A plena luz del día y prácticamente a las puertas del Cuartel de la Policía de El Paso (EPPD), un tiroteo dejó este miércoles a cuatro personas gravemente heridas en la zona Central de El Paso. Se trata del segundo ataque armado registrado en espacios concurridos de la ciudad en menos de 48 horas, lo que ha encendido las alarmas entre vecinos y comerciantes.

El intercambio de disparos ocurrió poco antes de la 1:30 de la tarde, en la intersección de Montana Avenue y Raynor Street.

De acuerdo con los primeros testimonios, las víctimas viajaban en una camioneta GMC de modelo reciente que quedó estacionada sobre la calle Raynor, con la puerta abierta en plena escena del crimen. Todo indica que fueron sorprendidas y alcanzaron a repeler la agresión.

Sobre la calle quedaron esparcidas varias prendas de vestir, una bota negra y múltiples casquillos, que fueron resguardados por detectives y peritos durante la indagatoria.

La escena permaneció cerrada al tráfico por varias horas y fue liberada alrededor de las 6:10 de la tarde, tras concluir la recolección de evidencias.

Para los residentes del sector, el hecho representa un duro golpe a la sensación de seguridad que tenían por vivir a tan solo una cuadra de la comandancia policiaca.

“Yo tengo 12 años viviendo aquí y nunca había visto algo semejante”, contó José Hernández, vecino de la zona. “A mí me preocupa porque uno está en familia y siempre nos habíamos sentido tranquilos. Ahora sentimos temor, porque si esto pasó frente al cuartel, ¿qué puede esperar uno en otro lado?”.

Otros habitantes señalaron que la violencia a plena luz del día y en un sitio tan vigilado puede interpretarse como un desafío abierto a la autoridad. “Ya no les importa dónde ni a qué hora; sacan las armas sin miedo. Eso nos tiene muy inquietos”, expresó otro residente que pidió el anonimato.

El Departamento de Bomberos confirmó que dos hombres y dos mujeres fueron trasladados a hospitales bajo la clasificación “código 3”, es decir, con lesiones graves.

Aunque en el lugar circuló la versión de posibles fallecimientos, hasta el cierre de esta edición no había confirmación oficial. Sin embargo, trascendió que al menos tres personas habían muerto.

Las autoridades no han informado sobre detenciones ni revelado pistas de los responsables.

Videos difundidos por la Policía muestran a agentes desplegados con armas largas y a paramédicos trabajando a contrarreloj para salvar a los heridos.

“Han sido cosas muy fuertes y esperamos que la autoridad esclarezca lo que pasó. Como padres también tenemos que asumir nuestra responsabilidad, pero necesitamos garantías de seguridad”, subrayó Hernández.

Con dos balaceras en sitios concurridos en menos de dos días, El Paso enfrenta una nueva ola de preocupación por la violencia armada.

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