Los recientes recortes impulsados por la administración de Donald Trump tendrán un impacto significativo en la economía de El Paso, afectando el empleo, los ingresos y la actividad comercial de la región.
Así lo advirtió el doctor Thomas Fullerton, catedrático de Economía en la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) y creador del Barómetro Económico de la Frontera. La reducción de operaciones en centros de procesamiento migratorio y la cancelación de contratos federales han provocado despidos masivos, generando un efecto dominó negativo que amenaza con desencadenar una recesión local.
El Paso cuenta actualmente con aproximadamente 14 mil empleados federales no militares y alrededor de 28 mil empleados del Departamento de Defensa, lo que suma un total de 42 mil empleos federales en la región, explicó el economista. Agregó que las actividades del Gobierno federal generan más de 84 mil empleos adicionales debido al efecto multiplicador que el gasto federal tiene sobre la economía local.
Sin embargo, la pérdida de estos puestos de trabajo no solo afecta directamente a los empleados despedidos, sino que también impacta a sectores como el comercio minorista, los servicios locales y el mercado inmobiliario, que dependen del poder adquisitivo de estas familias.
La magnitud del impacto aún es incierta, pero Fullerton advirtió que la tasa de desempleo local aumentará. Los despidos masivos anunciados por empresas como Luke Holdings y MVM Inc. han dejado a cientos de trabajadores en El Paso y otras ciudades fronterizas sin empleo, afectando gravemente la estabilidad económica de la región.Luke Holdings, operando como Luke Staffing, despidió a 676 trabajadores en cinco ciudades fronterizas de Texas, incluidos 227 en El Paso. Por su parte, MVM Inc., un importante contratista federal con sede en Washington D.C., despidió a 247 empleados en El Paso tras perder su contrato para gestionar la logística de menores inmigrantes no acompañados.
Retrasan proyectos binacionalesAdemás del impacto en el empleo, Fullerton destacó que las inconsistencias en las políticas de la Casa Blanca han provocado retrasos en proyectos de inversión tanto en El Paso como en Ciudad Juárez, aumentando los riesgos de recesión en ambas ciudades. Ciudad Juárez, cuya economía depende en gran medida del comercio binacional, podría estar entrando en contracción, mientras que en El Paso, la caída en las ventas de automóviles refleja la pérdida de confianza de los consumidores locales.
Esta relación económica interdependiente significa que cualquier desaceleración en Ciudad Juárez repercute directamente en la actividad comercial de El Paso, reduciendo el flujo de mercancías y afectando negativamente a las empresas locales.
Fullerton también advirtió que los recortes impulsados por la administración Trump amenazan la prestación de servicios esenciales por parte de las agencias federales, lo que podría perjudicar no solo a la economía local, sino también a la nacional. La reducción de estos servicios podría afectar la seguridad fronteriza, la gestión de casos de asilo y la atención a menores no acompañados, generando un efecto acumulativo en los sistemas de inmigración y justicia.
Además, los servicios sociales y de salud que dependen de fondos federales podrían ver disminuida su capacidad para atender a las poblaciones más vulnerables.
La incertidumbre económica generada por estas medidas podría prolongarse, afectando la confianza de inversionistas y consumidores, y limitando el crecimiento económico a mediano y largo plazo. Esta situación podría desacelerar inversiones en infraestructura y desarrollo urbano, reducir la creación de nuevos empleos en sectores clave como la tecnología y la manufactura, y dificultar la atracción de empresas que buscan estabilidad política y económica para establecerse en la región.
El panorama descrito por Fullerton apunta a una situación de riesgo económico prolongado para una región que depende en gran medida de las operaciones federales para mantener su estabilidad. Mientras las repercusiones de los recortes continúan desarrollándose, El Paso y Ciudad Juárez enfrentan un futuro incierto, marcado por el temor de una recesión fronteriza que podría extenderse más allá de sus límites geográficos.
Familias en riesgo
Un análisis publicado por Martín Paredes en El Paso News Organization llega a conclusiones similares, tras advertir que El Paso podría perder una parte significativa de su fuerza laboral pública, poniendo en riesgo el sustento de miles de familias y afectando la economía local.
Según datos del Censo de Estados Unidos citados por Paredes, El Paso tenía una población estimada de 658 mil 958 habitantes hasta julio de 2023, lo que lo sitúa entre las 25 ciudades más pobladas del país. De acuerdo con un informe del Instituto Urbano de 2024 sobre empleo en el sector público, aproximadamente el 35 % de los empleos en El Paso pertenecen al sector público, incluyendo empleos en el Gobierno local, estatal y federal, así como en escuelas y universidades.
A nivel estatal, Texas depende en gran medida de fondos federales para financiar proyectos públicos. En 2016, el estado recibió 39 mil 500 millones de dólares en subvenciones federales, lo que representó su segunda mayor fuente de ingresos, según la Contraloría de Texas.
Panorama complicado
El panorama se complica debido a los recortes masivos de empleos federales impulsados recientemente por la administración Trump, que ha despedido a 10 mil empleados federales en diversas agencias, incluyendo el Servicio de Rentas Internas (IRS) y entidades de salud. Ahora, amenaza con emitir un decreto que elimine al Departamento de Educación, al que ha recortado cientos de posiciones.
El texto de Paredes indica que, si bien El Paso ha mostrado un crecimiento en su fuerza laboral gubernamental desde 1992, el riesgo de nuevos despidos amenaza con desestabilizar la economía local, dado que el sector público emplea a más del 22 % de la fuerza laboral de la ciudad. Los recortes podrían tener efectos devastadores en los servicios públicos y agravar las tasas de desempleo, afectando a miles de familias en la región.
Con una dependencia significativa del sector público para el empleo, El Paso enfrenta una situación de vulnerabilidad si las políticas de reducción de costos continúan afectando los empleos gubernamentales, concluye.