El Paso— Eduardo Ravelo, alias “El Tablas”, exlíder de la pandilla binacional “Barrio Azteca”, se declaró culpable ayer ante una corte federal en El Paso, Texas, por su participación en los asesinatos del caso Consulado ocurridos en marzo de 2010 en Ciudad Juárez, México. Al momento de su sentencia, enfrentará una pena obligatoria de cadena perpetua.

Ravelo, de 57 años y originario de Juárez, admitió su responsabilidad en cinco cargos graves: asociación delictiva bajo la Ley RICO, conspiración para distribuir e importar drogas, conspiración de lavado de dinero, conspiración para cometer asesinato en país extranjero y asesinato en apoyo de actividad delictiva organizada.

Aún no se ha fijado fecha para la sentencia de quien fuera detenido en Michoacán.

El fiscal federal Justin R. Simmons del Distrito Oeste de Texas destacó que “la admisión de culpabilidad de Ravelo garantiza que sea responsabilizado por su liderazgo de una empresa criminal despiadada que aterrorizó la ciudad de Juárez y contribuyó al envenenamiento de nuestras comunidades de este lado de la frontera”.

Los asesinatos del Consulado

El 13 de marzo de 2010, sicarios de “Barrio Azteca” atacaron a tiros un vehículo en el que viajaban tres personas vinculadas al Consulado de Estados Unidos en Juárez, junto con sus hijos. Las víctimas mortales fueron Leslie Ann Enríquez Catton, empleada del Consulado que estaba embarazada de cuatro meses; su esposo, Arthur Redelfs; y Jorge Alberto Salcido Ceniceros, esposo de otra empleada consular.

Según documentos judiciales, Ravelo monitoreó comunicaciones por radio ese día y dirigió directamente a los miembros de “Barrio Azteca” que ejecutaron los asesinatos.

El fugitivo más buscado

Ravelo lideró la pandilla “Barrio Azteca” en México desde aproximadamente 2004. En 2009, fue incluido en la lista de “Diez Fugitivos Más Buscados” del FBI, donde permaneció hasta su captura en 2018 en territorio mexicano. Fue extraditado a Estados Unidos el 20 de febrero de 2025, tras años de proceso legal.

“Eduardo Ravelo fue responsable de que Barrio Azteca orquestara descaradamente los asesinatos de tres individuos asociados con el Consulado de Estados Unidos en Juárez”, declaró el fiscal asistente interino Matthew R. Galeotti de la División Criminal del Departamento de Justicia. “Hoy, después de años evadiendo la captura, finalmente rinde cuentas por crímenes atroces que Barrio Azteca cometió durante las guerras del Cártel en Juárez”.

Desde mediados de la década de 1990, Ravelo comenzó a tejer relaciones con miembros de alto nivel de un cártel de la droga mexicano, vínculos que le permitieron escalar posiciones dentro de “Barrio Azteca”. Su ascenso estuvo estrechamente ligado a sus conexiones con el Cártel de Juárez, alianza que fortaleció el papel de la pandilla como brazo operativo del narcotráfico en la región fronteriza.

En 2005, un informante y exteniente de “Barrio Azteca” testificó ante autoridades que Ravelo le ordenó localizar a integrantes de la pandilla que habían robado al cártel. Según ese testimonio, uno de los pandilleros fue llevado a una vivienda en El Paso, Texas, donde fue inmovilizado con cinta adhesiva en la boca, muñecas y tobillos, para luego ser entregado al Cártel de Juárez. Desde entonces, no se volvió a saber de su paradero.

En marzo de 2008, Ravelo consolidó su poder al convertirse en líder de “Barrio Azteca”, poco después de traicionar a su predecesor, a quien presuntamente apuñaló en repetidas ocasiones y disparó en el cuello. Bajo su liderazgo, la pandilla fue señalada por autoridades como un grupo de sicarios al servicio de un cártel mexicano, responsable de múltiples homicidios y de una amplia gama de actividades ilícitas.

Aunque Ravelo es originario de México, contaba con estatus de residente permanente en Estados Unidos, lo que le permitía cruzar con relativa facilidad la frontera entre ambos países. Durante su etapa como fugitivo, se creía que se ocultaba junto a su esposa e hijos en un vecindario controlado por “Barrio Azteca” en Ciudad Juárez, frente a El Paso, Texas. Reportes oficiales indicaban que se desplazaba con guardaespaldas y utilizaba vehículos blindados para protegerse de grupos rivales.

El 26 de junio de 2018, tras años de búsqueda, el FBI anunció que Ravelo fue detenido en Michoacán junto con varios miembros más de “Barrio Azteca” durante un operativo conjunto en el que participó el Ejército Mexicano, poniendo fin a una de las fugas más prolongadas relacionadas con el crimen organizado en la región fronteriza.

Regreso a El Paso

El 20 de febrero de este año, tanto Ravelo como Enrique Guajardo López –alias “Kiki”–, también involucrado en el caso Consulado, fueron extraditados a Estados Unidos y comparecieron en la Corte del Distrito Oeste de Texas, en El Paso.

“Los acusados presuntamente participaron en el asesinato de tres empleados del Consulado de Estados Unidos en México en marzo de 2010, junto con muchos otros actos de violencia sin sentido”, dijo la funcionaria supervisora Antoinette T. Bacon, de la División Criminal del Departamento de Justicia.

“Ningún ciudadano de Estados Unidos, a uno u otro lado de nuestra frontera con México, debería tener que vivir con miedo del Barrio Azteca, de cualquier otra pandilla violenta fronteriza o de algún cártel de la droga”, sentenció Bacon.

La organización ‘Barrio Azteca’

“Barrio Azteca” (“BA”) es una pandilla carcelaria y callejera que nació a finales de los años 80 y se expandió hasta convertirse en una organización criminal transnacional. En la década de 2000, “BA” formó una alianza en México con “La Línea”, brazo armado del Cártel de Juárez (también conocido como “Organización Vicente Carrillo Fuentes”).

Esta alianza tenía como objetivo combatir al cártel del “Chapo” Guzmán y sus aliados por el control de las rutas de narcotráfico que atraviesan Juárez y Chihuahua. La llamada “Plaza de Juárez” es considerada un conducto principal para el tráfico ilícito de drogas hacia Estados Unidos.

Como capitán de “BA” en Juárez, Ravelo dirigió y controló las actividades de narcotráfico de la pandilla y fue responsable de múltiples escuadrones de sicarios armados con armas automáticas y semiautomáticas que cometieron numerosos secuestros y asesinatos contra miembros de cárteles rivales.

Estado del caso

Ravelo es uno de 35 miembros y asociados de “Barrio Azteca” con base en Estados Unidos y México señalados en una tercera acusación sustitutiva presentada en 2011. De los 35 acusados, todos han sido aprehendidos: 28 (incluyendo Ravelo) se han declarado culpables, tres fueron condenados en juicio, uno se suicidó antes de concluir su juicio, uno espera extradición desde México y dos aguardan juicio en Estados Unidos. (Staff / El Diario de El Paso)

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