Con los bolsillos ya resentidos por el costo de la vida y una economía que muchos califican de incierta, los residentes de El Paso se preparan para alzar la voz ante la propuesta de Texas Gas Service (TGS) de aumentar las tarifas residenciales en más del 27 por ciento para 2026.

El Ayuntamiento ha convocado a una audiencia pública el próximo 17 de noviembre, en la que los ciudadanos podrán escuchar directamente a los representantes de la empresa y expresar sus inquietudes.

La medida, aseguran las autoridades municipales, forma parte de un esfuerzo permanente para proteger la economía de las familias paseñas frente a incrementos que consideren injustificados.

“Las compañías de servicios públicos deben demostrar que sus solicitudes son necesarias, justificadas y razonables”, enfatizó la abogada municipal Karla Nieman, al recordar que la Ciudad mantiene su compromiso de defender a los contribuyentes locales de cualquier intento de que subsidien a otras regiones del estado.

El Gobierno local no ha sido ajeno a los intentos de las empresas de servicios públicos por ajustar sus tarifas. Desde principios de año, el Ayuntamiento intervino formalmente ante la Comisión de Ferrocarriles de Texas (RRC) para suspender el aumento propuesto y realizar un análisis técnico y financiero del impacto que tendría en los hogares de El Paso.

De acuerdo con el estudio municipal, la propuesta de TGS, que busca unificar las zonas de servicio del Oeste de Texas, el Golfo Central y el Valle del Río Grande, trasladaría injustamente costos a los consumidores de esta región fronteriza.

Por ello, los expertos de la Ciudad recomiendan mantener estructuras tarifarias separadas, adoptar una rentabilidad sobre el capital (ROE) del 9.0% y rechazar los cargos adicionales por pagos con tarjeta de crédito que la empresa pretende distribuir entre todos los clientes.

El objetivo es mantener tarifas separadas por área de servicio para garantizar la equidad y evitar subsidios cruzados. “Adoptar un ROE del 9.0% con una relación deuda-capital del 50%, en lugar del ROE del 10.4% propuesto por TGS y una división del 60% al 40%”, se dijo.

Preocupación en vecindarios

En los vecindarios del Centro y del Este de El Paso, la noticia del posible incremento ha encendido la preocupación. “Mi factura de gas ya subió desde el invierno pasado, y ahora quieren más. Todo está más caro: la comida, la renta, la gasolina”, comentó María López, residente del Lower Valley (Valle Bajo), mientras mostraba su recibo mensual.

Otro vecino, Jorge Ramírez, empleado de mantenimiento, celebró la postura del Ayuntamiento: “Qué bueno que la Ciudad no se quede callada. Si uno no se defiende, las compañías hacen lo que quieren. La gente apenas sobrevive con lo que gana, y todavía quieren subir más”.

Autoridades locales señalaron que estas acciones se vuelven aún más necesarias en medio de la difícil situación financiera que atraviesan muchos hogares, agudizada por lo que califican como una mala política económica de la Administración Trump, cuyas decisiones dejaron un impacto prolongado en los precios y el poder adquisivo.

“Sabemos que nuestros residentes están batallando para cubrir los gastos básicos, por eso estamos vigilando muy de cerca cualquier intento de incremento que pueda desbalancear sus economías”, indicó un portavoz del Ayuntamiento.

Calendario de audiencias

Además de la audiencia del 17 de noviembre, Texas Gas Service deberá realizar reuniones comunitarias en cada distrito del Consejo, entre el 4 y el 17 de noviembre, para explicar su propuesta y atender preguntas de los usuarios.

Paralelamente, la Comisión de Ferrocarriles celebrará una audiencia formal los días 4 y 5 de noviembre en Austin, donde se revisará el caso a nivel estatal.

La decisión final sobre el aumento se espera para enero de 2026, pero mientras tanto, el mensaje del Ayuntamiento es claro: la Ciudad no permitirá aumentos injustificados que pongan más presión sobre los bolsillos de las familias trabajadoras de El Paso.

“Defenderemos a nuestros residentes con hechos y transparencia”, concluyó Nieman. “Las tarifas deben ser justas, razonables y basadas en evidencia, no en conveniencia empresarial”.

Y agregó: “Estas recomendaciones buscan proteger a las familias trabajadoras y mantener el costo de vida sostenible en El Paso. Nuestro equipo de asuntos legales y legislativos se compromete a garantizar que los intereses de la comunidad se tengan en cuenta en este caso”.

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