El inicio de 2025 marca un momento crítico para la relación entre México y Estados Unidos, según el informe Mexico Country Outlook 2025, elaborado por el Baker Center de la Universidad Rice.
El documento advierte que la administración de Claudia Sheinbaum, quien asumió la presidencia en diciembre de 2024, enfrenta una compleja dinámica binacional, especialmente debido a su distanciamiento de un papel tradicional de aliado estratégico con Estados Unidos.
Esta situación podría complicarse aún más con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, quien plantea una visión más proteccionista y unilateral respecto a su política exterior.
Trump en la presidencia de Estados Unidos representa un desafío significativo para la política exterior de México. Él ha dejado claro su intención de revisar el T-MEC (USMCA, en inglés), el tratado comercial entre México, EU y Canadá, en 2025 y 2026, un acuerdo que es vital para la economía mexicana, dado que Estados Unidos representa aproximadamente el 80% de las exportaciones de México.
Las posibles exigencias de Trump, como la imposición de aranceles más altos y restricciones a la inversión extranjera, podrían desestabilizar sectores clave como la automotriz y la manufactura.
Asimismo, Trump ha señalado su intención de declarar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, lo que abriría la puerta a posibles intervenciones unilaterales en territorio mexicano. Aunque el gobierno de Sheinbaum ha rechazado categóricamente esta posibilidad, la tensión diplomática podría escalar rápidamente, afectando la cooperación en temas de seguridad y migración.
Otro punto de fricción es la creciente dependencia de México de las inversiones chinas, particularmente en sectores estratégicos como las energías renovables y las telecomunicaciones. Esto contraviene los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos y podría generar represalias económicas o políticas por parte de la administración Trump.
Tensiones económicas y fiscales en México
La administración Sheinbaum parece haber optado por continuar muchas de las políticas de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, pese a las crecientes limitaciones fiscales y la necesidad urgente de inversiones en sectores clave como salud, educación e infraestructura.
Programas sociales prioritarios, como la Pensión para el Bienestar y Sembrando Vida, siguen absorbiendo una porción significativa del presupuesto federal.
Al mismo tiempo, proyectos emblema como el Tren Maya, el aeropuerto Felipe Ángeles y la Refinería Dos Bocas continúan demandando recursos sustanciales.
La situación fiscal de México está al borde de una crisis.
En 2024, la Secretaría de Hacienda anunció un presupuesto deficitario histórico, con un endeudamiento que se espera alcance el 5% del PIB en 2025. Expertos advierten que, si no se implementan reformas fiscales estructurales, la calificación crediticia del país podría verse degradada, lo que aumentaría los costos de financiamiento y limitaría aún más la capacidad del gobierno para enfrentar los retos económicos.
El papel de Texas
Texas, con su frontera compartida de 1,254 millas (2,018 kilómetros) con México, juega un papel crítico en la relación binacional. La economía texana se beneficia enormemente del comercio con México, que asciende a más de $200,000 millones de dólares anuales. Sin embargo, la retórica política en Texas, especialmente en torno a la inmigración y la seguridad fronteriza, ha endurecido las posturas tanto a nivel estatal como federal.
A pesar de estas tensiones, el informe destaca el creciente impacto de los empresarios mexicanos en Texas, particularmente en sectores como bienes raíces, tecnología y turismo. Esta interdependencia económica podría actuar como un contrapeso a las fricciones políticas, pero no garantiza estabilidad a largo plazo.
Deterioro institucional y polarización
En el ámbito interno, el informe subraya el deterioro institucional en México como uno de los mayores riesgos para su estabilidad política y económica. La consolidación del poder de MORENA y la falta de contrapesos efectivos han debilitado los mecanismos democráticos del país. Además, la polarización política y social ha aumentado, exacerbada por una narrativa gubernamental que a menudo confronta a las clases medias y altas con los sectores más desfavorecidos.
El sistema judicial también enfrenta una crisis de confianza. Casos de corrupción y la falta de capacidad para enfrentar la violencia de los cárteles han erosionado la percepción pública de las instituciones de justicia. Esto, combinado con un repunte de los homicidios en 2024, ha dejado a México como uno de los países más violentos del mundo.
Economía en desaceleración
El informe proyecta que la economía mexicana será una de las de peor desempeño en América Latina en 2025. La inversión privada sigue siendo limitada debido a la incertidumbre política y las crecientes tensiones con Estados Unidos.
El peso mexicano podría enfrentar una mayor devaluación si las calificadoras internacionales reducen la nota crediticia del país. Esto encarecería las importaciones y aumentaría la inflación, afectando principalmente a los sectores más vulnerables de la población.
El sector energético, en particular, enfrenta graves retos. Las políticas nacionalistas de Sheinbaum han limitado la participación del sector privado, lo que ha llevado a una caída en la producción de petróleo y gas. Al mismo tiempo, Pemex y la CFE continúan acumulando déficits financieros que podrían comprometer la sostenibilidad fiscal del país.
Un año clave
En conclusión, 2025 será un año clave para la relación entre México y Estados Unidos, así como para la estabilidad interna del país. Mientras la administración Sheinbaum enfrenta retos económicos y sociales significativos, el regreso de Trump a la presidencia de Estados Unidos añade una capa de incertidumbre a una ya frágil cooperación binacional. Los próximos meses serán cruciales para determinar si México puede navegar estos desafíos con éxito o si caerá en una espiral de crisis económica y política.