Washington– La administración Trump planea designar a más de media docena de grupos criminales con raíces en América Latina –incluyendo seis de México– como organizaciones terroristas extranjeras, según seis funcionarios estadounidenses con conocimiento de la acción inminente.

La medida, que será llevada a cabo por el Departamento de Estado, sigue a una orden ejecutiva que el presidente Donald Trump firmó el 20 de enero pidiendo una represión contra los principales cárteles.

La designación se espera que sea aplicada a ocho grupos, dijeron tres de los funcionarios, aunque la lista podría cambiar antes del anuncio público. Los funcionarios que hablaron para este artículo lo hicieron bajo condición de anonimato porque es una acción que aún no se ha hecho pública.

La orden ejecutiva se refería en general a los cárteles en México. También nombró específicamente al ‘Tren de Aragua’, un grupo con raíces en Venezuela, y a la Mara Salvatrucha, o MS-13, una pandilla fundada por inmigrantes salvadoreños en Estados Unidos que juega un papel menor en el tráfico transnacional de drogas.

Además de estos dos grupos, el Departamento de Estado planea designar a seis cárteles mexicanos: el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel del Noreste, la Familia Michoacana, los Cárteles Unidos y el Cártel del Golfo, según funcionarios estadounidenses.

Este último es comúnmente conocido por las siglas CDG. El miércoles por la noche, dos funcionarios estadounidenses dijeron que las siglas, que aparecían en la lista de entidades a ser designadas que circula dentro del Gobierno estadounidense, se referían al Clan del Golfo, un grupo en Colombia conocido por suministrar cocaína y, más recientemente, por el tráfico de migrantes.

Pero el jueves, después de que esta historia se publicara en línea, uno de esos funcionarios y un funcionario del Departamento de Estado dijeron que el CDG en la lista se refiere al Cártel del Golfo, una organización criminal mexicana.

La orden ejecutiva pedía las designaciones, diciendo que los cárteles “constituyen una amenaza a la seguridad nacional más allá de la que representa el crimen organizado tradicional” y que Estados Unidos “asegurará la eliminación total” de los grupos.

Dos semanas de plazo

Trump dio al secretario de Estado Marco Rubio dos semanas para hacer las designaciones en consulta con varios otros miembros del Gabinete. Los grupos criminales y sus miembros podrían ser etiquetados como organizaciones terroristas extranjeras o terroristas globales especialmente designados, según la orden. Las designaciones significan que el Gobierno estadounidense puede imponer amplias sanciones económicas a los grupos y a las personas o entidades vinculadas a ellos.

El Departamento de Estado ha informado a varios comités del Congreso sobre las próximas designaciones, que podrían ser anunciadas por la Casa Blanca tan pronto como esta semana. El departamento no respondió a una solicitud de comentarios.

Contra el Clan del Golfo

Un funcionario federal estadounidense con conocimiento de la lista de designación dijo que si el Clan del Golfo de Colombia fuera designado en algún momento, la acción probablemente sería por su participación en el tráfico de migrantes. El grupo controla en gran medida el Tapón del Darién, el estrecho puente terrestre que conecta América del Sur con la del Norte.

El Clan del Golfo ha trabajado durante más de dos décadas con los cárteles mexicanos, principalmente suministrándoles cocaína antes de volcarse al contrabando de migrantes como una fuente principal de ingresos después de que el precio de la cocaína se desplomara en 2017.

Los migrantes de todo el mundo –desde China hasta Sudán– a menudo vuelan a países sudamericanos más permisivos antes de dirigirse al Tapón del Darién en sus viajes hacia el Norte a Estados Unidos. Muchos de estos migrantes pagan miles de dólares a operativos que trabajan para el Clan del Golfo, como cuota de protección para atravesar el puente terrestre.

En septiembre pasado, el Departamento del Tesoro anunció sanciones contra cinco líderes del Clan del Golfo y contra dos empresas propiedad del Cártel de Sinaloa en México.

Se suponía que la nueva lista de designación terrorista debía completarse la semana pasada, pero pudo haberse retrasado porque el Departamento de Estado discutió ampliar el alcance de los grupos descritos en la orden ejecutiva el mes pasado, según una persona familiarizada con el asunto. Se discutió extensamente si incluir o no a grupos del crimen organizado involucrados en el tráfico de migrantes, lo que causó en parte el retraso.

Rubio completó su primer viaje como secretario de Estado este mes, visitando cinco países en América Latina. Habló con sus homólogos sobre temas de migración y seguridad, aunque no visitó México.

En una entrevista con la presentadora de podcast Megyn Kelly el 30 de enero, Rubio habló sobre la necesidad de desmantelar los cárteles mexicanos de la droga, diciendo que “hay partes de México, muchas partes de México, en las que el Gobierno no controla esas áreas”.

“Están controladas por cárteles de la droga”, continuó. “Son la fuerza más poderosa sobre el terreno, y están arrasando en Estados Unidos”.

“Están facilitando la migración ilegal, pero también están trayendo fentanilo y drogas mortales a nuestro país”, agregó. “Esa es una amenaza a la seguridad nacional, y eso necesita parar”.

En una llamada con su homólogo en Argentina el lunes, Rubio había discutido “prioridades de seguridad compartidas en la región, incluyendo el combate a las organizaciones transnacionales”, dijo el Departamento de Estado.

Cabildea México evitar designación

Funcionarios mexicanos han estado en prolongadas negociaciones con la administración Trump para evitar la designación de terroristas para los cárteles y grupos del crimen organizado que operan en su país, según personas familiarizadas con las conversaciones.

Los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación son los más grandes del país y han acaparado gran parte del mercado del fentanilo para Estados Unidos, produciendo el opioide sintético en México antes de contrabandearlo hacia el Norte. Una cantidad creciente de fentanilo está siendo utilizada por ciudadanos mexicanos, lo que lleva a tasas crecientes de adicción en el país.

La lista de designación incluye un cártel más pequeño, el del Noreste, y dos grupos mexicanos que los funcionarios estadounidenses dicen que son más similares a organizaciones criminales: la Familia Michoacana y los Cárteles Unidos. Estos grupos tienden a actuar como músculo sobre el terreno para los cárteles de México para ayudarlos a extender su control territorial.

Un grupo del crimen organizado se considera un cártel sólo si controla suficiente parte del narcotráfico como para permitirle determinar el precio de cualquier narcótico dado en lugares como Nueva York o Londres.

Las ganancias netas de las operaciones internacionales de los cárteles mexicanos podrían alcanzar hasta $20 mil millones anualmente, casi el 2% del Producto Interno Bruto de México, según un funcionario estadounidense.