El pasado semana, José Paniagua Calderón, un hombre de 27 años residente en el estado de Washington, fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Días después, la televisora KGW reveló que había sido trasladado a la instalación de detención Camp East Montana en Fort Bliss, El Paso.
Un video grabado por un testigo muestra a Paniagua Calderón siendo llevado bajo custodia federal mientras grita, aparentemente por dolor. En la grabación, se escucha a una mujer decir: “Lo estás lastimando”.
La familia de Paniagua Calderón expresó su preocupación, pues creen que los agentes de ICE le pasaron sobre el pie, debido a los gritos de dolor del hombre.
“Él no tenía idea de que era ICE. Pensó que solo estaba siendo detenido por la policía”, comentó Carmen Paniagua, cuñada de la víctima, a KGW. “Nos dijo después que no estaba roto, pero que sí le dolía. Estaba sufriendo.”
La familia expresó su preocupación por la distancia entre Paniagua Calderón y sus seres queridos, ya que fue trasladado a Fort Bliss, a miles de kilómetros de su hogar. Carmen Paniagua dijo: “Él estaba muy asustado de que esto le pasara, y me siento mal de que se haya hecho realidad. Siento que quieren silenciarlo. Quieren aislarlo.”
En respuesta, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguró que los traslados de detenidos se realizan siguiendo pautas estrictas y notificando tanto a los abogados como a los familiares:
“Las afirmaciones de que los traslados de detenidos se están ‘ocultando’ son categóricamente falsas. Todos los traslados se realizan según pautas estrictas. Los detenidos y sus abogados son notificados y pueden contactar a sus familias en cualquier momento. Las familias también pueden utilizar el localizador de detenidos”, señaló la agencia.
Y agregó: “El proceso adecuado para un extranjero ilegal con órdenes finales de deportación es la remoción. No obstante, el DHS mantiene una evaluación de cumplimiento legal estricta que respeta el debido proceso bajo la Constitución de los Estados Unidos”
La detención y traslado de Paniagua Calderón continúa generando preocupación entre sus familiares, quienes temen que su distancia y la exposición pública puedan afectar su bienestar y derecho a un debido proceso.