Después de más de 140 años, el Gobierno de los Países Bajos ha anunciado la repatriación del Pohwith Winter Drum (tambor de invierno) y otros seis artefactos sagrados y culturalmente significativos al Pueblo de Ysleta del Sur, también conocido como la Tribu Tigua. Este anuncio marca el final de una larga lucha del Pueblo Tigua por recuperar sus preciados objetos religiosos, que habían estado en manos del Museo Nacional de las Culturas del Mundo en los Países Bajos desde 1882.
El tambor de invierno, considerado el ícono espiritual más importante del Pueblo, será reunido con su hermano, el Summer Drum (tambor de verano), para ser utilizado en las celebraciones rituales de invierno por primera vez desde su partida. Según un comunicado emitido por la tribu el 17 de enero de 2025, la devolución fue confirmada por la ministra de Educación, Cultura y Ciencia de los Países Bajos el pasado 14 de enero, quien aseguró que los artefactos serán devueltos lo más pronto posible.Los artefactos, que incluyen un escudo, un tambor más pequeño con su baqueta, mocasines y sonajas, fueron adquiridos de manera dudosa por el antropólogo holandés Herman F.C. Ten Kate durante su viaje por el Oeste de Texas en diciembre de 1882. Según el gobernador del Pueblo, Michael Silvas, estos objetos fueron llevados a los Países Bajos para ser exhibidos en museos, lo que los despojó de su contexto espiritual y cotidiano.
“Desde 1882, hemos rezado por su retorno y hemos enviado múltiples peticiones al Gobierno holandés. Estos artefactos no son simples antigüedades; son parte viva de nuestra práctica espiritual diaria. Hoy, nuestras oraciones han sido respondidas”, expresó Silvas.
El papel del Congreso y del Gobierno federal
La repatriación de estos artefactos se logró gracias a los esfuerzos liderados por la congresista Verónica Escobar (TX-16), quien trabajó en estrecha colaboración con el Departamento de Estado y el Gobierno holandés. Escobar envió cartas al Gobierno de los Países Bajos y sostuvo reuniones con diversos actores clave, incluido el embajador de Estados Unidos en el Reino de los Países Bajos, Shefali Razdan Duggal.
“Hoy se rectifica una injusticia histórica para nuestra comunidad”, señaló Escobar. “Mi equipo y yo hemos trabajado incansablemente durante más de un año para lograr el retorno de estos preciosos artefactos. Estoy agradecida con el Gobierno holandés por su disposición a corregir este error y con el Departamento de Estado por su apoyo en este proceso”.
Un momento de celebración
Líderes tribales y funcionarios públicos, como los senadores Ben Ray Luján y Martin Heinrich, así como los representantes Gabe Vasquez y Melanie Stansbury, también desempeñaron un papel crucial en este esfuerzo. “Este es un día maravilloso”, afirmó Stansbury. “La repatriación de estos objetos sagrados al Pueblo de Ysleta del Sur es un acto largamente esperado”.Un regreso con profundo significado
El Pueblo Tigua destacó que el Winter Drum y el Summer Drum son entidades vivas que deben ser cuidadas, alimentadas y bendecidas. Ambos tambores tienen más de 350 años y fueron elaborados del mismo árbol, originario de un bosque cerca del hogar ancestral del Pueblo en Isleta, Nuevo México.En respuesta a una solicitud de los Estados Unidos y del Pueblo de Ysleta del Sur de Texas, y siguiendo la recomendación del Comité de Colecciones Coloniales, el ministro de Educación, Cultura y Ciencia, Eppo Bruins, devolverá siete objetos de la Colección Nacional de Arte de los Países Bajos.
El Pueblo de Ysleta del Sur es una tribu reconocida a nivel federal por el Gobierno de los Estados Unidos, colonizada inicialmente por los españoles en el siglo XVII. A finales del siglo XIX, los objetos en cuestión (incluyendo un escudo e instrumentos musicales), de gran importancia para el Pueblo de Ysleta del Sur, fueron trasladados de manera indebida a los Países Bajos.
Con base en una investigación de procedencia realizada por el Wereldmuseum, el Comité de Colecciones Coloniales recomendó al ministro devolver estos objetos de acuerdo con la política sobre colecciones coloniales. La investigación reveló que el recolector de estos objetos utilizó fuerza, amenazas y sobornos para obtenerlos para su colección.
El informe consultivo del Comité, elaborado en diálogo con representantes del Pueblo de Ysleta del Sur, está disponible en el sitio web del Comité. Se realizarán arreglos para la pronta devolución de los objetos en consulta con representantes de los Estados Unidos y del Pueblo de Ysleta del Sur.
“Queremos expresar nuestro sincero agradecimiento al Gobierno holandés, al Museo de las Culturas del Mundo y al Comité de Colecciones Coloniales de los Países Bajos por colaborar en este regreso. Han cambiado de opinión, algo poco común, para que podamos ser reunidos con nuestro tambor de invierno y otros artefactos importantes”, afirmó Silvas.
El retorno de estos objetos, que podría concretarse tan pronto como en marzo de este año, representa un momento histórico para el Pueblo Tigua, fortaleciendo su conexión con su herencia cultural, tradiciones y fe.