El secretario de Defensa, Peter Hegseth, prometió durante una visita a la frontera suroeste el lunes utilizar miles de tropas estadounidenses en servicio activo para ayudar a detener los cruces de migrantes, una de las principales prioridades del presidente Donald Trump.
Hegseth reiteró que el Departamento de Defensa utilizará todos los recursos disponibles dentro del marco legal para apoyar la seguridad nacional. “La prioridad es liberar a los agentes de la Patrulla Fronteriza de tareas administrativas para que puedan enfocarse en la protección de la frontera”, afirmó.
Fort Bliss se ha convertido en el centro neurálgico del despliegue de tropas en la frontera sur de Estados Unidos como parte de la estrategia de seguridad del presidente Donald Trump. Así lo constató Hegseth, durante su visita a la base militar este lunes, acompañado por el “zar” fronterizo, Tom Homan.
Durante su recorrido por Fort Bliss, Hegseth saludó a los soldados desplegados en apoyo a la seguridad fronteriza y reafirmó la misión del Departamento de Defensa en la protección del territorio nacional. “Las tropas están listas para la misión y trabajando arduamente”, aseguró el secretario en una publicación en la plataforma X.
La visita de Hegseth se produce poco después de que el Pentágono aumentará su despliegue en la frontera con mil 600 efectivos adicionales, sumándose a los 2 mil 500 miembros de la Guardia Nacional ya asignados a la misión.
Según el Comando Norte de Estados Unidos (NORTHCOM), Fort Bliss funciona como punto de entrada para las tropas antes de ser asignadas a diferentes ubicaciones determinadas por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
La administración Trump ha intensificado la militarización de la frontera desde su retorno a la Casa Blanca, declarando una emergencia nacional y firmando órdenes ejecutivas para “sellar” la frontera. Como resultado, la nueva estrategia ha movilizado activos militares para apoyar la expulsión y detención de migrantes en el país, incluyendo vuelos de deportación a Guatemala y Ecuador.
Instalaciones de detención en Guantánamo
Mientras tanto, en la Base Naval de Guantánamo, Cuba, 150 infantes de Marina desembarcaron este fin de semana para iniciar la construcción de nuevas instalaciones de detención de migrantes. Según el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), estos marines pertenecen al 1er Batallón, 6.º Regimiento de Infantería de Marina, 2.ª División de Infantería de Marina. La Casa Blanca confirmó que estas instalaciones buscan incrementar la capacidad de detención de migrantes en la base naval.
Hegseth reafirmó que la defensa del país incluye el uso de todas las capacidades militares disponibles dentro del marco legal. “El Departamento de Defensa apoyará la integridad territorial de Estados Unidos con reservistas, miembros de la Guardia Nacional y tropas activas, en cumplimiento de la Constitución y las órdenes del comandante en jefe”, declaró en un comunicado el 27 de enero.
Expansión del despliegue militar
La misión en la frontera ha sido una prioridad desde su inicio en 2018 durante la primera administración de Trump y ha continuado bajo su segundo mandato con un énfasis renovado en la seguridad y control migratorio. Actualmente, se prevé que hasta 1,000 soldados adicionales se unan al esfuerzo, incluyendo 500 soldados de la 10.ª División de Montaña en Fort Drum, Nueva York, y otros 500 marines destinados a Guantánamo.
Hegseth enfatizó la necesidad de liberar a los agentes de la Patrulla Fronteriza de funciones administrativas para que puedan concentrarse en su labor principal. “Bajo la administración anterior, los agentes estaban dedicados a tareas de procesamiento y custodia de migrantes en lugar de proteger la frontera. Ahora, con este refuerzo militar, garantizaremos el control total de la frontera”, aseveró el secretario de Defensa.
El despliegue en Fort Bliss y en otros puntos estratégicos forma parte de una estrategia integral del gobierno de Trump para fortalecer la seguridad nacional y reforzar la capacidad operativa en la frontera Sur.
Anuncia ‘una nueva era’“Vamos a controlar esta frontera. Para los cárteles, todas las opciones están sobre la mesa. Aseguramos nuestra frontera y nuestros hombres y mujeres la custodian. Esta es una nueva era en la frontera Sur, una nueva era de determinación, una nueva era de cooperación y en el Departamento de Defensa estamos orgullosos de ser parte de esto”, señaló Hegseth.
Acompañado por Homan, Hegseth, destacó el trabajo de los agentes que se encargan de resguardar los límites de su país, al asegurar que “la seguridad fronteriza es seguridad nacional”.
“Es increíble ver lo que estos hombres y mujeres están haciendo aquí todos los días, el cargo que el presidente nos ha dado para obtener el control operativo del 100 por ciento de la frontera Sur eso significa: establecer una política correcta que estamos haciendo, teniendo el procedimiento correcto en su lugar, el personal adecuado y en última instancia los sistemas de plataforma para mantenerlo”, indicó.
Dijo que su visita a la frontera fue para asegurarse de que cada centímetro cuadrado esté vigilado.
“Cientos de miles de personas han cruzado la frontera bajo la administración de Joe Biden sin control, no tenemos idea de quiénes son, no tenemos idea de dónde viven, no tenemos idea de cuáles son sus intenciones. De muchas maneras, bajo la administración de Biden, y Tom sabe esto mejor que nadie, se les facilitó su entrada a este país, lo cual se detiene ahora bajo el presidente Trump, y el Departamento de Defensa se enorgullece de ser parte de este esfuerzo”, argumentó.
“No se trata de migración ilegal: menos estadounidenses morirán de fentanilo, menos mujeres y niños serán tráfico sexual, menos terroristas estarán tomando el país (…) esto se trata de seguridad nacional. Tratar con inmigración es una base”, agregó el jefe del Pentágono.
Durante su visita, agentes de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos (USBP) en el Sector El Paso y del Ejército de Estados Unidos vigilaron por tierra y aire los límites con México, con patrullas, agentes francotiradores, militares y cinco helicópteros; mientras que en el lado mexicano mantuvo el resguardo la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE).
“El Departamento de Defensa apoyará la defensa de la integridad territorial de la frontera Sur de los Estados Unidos de América, incluidos los reservistas, la Guardia Nacional y los activos”, se informó.
El refuerzo militar en Fort Bliss y otras áreas clave es parte de una estrategia integral de la administración Trump para garantizar la seguridad en la frontera Sur.