En los últimos dos años, los agentes (troopers) del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS, por sus siglas en inglés) han participado casi a diario en peligrosas persecuciones a alta velocidad en El Paso, usualmente persiguiendo a presuntos traficantes de migrantes, dijo la Oficina del Fiscal del Condado de El Paso en un informe presentado a la Corte de Comisionados el lunes.
“Encontramos que existe un problema continuo con la forma en que DPS lleva a cabo estas persecuciones. Creemos que representan un peligro para los habitantes de El Paso y que se han vuelto más frecuentes. Se ha convertido en un problema mayor desde la implementación de la Operación Estrella Solitaria”, dijo Bernardo Cruz, el asistente del Fiscal del Condado que lideró la investigación del proyecto, que incluyó solicitudes de registros abiertos al DPS y la revisión de registros judiciales.
“No estamos diciendo que no haya lugar para las persecuciones en absoluto. Reconocemos que es una herramienta para la aplicación de la ley. Dicho esto, simplemente creemos que la forma en que DPS las lleva a cabo es un problema”, dijo Cruz en una entrevista con El Paso Matters y KTEP News antes de la presentación.
Los datos de DPS mostraron que sus agentes, quienes enfrentan menos restricciones en las persecuciones que otros oficiales del orden en la región, fueron responsables del 97% de todas las persecuciones a alta velocidad en el Condado de El Paso desde 2018, según la Oficina del Fiscal del Condado. Casi todas las persecuciones de DPS superaron velocidades de 100 millas por hora (161 km/h) y muchas atravesaron áreas sensibles como vecindarios, escuelas e iglesias.
Funcionarios de DPS en Austin no respondieron a una solicitud de El Paso Matters para comentar sobre las críticas de la Oficina del Fiscal del Condado.
La Oficina del Fiscal del Condado no pudo identificar el número total de lesiones o muertes en las persecuciones del DPS, pero indicó que los reportes de medios muestran que éstas ocurren con frecuencia.
Dos migrantes murieron en octubre de 2023 cuando el conductor que los traficaba se estrelló mientras era perseguido por el DPS.
El 4 de octubre de 2024, Wendy J. Rodríguez, de 44 años, murió cuando un presunto traficante de migrantes de 17 años, perseguido por DPS, chocó contra su vehículo en la intersección de Upper Valley y Artcraft Roads, cerca de la frontera estatal entre Nuevo México y Texas.
Las muertes resaltan el peligro de las persecuciones a alta velocidad, señalaron Cruz y la fiscal del Condado, Christina Sánchez.
Muchas de las persecuciones involucran a personas que recogen migrantes en Nuevo México y luego son interceptadas por agentes de DPS de Texas al cruzar la línea estatal, según el informe de la Oficina del Fiscal del Condado.
Políticas de persecuciones a alta velocidad
El Foro Ejecutivo de Investigación Policial (PERF, por sus siglas en inglés), una destacada organización de investigación y políticas de cumplimiento de la ley, emitió un informe en 2023 a través del Departamento de Justicia de Estados Unidos, recomendando que la Policía desarrolle estrictas políticas que controlen cuándo los oficiales pueden participar en persecuciones a alta velocidad de sospechosos. Según el informe, dichas persecuciones son inherentemente peligrosas y deben realizarse con moderación.
“Recomendamos que las persecuciones sólo se lleven a cabo cuando se cumplan dos criterios muy específicos: (1) Se ha cometido un delito violento y (2) el sospechoso representa una amenaza inminente de cometer otro delito violento. Si no se cumplen estas dos condiciones, las agencias deben buscar alternativas para lograr el mismo objetivo.
Puedes atrapar a un sospechoso otro día, pero no puedes recuperar una vida. Creemos que las políticas, la capacitación y la supervisión deben apoyar el valor fundamental de la vigilancia: la santidad de la vida humana”, señala el informe.
La Oficina del Fiscal del Condado contrató a Shaw Drake, un ex abogado de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), para revisar la política de persecuciones de DPS y compararla con las de otras organizaciones de aplicación de la ley.
“La política de persecuciones en vehículos de DPS es completamente inadecuada para proteger la seguridad pública y está fuera de línea con las mejores prácticas de persecuciones vehiculares en general”, dijo Drake en una entrevista con El Paso Matters.
Los departamentos de Policía y del Sheriff de El Paso, así como la Patrulla Fronteriza, tienen políticas de persecución mucho más restrictivas que priorizan la seguridad pública, dijo Drake.
“La política de DPS realmente le da a sus agentes un amplio margen para iniciar una persecución con base en muy poca información y luego continuar esa persecución de manera peligrosa sin restringir la capacidad de los oficiales para realizar persecuciones en lugares como áreas de tráfico intenso o cerca de zonas escolares, o cualquier otro lugar que amerite un nivel adicional de consideración para la protección de la seguridad pública”, afirmó.
Mientras trabajaba en la ACLU, Drake participó en esfuerzos para que las agencias de Aduanas y Protección Fronteriza, incluida la Patrulla Fronteriza, modificaran sus políticas de persecución tras numerosas persecuciones que terminaron en choques con muertes y lesiones. CBP adoptó una nueva política en 2023 que se alinea en gran medida con las recomendaciones de PERF.
La política de persecución de DPS es similar a la utilizada por CBP antes de 2023, dijo Drake.
“La Patrulla Fronteriza entendió la importancia de tener una política que equilibrara adecuadamente la seguridad pública y su misión de aplicación de la ley, y comprendió que existen mecanismos alternativos para llevar a cabo su misión de aplicación de la ley y efectuar un arresto al final del día”, concluyó.