Las muertes de migrantes en el sector de El Paso han aumentado de manera constante durante los últimos cinco años, por lo que se ha convertido en el sector más mortífero a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, y 2025 “será un año difícil” para los migrantes, alertó el Hope Border Institute (Hope).
A través de su informe “Hacer que los datos sobre muertes de migrantes cuenten: recomendaciones para abordar una tendencia alarmante en las muertes de migrantes evitables en el sector de El Paso”, la organización que atiende a las personas en contexto de movilidad en Ciudad Juárez y El Paso señaló que en el año fiscal 2024 sumaron 196 muertes de migrantes en el sector -aunque la cifra oficial indica 176-, con un significativo incremento de mujeres que perdieron la vida al migrar. “En 2024, las mujeres representaron casi la mitad de todas las muertes en el sector, siendo las de 20 a 29 años las más afectadas. Esto marca un aumento significativo en comparación con 2018, cuando las mujeres representaban sólo el 10 por ciento de las muertes de migrantes a través de la frontera”, informó Hope. Además, de 2018 a 2023, 24 niños murieron en el sector de El Paso, y 17 de esas muertes ocurrieron dentro del condado de El Paso. Según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) y la base de datos de muertes de migrantes de No More Deaths El Paso, la mayoría de las muertes de los últimos cinco años fueron causadas por exposición al calor y deshidratación, junto con caídas de paredes, ahogamientos y otras lesiones, indica el informe. El 83 por ciento de las muertes en el condado de El Paso se debieron a ahogamientos, accidentes automovilísticos de peatones o caídas de muros. Y hasta octubre de 2024 se habían confirmado 100 ahogamientos en el condado de El Paso, “aunque es probable que la cifra real sea mayor, particularmente en los canales American, Franklin y Riverside”.Más de mil caídas del muro
Hope también destacó que las lesiones de migrantes han aumentado considerablemente, en gran parte debido al muro fronterizo más alto construido en la frontera con México, por lo que entre 2019 y 2013 el Centro Médico Universitario de El Paso atendió a más de mil 100 pacientes que sufrieron caídas de la malla o el muro fronterizo. Este “2025 será un año difícil para nuestros vecinos inmigrantes. La administración entrante ya ha delineado planes para políticas que violarán los derechos de los inmigrantes, separarán a las familias y negarán a las personas que buscan seguridad un camino hacia la protección. Ahora, más que nunca, es el momento de permanecer unidos”, señaló Hope. La Arquidiócesis de Newark, en asociación con Faith in Action y Hope Border Institute, organizó esta semana un Día Nacional de Oración y Acción en Apoyo a las Familias Inmigrantes. En El Paso, la comunidad religiosa local se está uniendo para abordar el alarmante aumento de muertes de migrantes en la región, informó la organización binacional. “Mientras nos preparamos para los desafíos que se avecinan, la colaboración entre las comunidades religiosas, las sociedades civiles y otros a nivel nacional y local será esencial. Al trabajar juntos, podemos compensar los impactos de estos ataques, fomentar la resiliencia y defender los valores de compasión y justicia que nos definen”, señaló. Dado el aumento significativo de las muertes de migrantes en los últimos cuatro años, Hope indicó que es crucial realizar un análisis exhaustivo de la situación en la región. “En 2024, el Sector de la Patrulla Fronteriza de El Paso ocupó el puesto número 1 en muertes fronterizas, a pesar de ocupar el puesto número tres en detenciones. Esta crisis debe abordarse, y se necesitan datos precisos para hacerlo”, apunta en su informe. Ante el incremento de muertes, Hope recomendó registrar y compilar datos sobre las muertes de todos los que cruzan la frontera, especialmente si no se puede realizar una identificación positiva. También exhortó implementar criterios estandarizados para que los investigadores de campo determinen si el fallecido probablemente cruce la frontera. Dijo que es necesario hacer que los datos sobre muertes de migrantes sean accesibles a las organizaciones no gubernamentales (ONG) y a los investigadores, ya que la transparencia de los datos es crucial para comprender los impactos de las políticas y las tendencias de salud pública, así como para identificar recursos que podrían ayudar a revertir esta alarmante tendencia de muertes evitables de migrantes.