Agentes de la Patrulla Fronteriza (USBP) se hicieron pasar por migrantes para detener a un presunto traficante de personas y capturar a otro que intentaba esconderse en un campo de algodón, en medio de un repunte de casos criminales relacionados con inmigración en el Oeste de Texas.

La Fiscalía del Distrito Oeste de Texas reportó el viernes 294 nuevos casos de inmigración y delitos vinculados entre el 11 y el 18 de septiembre, informó en un comunicado el fiscal federal Justin R. Simmons. El distrito abarca 68 condados en las zonas central y occidental del estado, incluyendo El Paso, San Antonio y Austin.

Según documentos judiciales, el 11 de septiembre agentes fronterizos recibieron un aviso sobre un conductor sospechoso en Loop 375, cerca de Yarbrough Drive, en el Valle Bajo de El Paso. Dos migrantes fueron detenidos en la zona y uno de ellos portaba un teléfono celular que recibía llamadas constantes desde México.

Un agente utilizó el dispositivo y fingió ser migrante para comunicarse con los supuestos traficantes. Tras mensajes y llamadas, coordinó un encuentro con un hombre identificado como Lucio David Rivera-Esparza, quien llegó en una camioneta Ford F-150 blanca. Al ser confrontado, Rivera-Esparza admitió que iba a recoger a los migrantes.

Dentro del vehículo, los agentes hallaron un arma de fuego, municiones y mil 921 dólares en efectivo. Rivera-Esparza, un ex convicto con antecedentes por tráfico de personas en 2024, reconoció que cobraba 400 dólares por cada migrante transportado, según la denuncia federal. Fue arrestado bajo cargos de tráfico humano.

En un caso separado, el 15 de septiembre, agentes fronterizos detectaron una Chevrolet Silverado sospechosa cerca de Fort Hancock, Texas. Dentro del vehículo encontraron a siete migrantes, entre ellos dos menores no acompañados. El conductor, identificado como Miguel Arturo Corral, fue localizado tirado boca abajo en un campo de algodón mientras intentaba escapar.

Corral, ciudadano estadounidense con un historial de 11 arrestos previos —incluyendo actividad criminal organizada, evasión de arresto y conducir en estado de ebriedad—, enfrenta también cargos por tráfico de personas.

Las autoridades federales señalaron que estos operativos reflejan un esfuerzo coordinado para frenar las redes de contrabando que operan en la frontera de Texas con México.

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