerzos de seguridad fronteriza con los oficiales destacados en la zona del este y Valle Bajo.

En el marco de la contienda electoral que se libra no sólo en Texas sino en todo el país, Gonzales dijo que los estadounidenses temen el cambio de gobierno: “A algunas personas les preocupa que si el presidente Trump llega, todo se cerrará…entonces, adivinen qué va a pasar dijo y se contestó: “Van a inundar el sistema antes de que eso suceda”.

Sin embargo, para los demócratas las afirmaciones de Gonzales no tienen sentido en este tiempo cuando el número de cruces fronterizos ilegales ha disminuido significativamente desde que el presidente Biden promulgó nuevas restricciones a las solicitudes de asilo en el mes de junio.

Para la congresista federal Verónica Escobar, representante por el Distrito 16 de Texas, la migración irregular entre puertos de entrada ha aumentado durante la última década, mucho antes de que el presidente Biden estuviera en la Casa Blanca.

La realidad es que muchos migrantes que llegan a nuestra frontera sur son migrantes económicos –a quienes nuestro país necesita desesperadamente– pero es poco probable que alguna vez califiquen para recibir asilo, dijo.

En entrevista reciente dijo que como resultado del volumen, “nuestro sistema de asilo se ha visto tan abrumado que los solicitantes de asilo ahora deben esperar varios años para que se escuchen sus solicitudes, y esto es inaceptable”.

En su discurso aseguro que la mayoría republicana en la Cámara rechazó la solicitud del presidente de los recursos necesarios para hacer frente a este desafío y también se ha negado a llevar al pleno soluciones legislativas reales y sostenibles.

“Si bien entiendo que la administración está haciendo todo lo posible para superar este desafío sin los recursos adecuados y la legislación adecuada, me decepciona que hoy el enfoque se centre únicamente en la aplicación de la ley, y tengo la más sincera esperanza de que se adopten medidas administrativas sobre ayuda migratoria, como la libertad condicional en vigor para los cónyuges de ciudadanos estadounidenses y designaciones de Estatus de Protección Temporal para poblaciones vulnerables.

“Mis colegas en el Congreso que quieren menos acciones administrativas también deben estar dispuestos a comprometerse y trabajar en una reforma migratoria bipartidista, integral y duradera, como mi Ley de Dignidad bipartidista. La Ley de Dignidad no sólo reformaría humanamente los procesos fronterizos obsoletos, sino que abriría vías legales muy necesarias, algo que tanto republicanos como demócratas deberían buscar para arreglar nuestro fallido sistema de inmigración”.

Con 11 mil 615 encuentros de migrantes en la frontera, durante julio el Sector de El Paso registró la cifra más baja de cruces irregulares desde enero de 2021, cuando los agentes de la Patrulla Fronteriza detuvieron a 10 mil 617 personas, dijo Claudio Herrera, portavoz de la Patrulla Fronteriza.

Según las estadísticas oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), el mes pasado el Sector de El Paso mantuvo un promedio de 375 cruces irregulares cada día, 50.46 por ciento menos que los 757 registrados en mayo (antes de la actual restricción de asilo del presidente Joe Biden) y 22.5 por ciento menos que las 484 detenciones diarias realizadas durante junio por la Patrulla Fronteriza.

“En julio, nuestras medidas de seguridad fronteriza mejoraron nuestra capacidad para aplicar consecuencias en caso de ingreso ilegal, lo que condujo al menor número de encuentros a lo largo de la frontera suroeste en más de tres años”, informó Troy A. Miller, comisionado nacional de CBP, en su reciente visita a El Paso.

Para el congresista, representante del Distrito 23 del Congreso de Texas, en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la frontera suroeste cumple un papel fundamental al dar la bienvenida a inmigrantes legales al país, mantener a los malos actores fuera de nuestras fronteras y facilitar el comercio transfronterizo.

“Cualquier decisión que afecte lo que entra y sale de nuestro país afecta directamente a nuestras comunidades. Por eso, la seguridad fronteriza y la inmigración han sido una prioridad máxima para mí y mi distrito”.

Afirmó que las fronteras abiertas no son una opción, pero tampoco son viables las fronteras completamente cerradas. Es esencial que el Congreso sea inteligente e intencional en cuanto a dónde invertimos nuestros recursos para equipar adecuadamente a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) para asegurar nuestras fronteras. Construir infraestructura física para desplegar tecnología y equipos a lo largo de la frontera donde tenga sentido, sostuvo.

De acuerdo con información publicada en su página oficial de Internet señala que a través de su trabajo en el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, ha obtenido constantemente fondos para las operaciones y el apoyo de la CBP, tecnología de seguridad fronteriza para detectar productos ilícitos como el fentanilo e inversiones necesarias para reclutar y retener una fuerza laboral federal que trabaje para mantener las fronteras seguras.

“Cualquiera que quiera venir a Estados Unidos y vivir el sueño americano debería tener la oportunidad de hacerlo, pero debe hacerlo legalmente. Es importante que tengamos un proceso de inmigración legal, justo y seguro donde podamos mantener el control operativo y hacer cumplir el estado de derecho de manera oportuna que no afecte negativamente a nuestras comunidades ni obstaculice los derechos de los ciudadanos no estadounidenses a buscar refugio o a buscar vías legales para obtener oportunidades económicas”.

El congresista Gonzales quien ganó por estrecho margen una segunda vuelta de las primarias republicanas contra un candidato más conservador, Brandon Herrera, se prepara para enfrentar al retador demócrata Santos Limón en las elecciones generales de noviembre.