Ante el impacto económico del cierre parcial del gobierno federal, la congresista Verónica Escobar organizó una Feria de Recursos en coordinación con Proyecto Amistad, con el propósito de brindar apoyo inmediato a los miles de empleados federales que no recibirán su salario en la próxima quincena.
El evento, realizado en el noreste de la ciudad, reunió a organizaciones comunitarias e instituciones financieras locales, quienes ofrecieron préstamos sin interés, asistencia alimentaria, apoyo para el pago de servicios y asesoría financiera gratuita para los empleados federales.
“Tenemos bastantes grupos y organizaciones listos para ayudar con préstamos sin intereses. Es importante que cada persona sepa que hay opciones y que no están solos”, expresó Escobar durante su intervención.
Entre las instituciones participantes se encontraban GECU, FirstLight Federal Credit Union y Kelly Center for Hunger Relief, las cuales pusieron a disposición de los afectados líneas especiales de apoyo financiero.
“Entre más temprano nos contacten, más rápido podemos ofrecerles opciones para cubrir sus gastos básicos. Tenemos programas para refinanciar préstamos o pagar servicios esenciales como electricidad y agua”, explicó Claudia Torres, asistente del vicepresidente de GECU.
La congresista destacó que en el condado de El Paso hay más de 18,000 empleados federales que se verán afectados si el cierre continúa, incluyendo personal civil y militar de Fort Bliss, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
“Nosotros no queremos que ninguna persona esté en crisis porque no tiene acceso a dinero. Estas organizaciones están listas para ayudarles y ofrecerles soluciones temporales mientras en Washington seguimos buscando una salida”, subrayó Escobar.
Testimonios de afectados
Durante la feria, varios empleados federales compartieron su preocupación ante la falta de ingresos y la incertidumbre sobre el pago retroactivo de sus salarios.
Una empleada federal, quien prefirió no dar su nombre, dijo que su familia está reduciendo gastos al mínimo. “Tenemos dos hijos en la universidad y esta quincena sin salario nos ha golpeado duro. Agradezco mucho que existan programas como estos, porque uno se siente abandonado cuando el cheque no llega”.
Por su parte, J. Wilson, empleado de Fort Bliss, comentó que el apoyo financiero temporal “es un alivio mientras llega la solución política”. “No es justo que quienes servimos al gobierno tengamos que preocuparnos por pagar la renta o la luz. Solo queremos estabilidad y respeto por nuestro trabajo”.
Escobar sin salario
La congresista demócrata lamentó que las negociaciones en Washington D.C. permanezcan estancadas por la falta de acuerdo.
“En los cierres anteriores no se permitía que los legisladores se fueran a casa hasta alcanzar una solución. Hoy, desafortunadamente, algunos republicanos no quieren negociar”, criticó.
La legisladora reveló que incluso en su hogar han resentido los efectos del cierre, ya que su esposo, empleado federal, también ha dejado de recibir su pago. En un gesto de solidaridad, Escobar notificó por escrito a Catherine Szpindor, directora administrativa de la Cámara de Representantes, su decisión de renunciar temporalmente a su sueldo mientras dure el cierre.
“Cuando es tiempo de pagar a los miembros del Congreso, yo no voy a recibir el mío tampoco. No puedo aceptar mi salario mientras tantas familias en El Paso están sufriendo”, afirmó.
La congresista reiteró que su oficina continuará coordinando esfuerzos con agencias locales, bancos y cooperativas para mitigar el impacto del cierre federal y facilitar la conexión directa entre empleados y programas de ayuda.
“Mi compromiso es con la gente de El Paso. Vamos a seguir aquí, asegurándonos de que cada trabajador federal tenga acceso a los recursos que necesita mientras luchamos para que su pago sea restaurado”, enfatizó.
Apoyo coordinado
Hace algunos días la congresista se reunió con directivos de estas instituciones con el fin de analizar la problemática y buscar opciones de apoyo. Entre las medidas anunciadas se definieron préstamos de emergencia con cero por ciento de interés, programas de refinanciamiento temporal y asistencia para cubrir servicios básicos como agua, luz y renta.
Representantes de la cooperativa GECU explicaron que los empleados federales podrán acceder a asesoría financiera personalizada y líneas de crédito de corto plazo.
El encuentro se realizó después de que la Casa Blanca y la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB) enviaran mensajes contradictorios sobre la posibilidad de pagar los sueldos retenidos una vez terminado el cierre.
Algunos reportes federales sugieren que el pago retroactivo podría depender de futuras decisiones del Congreso, lo que ha incrementado la preocupación entre los trabajadores.
“La ley establece que los empleados deben recibir su pago, y los demócratas vamos a luchar para que eso se respete”, aseguró Escobar. “Pero mientras eso ocurre, no podemos quedarnos de brazos cruzados; tenemos que apoyar a nuestra comunidad”, subrayó.
La oficina de Escobar ha publicado un listado de servicios y números de contacto para empleados federales afectados, disponible en su página oficial y redes sociales.