En un mensaje conjunto desde El Paso, autoridades federales de Seguridad Nacional, del Ejército y de la Patrulla Fronteriza defendieron este miércoles la implementación de las denominadas Áreas de Defensa Nacional (NDA) y la campaña de seguridad fronteriza “Sur Profundo”, como parte de una estrategia para frenar el cruce irregular de migrantes y reforzar el control militar en la frontera sur.

Durante la conferencia de prensa, celebrada a escasos metros del muro fronterizo y justo en la zona militar donde fue estacionado un tanque de guerra Stryker M1126, los funcionarios reafirmaron su compromiso con el uso de recursos militares y judiciales para disuadir el ingreso ilegal al país.

La Patrulla Fronteriza aseguró que, gracias a estas medidas, los cruces ilegales en el sector de El Paso se han reducido en más de un 92% en comparación con años anteriores.

“La presencia militar no se va. Por el contrario, se ha convertido en una herramienta clave para garantizar la seguridad del país”, señaló Justin R. Simmons, fiscal federal interino para el Distrito Oeste de Texas.

Simmons indicó que los procesos judiciales por intrusión en Áreas de Defensa Nacional seguirán su curso, incluso cuando algunos casos han sido desestimados por jueces debido al desconocimiento de los acusados sobre dichas zonas, que hoy en día se encuentran en los estados de California, Arizona, Nuevo México y Texas.

Por su parte, el jefe de la Patrulla Fronteriza del Sector de El Paso, Walter N. Slosar, afirmó que toda persona migrante que intente cruzar la frontera de manera ilegal será detenida y sujeta a nuevos cargos por violar una zona declarada como militar.

“El mensaje es muy claro: si una persona intenta cruzar de manera ilegal la frontera, le decimos que no lo haga ni se deje engañar por las organizaciones criminales, porque va a tener consecuencias legales significativas. Esta es una zona militar de Estados Unidos, así que, aparte de cruzar ilegalmente —que es una ofensa criminal—, también van a recibir cargos adicionales”.

Se explicó que estas áreas, creadas bajo directiva del Departamento de Defensa y ampliadas durante la administración Trump, comprenden franjas de terreno a lo largo de la frontera que ahora están bajo jurisdicción militar. En ellas, cualquier ingreso no autorizado puede derivar en cargos federales.

En respuesta a las críticas por presuntas violaciones a derechos humanos, las autoridades reiteraron que se han colocado más de mil 300 letreros en inglés y español para advertir sobre las restricciones en estas zonas. También explicaron que a cada migrante detenido se le informa formalmente si ha ingresado en una NDA y se registra su firma en un documento que pasa a su expediente migratorio.

“No hay espacio para excusas”, apuntó Ryan Ellison, fiscal del Distrito de Nuevo México. “Si reinciden en cruzar ilegalmente, se les aplicará todo el peso de la ley, y sus antecedentes quedarán documentados”.

Las NDA en la región incluyen extensiones de bases militares como Fort Bliss en Texas y Fort Huachuca en Arizona. Estas áreas no solo están resguardadas por elementos de la Patrulla Fronteriza, sino también por vehículos militares blindados, como los Stryker M1126, y tropas de la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur.

Las medidas han generado tensiones con organizaciones civiles y defensores de derechos humanos, quienes advierten sobre el riesgo de criminalizar aún más a las personas migrantes y militarizar excesivamente la frontera. “No queremos que militaricen la frontera”, dijo el exsenador por el estado de Texas José Rodríguez, quien se ha sumado a la ola de protestas.

No obstante, las autoridades insistieron en que las acciones están enfocadas en desmantelar redes de tráfico humano y contrarrestar la desinformación difundida por grupos criminales que lucran con la desesperación de migrantes.

“Hay que buscar maneras legales para entrar a Estados Unidos, que es lo que uno quiere, pero si entra ilegalmente van a enfrentar cargos, no van a poder quedarse en el país y los vamos a regresar a su país”, insistió el jefe Slosar, al señalar que ahora sí se está sellando la frontera en conjunto con elementos del Departamento de Defensa de manera exitosa.

El Departamento de Seguridad Nacional anunció que, en colaboración con el Departamento de Estado, lanzará una campaña informativa internacional para alertar a posibles migrantes sobre los riesgos legales y penales de ingresar a territorio estadounidense a través de zonas protegidas.

“Este esfuerzo no se trata solo de defender un pedazo de frontera, sino de proteger la seguridad nacional y mantener el orden legal”, concluyó Simmons.

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